Resultado, que hubo época de inocencia en que me creía que una "hipoteca" era una cuadra de caballos.
Pues resulta que el lío nace de que aquel "hipo griego" era tanto "bajo" como "caballo". Por lo que "hipoteca" significa "bajo deposito" (en realidad, bajo un pufo del carajo con el banco") o "hipocondría", "bajo el cartílago" (al parecer, por la costumbre de tocarse mucho el cuerpo al quejarse de dolores varios); mientras que, por su parte, el "hipopótamo" es "caballo de río".
¿Y el "hipo a secas"? Pues, según la RAE, onomatopéyico. (O, si quiere otra teoría mas cogidita por los pelos, porque el ruido que uno hace se parece al relinchar de un caballo).

¿Y el "hipócrita"? Pues del griego "hypokrisis", que significaba "fingir" o "actuar".
No hay comentarios:
Publicar un comentario