Buscar en Mundo Jackson

lunes, 28 de junio de 2010

El Principio de la Grandeza Inversa.

Dice así: "La sencillez y humildad de un sujeto cualquiera son inversamente proporcionales a su grandeza".

Si ha conocido a alguien realmente grande, sabrá a lo que me refiero. Lo de esa gente no es falsa modestia, sino que, simplemente, son tan conscientes de lo buenos que son que no les hace falta ni recordarlo ni que se lo anden recordando.

El mediocre creído, ese que pasa por los periódicos pero no pasa a la historia, gusta de los flashes, los aplausos, los premios y la adulación en vena.

El Genio, en cambio, recibe el reconocimiento con sencillez y un cierto aire de pudor incómodo, y siempre transmite una inmensa sinceridad en su agradecimiento.

Resulta de todo esto que la verdadera Modestia es el privilegio exclusivo de los elegidos, de los tocados por la varita mágica de la Genialidad.

Resumiendo, que, como dijo Golda Meyer, "No seas tan modesto...No eres tan grande".

Dice la leyenda que Albert Eisntein llegó a Barcelona y, por un fallo de organización, nadie lo esperaba. Ni corto ni perezoso, don Alberto se fue a buscar alojamiento a una pensión (aunque finalmente se trasladó al hotel donde la habían hecho reserva).

No hay comentarios: