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lunes, 31 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). La Zona Desmilitarizada.

Un pino carrasco -de tamaño medio- tenía la culpa. De que, con frecuencia e inoportunidad, el cabo Requejo tuviera que irse a las afueras del pueblo.

-¡Venga, S'abolla! ¡Quita eso de ahí!

La familia García era popularmente conocida como los "S'abolla", apodo nacido de la reticencia que tenía un antepasado suyo a sacar su auto de la cochera, por si -según él mismo decía- "s'abolla".

-¡Dile al "Amostachao" que venga el mismo a bajarla, si tiene lo que los hombres!

La familia Pérez era célebre porque todos sus integrantes eran orgullosos portadores de frondosos bigotes, señoras y niños incluidos, de ahí lo de los "Amostachaos".

Los "S'abolla" y los "Amostachaos" llevaban enfrentados generaciones, como usted ya habrá intuido, por razón del dichoso pino carrasco, que la casualidad había querido que naciera en la mismísima linde que separaba las heredades de unos y otros.

Los unos aducían que el pino se inclinaba levemente para su lado, por lo que en ley era suyo; mientras que los otros cimentaban sus reclamaciones de soberanía en que las ramas que daban a sus tierras eran algo más abundantes y frondosas.

Los intentos de solventar la disputa habían escrito las página más oscuras de la crónica negra de Gracia del Río, incluyendo un abogado de la capital que tuvo que salir corriendo en pijama carretera comarcal arriba para salvar su vida, hasta que, un par de décadas atrás, el ayuntamiento había declarado a aquel pino "árbol de nadie", prohibiendo expresamente a "S'abollas" y "Amostachaos" acercarse a menos de un metro de su tronco. Desde entonces, el lugar era conocido coloquialmente como la "Zona Desmilitarizada".

Lástima que ambas familias rompieran constantemente la orden de alejamiento, y se dedicaran, al amparo de las noches deslunadas, a plantar su estandarte familiar, a modo de declaración de soberanía, en alguno de los pendones del dichoso pino carrasco.

domingo, 30 de agosto de 2009

Un Círculo que se Cierra (365 Quebraderos de Cabeza).

Estoy orgulloso de mí mismo, ¡qué le vamos a hacer! Y es que hoy culmino un año entero de entrada diaria (e, incluso, en circunstancias excepcionales, dos), sin faltar un día a la cita, y eso no está al alcance de cualquiera.

Tiene su miga lo de escribir algo todos los días, especialmente si, como es mi caso, uno intente huir (despavorido) de eso de "comentar la actualidad".

En efecto, en relativamente sencillo poner la radio, escuchar la noticias y, como se dice ahora, "reaccionar", o sea, coger la que más chicha crees que tiene e hincarle la opinión.

Pero intentar ser variado, original, imprevisible...eso es más complicado.

Si lo he logrado, ¡que grande soy! y, si no, lo seguiré intentando.

Por último, a los que han leído alguna de mis pamplinas -fieles u ocasionales- muchas gracias y espero que os hayan gustado.

Bueno, y ahora, respiro aliviado, que la entrada de hoy ya está resuelta.

A ver que pongo mañana.

sábado, 29 de agosto de 2009

La Clase Turista del Arca de Noé: El Correcaminos.

Toda mi vida pensando que aquello era un chufla animada y resulta que, como las películas de sangre más dulce al morbo, está basado en hecho reales.

Sí, amigos, el pájaro correcaminos existe (y yo sin enterarme). Y con un nombre científico que también tiene lo suyo: Geococcyx.

De entrada, el muy cuco es un cuco (de la familia de los cucos de toda la vida), mide su medio metro de pico a cola(incluso un poquito más) y da en la báscula 300 gramos.

Pero, cuidado, bromitas las mínimas con el plumífero en cuestión, que come de todo, incluyendo serpientes de cascabel -a las que pasaporta a base de golpazos contra el suelo- y tarántulas (¡tela!)

Y, como seguro que se lo está preguntando, le contesto que supera los 30 kilómetros por hora al correr, aunque también vuela si la ocasión (mayormente un depredador) lo requiere. Y, sí, por depredador me puedo referir a un coyote.

Si desea hacerle una visita, para por el Sur de Estados Unidos y el Norte y Centro de México, tirando más para el oeste que para el este.

Y no, no hace "bip, bip" sino un sonido parecido al de la paloma.

viernes, 28 de agosto de 2009

Bofetadas de Judas.

Todo el mundo es bueno, lo malo es que las circunstancias nos pierden. (Fíjese, si no, en Adán y Eva, que era unos auténticos pedazos de pan, hasta que llegó la serpiente y los lió).

Son las mismas circunstancias que permiten que haya gente que -sin el más mínimo sentimiento de culpa- mata en cadena, roba en plan mayorista o, a menor escala, le hace la vida imposible al vecino del quinto.

Pero, lo crea o no, a muchos de esos individuos les llega el día en que se dan cuenta del daño que han hecho, normalmente porque se ven libres de esas circunstancias tan perniciosas. Y es una auténtica bofetada.

La misma sensación que tuvo el Iscariote y que le llevó al suicidio.

Bofetadas de Judas, brutales en mayor o menor medida...La forma más pura de Justicia.

"Hombre Desesperado" de Gustave Courbet.

jueves, 27 de agosto de 2009

"Prestigitación" (Su Nombre es Mágico, Amigo).

Ni que me toque la lotería ni ser estrella del deporte (ni tan siquiera una plaza de notario en capital de provincia), yo lo que de verdad quiero es ser prestigioso.

Eso sí que te soluciona la vida, dado que "prestigio" es cuando tu nombre vale dinero, e, incluso, una pasta importante.

En efecto, amigo, si usted -por ejemplo- saca un periódico, ya puede ofrecer las noticias más frescas y veraces impecablemente redactadas, que si no tiene "firmas de prestigio" se come toda la tirada en su tinta. En cambio, pague a un prestigioso de la vida para que le escriba su parrafito diario y su rotativo seguirá rotando.

Lo que nos lleva al espinoso quid de la cuestión: ¿cómo diablos me hago yo prestigioso?

¡Ojalá bastase con ser bueno! De hecho, esto no es requisito indispensable.

Porque, con triste frecuencia, el prestigio no se gana, sino que se compra.

Gratifique espléndido a críticos para que afirmen rotundos que lo suyo es muy bueno (y a ver quién tiene arrestos para decir lo contrario), sea detallista con los que le envían gente de su parte (ya sabe, "debe ser buenísimo, porque me lo recomendó fulanito"), y -¡cómo no!- aparezca mucho en los medios (si es posible, sin pagar) y aprovéchese de la convicción popular de que lo que sale (y los que salen) por la tele son buenos por narices...

Esta es mi experiencia, la de alguien que -en ocasiones- se sintió estafado por individuos y empresas de prestigio (no, no me hagan dar nombres) y, que, en cambio, saboreó las dulces mieles de la satisfacción a manos anónimas.

El, en tiempos, pretigioso doctor Rosado.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Águila de Hojalata.

Deje que le cuente una de ésas en que la realidad supera a la ficción, que sé que a usted le gustan tanto como a mí.

Imagine que un asociación de aficionados a la aeronáutica organiza una charla-coloquio a cargo de un antiguo piloto militar británico (de -pomposo- nombre Stephen Lord Harrison), veterano del conflicto de las Malvinas.

Nada fuera de lo normal, ya se sabe que abundan los viejos guerreros que siempre están dispuestos a compartir sus vivencias (abundan casi tanto como los que prefieren no hablar del tema).

La charla es un éxito de crítica y público (de hecho, se decide repetirla), y rápidamente aparece comentada en los foros de Internet, esos pozos electrónicos de sabiduría absoluta (¡lástima que estén tan contaminados de ataques personales y tonterías similares!)

A lo que voy, que, de repente, a un aficionado de esos que hay tan expertos el nombre del nota no le consta en su archivo, a otro unos detalles sobre una misión tampoco le encajan...En fin, que se empieza a tirar del hilo y el olor a podrido cada vez es más intenso, con lo que se decide avisar a la organización.

Resumen: charla cancelada.

El avión que el colega afirmaba haber volado en combate.

(He obviado el nombre de los organizadores, por respeto, que una mala tarde la tiene cualquiera, ¿no?)

martes, 25 de agosto de 2009

"A Fish Called Ghoti" (O sea, "Un Pez Llamado Pez").

Hay un concepto básico a la hora de aprender inglés que, por lo general, ni lo profesores sabemos explicar ni lo estudiantes saben aprender: separar pronunciación y grafía.

Es, sin duda, porque el español es tan cálido y acogedor para eso. Un puñadito de normas básicas y no hay palabra que se nos resista al aparato fonador.

El inglés, en cambio, es chungo y traicionero a más no poder. ¿Sabía usted que la pronunciación "rait" puede corresponder a las grafías "write", "rite", "right" o "Wright"? ¿Y que "Reading" se pronuncia "ridin" si es del verbo "leer", pero "redin" si nos referimos a la localidad del oeste de Londres?

Como un ejemplo máximo de tanto desbarajuste, alguien (George Bernard Shaw, según algunos), inventó la palabra (teórica) "Ghoti", cuya pronunciación (teórica) podría ser "fish" (sí, igual que pez).

¿Cómo? Pues muy sencillo. La "gh" es una "f", como en "enough", la "o" es una "i", como en "women", y "ti" es "sh", como en "nation".

Aunque también se puede pronunciar (en teoría) con un silencio absoluto, ya que "gh" es muda en "night", la "o" lo es en "people", la "t" en "ballet", y la "i" de "business"

En resumen, que, por muy fácil que parezca una palabra inglesa, consulte en un diccionario cómo se pronuncia. Se llevará alguna que otra sorpresa.

El Galés también tiene lo suyo. Cartel con el nombre de una localidad galesa (y su pronunciación).

lunes, 24 de agosto de 2009

Los Gallos de las Pelotas de Oro ("Efecto Jordan" y Similares).

En 1999, la revista "Fortune" estimó la fortuna personal de Michael Jordan en 357 millones de dólares.

Todo por jugar muy, muy bien al baloncesto, y tener una sonrisa blanca y una imagen impoluta que lucir en anuncios y -aburridos- eventos promocionales.

¿Le parece mucho o poco?


Un año antes, cuando Michel Jordan anunció su segunda retirada (aunque hasta la tercera no iría la vencida), la misma revista "Fortune" calculó que el impacto de Jordan en la economía norteamericana desde el comienzo de su carrera profesional en 1984 había sido de unos 10.000 millones de dólares (de la época). La cifra se obtuvo sumando estimaciones sobre mejoras en recaudaciones en taquilla, audiencias televisivas y ventas de productos en general.

En 1999, la revista "Fortune" estimó la fortuna personal de Michael Jordan en 357 millones de dólares.

Todo por jugar muy, muy bien al baloncesto, y tener una sonrisa blanca y una imagen impoluta que lucir en anuncios y -aburridos- eventos promocionales.

¿Le parece mucho o poco?

El Deporte otorga a sus dioses un Poder absoluto y efímero.

domingo, 23 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). Almacenes Playero.

La saga de los Playero llevaba surtiendo a Gracia del Río desde tiempos inmemoriales. Desde un clavo a un moderno televisor. "Si Playero no lo tiene, no existe", eso decían en el pueblo.

En realidad, el nombre de la tienda -"Almacenes Playero"- era un tanto exagerado. El negocio apenas tenía un escaparate donde se exhibían -como cebos para caprichosos- las últimas novedades, unas cuantas estanterías y expositores con los productos más demandados, un mostrador y una puerta que daba acceso a la trastienda. A la misteriosa trastienda.

De ella, como de la chistera de un mago, el propietario del negocio (o su esposa Toñi, a modo de solícita ayudante) extraía el producto demandado por el cliente.

Como en cualquier show de ilusionismo, todo el mundo quería saber cuál era el secreto, dónde estaba el truco que permitía meter un universo comercial en una habitación. Pero Playero, como cualquier buen mago, se limitaba a levantar un manto de sonrisas y vaguedades, sin desvelar jamás ni un gramo de la verdad.

Sí, los Playero eran una familia de magos, que, en vez de una baraja, te presentaban un almacén.

sábado, 22 de agosto de 2009

Soluciones Imaginativas a Problemas Centenarios: Gibraltar.

Gibraltar son 6.8 kilómetros cuadrados. De vergüenza nacional o de absoluta indiferencia, según al español al que le pregunte usted.

El caso es que ya estamos a las puertas del tercer centenario de britanismo gibraltareño (2013) y, como lo mejor es tener la fiesta en paz, urge una acción efectiva.

Hace años, yo era de la teoría de que todos los españoles que viajaran a Londres deberían traerse una bolsa de tierra inglesa en la maleta, tierra que depositarían en algún gran descampado. En cuestión de un par de años, estaríamos en condiciones de ofrecerle a los británicos un intercambio de prisioneros geográficos.

Pero aquella idea nunca me terminó de convencer, por lo que seguí dándole vueltas al tema y, por fin, tengo la solución ideal:

¿Por qué no trasladar oficialmente la embajada del Reino Unido en España a Gibraltar? No un edificio, sino todo el peñón convertido en sede diplomática.

Puesto que ya hay buenas parcelas de suelo español en las mejores zonas de Madrid donde ondean felizmente banderas extranjeras -y no la nuestra- y aquí nadie se siente ofendido (de hecho, apuesto a que si uno suma los terrenos de todas la embajadas que hay en la capital de España, superar la superficie gibraltareña) pues hacemos lo mismo con Gibraltar y todos felices.


¿Qué le parece?

Además, desde un punto de vista práctico, también sería todo un avance, puesto que la mayoría de los ciudadanos británicos afincados -o que visitan- España están en la zona de Andalucía Sur, con lo que la nueva sede de la Embajada les quedará mucho más cerca.

Hala, problema solucionado.

Sería la embajada más grande del mundo, y la única que contaría con monos en plantilla (al menos, de esta especie).

viernes, 21 de agosto de 2009

La Clase Turista del Arca de Noé: La Cascabel Sidewinder.

La tecnología tiene mucho de observación e imitación de la naturaleza.

Algunos animales llevan miles y miles de años localizando y cazando a sus presas sirviéndose del calor que éstas emiten. Los seres humanos aprendieron a hacer lo mismo durante la segunda mitad del siglo XX.

Para honrar ese lazo entre lo natural y lo artificial, los norteamericanos inventores del misil guiado por calor lo bautizaron "Sidewinder", nombre de una especie de serpiente de cascabel que habita los desiertos del sur de Estados Unidos, y experta "cazadora por calor".

Y, como tanto la ciencia como la naturaleza son sabias, los similitudes entre la carne y el metal no acabaron allí.

La "sidewinder" (algo así como "serpenteadora lateral") debe su nombre a su particular modo de desplazarse, zigzaguendo sin prácticamente tocar las ardientes arenas donde habitan (otro buen ejemplo de adaptación vital). Pues bien, al disparar su tocayo misil, éste no salía directo hacia su objetivo, sino que, por efecto mismo de su sistema de guía, iniciaba su camino con unos movimientos serpenteantes. Como una "sidewinder", como lo que era.

jueves, 20 de agosto de 2009

¿Habrá Ostras Juerguistas?

Las ostras tienen fama de llevar una existencia de lo más aburrida (irónico, teniendo en cuenta la gran cantidad de ellas que a diario entregan su vida por el goce ajeno en la mesa y en la cama).

Parece claro que la gran mayoría de estos entrañables moluscos lamelibranquios marinos se pasan las horas muertas con la concha cerrada y entregados a la fabricación de perlas (en esto, poco se diferencian de muchas señoras adictas a las telenovelas, el punto de cruz y las cabezadas), pero seguro que alguno habrá también con alma de rockero y ganas de juerga, auténticas "Ostras Pedrín".

Lástima que tengan valvas en lugar de brazos y piernas, pues eso limita mucho la capacidad de salir y bailar. Lástima que a esas pobres ostras no les quede otra que el ostracismo.

En resumen, que todas las ostras se aburren tela, pero algunas, en contra de su voluntad.

En situaciones como ésta, si usted escucha con mucha atención, escuchará una vocecita de ultra-concha que le dice: "¡Aprovecha, macho, tú que puedes!"

miércoles, 19 de agosto de 2009

Actos, Fotos y Oportunismo en General (Hay que Estar).

Es la broma máxima y, de hecho, me sorprende que ninguna televisión se la haya gastado todavía a un rostro popular. (Quizás lo ha hecho, y yo no me enteré).

Imagine: un aeropuerto cualquiera, llegada de un famoso o "famoso colateral"; éste, gesto tenso, casi tanto como el enjambre de seguridad privada que le rodea, entonces franquean la puerta que separa a los viajeros de los mortales y allí...absolutamente nadie. Ni flashes, ni micrófonos, ni gritos, ni empujones...sólo la nada social.

Los realmente grandes en lo suyo, pondrían gesto de cierta extrañeza, y se encaminarían al coche con la sonrisa en marcha.

Pero muchos, muchos más (precisamente, esos que afirman llorosos que la prensa no les deja vivir), se pondrían nervioso de la histeria. ¿Dónde están los medios? Girarían de inmediato el rostro a su representante. ¿Les confirmaste que venía en el vuelo de las 5?...El manager, también carne de pánico, ya está móvil en mano.

Y entonces, "inocente, inocente", surgiría la multitud escondida. La celebridad en cuestión, aplaude con carcajadas aliviadas, muy aliviadas.

Porque, digan lo que digan, salir en la foto...eso es lo que cuenta.

Si usted garantiza la foto, en especial si la ocasión es elitista o solidaria (paradojas de esta sociedad paradójica), allá acudirán políticos, actores, cantantes...como moscas a la miel (o la mierda).

La foto, la dichosa foto...

martes, 18 de agosto de 2009

Siendo Cumplidor.

Jamás he sabido la razón exacta de que uno le feliciten el día de su cumpleaños. En realidad, lo que pasa es que con los años ha ido cambiando mi teoría.

Cuando era pequeñito, esa época en que te gusta cumplir años porque te regalan cosas, pensaba que a uno le felicitaban (con cierta envidia) por su flamante Subbuteo, lancha de playa u ordenador.

Luego llega una etapa en que cumplir años posibilita hacer cosas, por lo que la felicitación sabe a "ya puedes" o "ya te queda menos".

Una vez en que a uno ya se le ha pasado -bien pasada- la novedosa ilusión de votar, conducir un coche o beber cerveza, llega una era difusa en que los años van cayendo cada vez más rápido, y a uno eso de cumplir le produce alegría y susto a partes iguales. En un momento en que la felicitación tiene un poso de pésame.

Por último, hay edades en que la felicitación está más que merecida, pues uno puede presumir con orgullo de que ha aguantado un añito más sobre la superficie de la tierra.

Sea lo que sea, y como es bien sabido, es preferible cumplir años a no cumplirlos.

Hay personas que ocultan su edad con más empeño que su anatomía. Curiosa esa obsesión por anclarse en los 23 años.

lunes, 17 de agosto de 2009

Los Leones de Lisboa.

Las finales europeas que no conocí, aquellas que se veían en blanco y negro, y echando imaginación, eran menos espectaculares pero más románticas que las de ahora.

Me habría gustado vivir, es un ejemplo, la de la Copa de Europa de 1967, ésa en que nadie en la alineación que el Celtic de Glasgow presentó había venido a este mundo a más de 50 kilómetros de dicha ciudad. Frente a ellos, un Inter de Milán sin un solo extranjero.

Parece de broma en estos tiempos que corren: escoceses contra italianos, sin otros pasaportes de por medio.

Ganó el Celtic, un equipo todavía recordado por aquellas lluviosas (¡si yo le contara!) tierras como los "Leones de Lisboa", la ciudad sede del encuentro.

Nostalgia veraniega de una época que me perdí y que, me temo, se fue para no volver.

(Por cierto, el último equipo que ha ganado la Copa de Europa sin extranjeros fue el Steaua de Bucarest de 1986. Todos rumanos, oiga).

Los "Lisbon Lions", en imagen que colmaría de espanto e hilaridad a cualquier moderno experto en marketing e imagen.

domingo, 16 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). "El Sidrín".

Si hay algo que no le falta a ningún pueblo de España son viejos.

Los de Gracia del Río no son demasiado originales, por no decir nada. Se reúnen en un banco de la plaza del pueblo a tomar el sol, descansan la barbilla en la empuñadura de sus garrotas y se dedican a filosofar cotilleos.

Hace ya bastantes años, al maestro de turno se le ocurrió la jocosa y original (pero poquito) idea de llamar a aquella reunión de sabios más por viejos que por diablos el "Sanedrín".

Inevitablemente, aquello degeneró en "el Sidrín".

Es, no obstante, el círculo más exclusivo del pueblo, y sólo se entra en él por rigurosa invitación de uno de los miembros. En concreto, un día se pasa por su lado, y alguno te chilla entre dientes: "Fulanito, cojone, siéntate a charlar una miaja".

En ese momento, uno se ha convertido en miembro vitalicio de "el Sidrín", y, de paso, recibe la confirmación de que se ha terminado de hacer viejo.

sábado, 15 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). Marcial y sus Protestas.

-¡Árbitro, macho, que eso ha sido una entrada de Corte Inglés!

-¿Qué dice, ocho?

-De Corte Inglés...¡Que se paga con tarjeta!

Iván cogió a Marcial de un brazo antes de que el colegiado del partido pudiera reaccionar.

-¡Marcial, te tengo dicho que con el árbitro hablo sólo yo! ¡Y deja de hacerte el gracioso, leñe!

-¡Pero si es que casi mata a Playero! Y te recuerdo que en nuestro banquillo los jugadores son más de plástico que el asiento.

Marcial llevaba razón e Iván se vio en la obligación de reaccionar como entrenador.

-¿Dónde tienes las tarjetas, tío?

-Aquí...Y, ahora, cállese.

-Te esta bien empleado, Míster, y, encima, acarrea suspensión.

-¡Cierra el pico, Marcial, que te cambio!

-Sí, lo harías si pudieras.

viernes, 14 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). "El Tío Aspirinas".

Jacinto Pertellán, alias "El Tío Aspirinas", era más comerciante que boticario, por lo que sus consejos farmacéuticos a menudo estaban encaminados a dar salida a medicamentos a punto de caducar, en vez de a curar al enfermo.

Como se puede figurar, pocos se fiaban en el pueblo del ladino boticario, y optaban, directamente, por auto-medicarse o, si la cosa parecía más seria, por visitar la consulta del doctor Pérez-Piñón.

El propio Pérez-Piñón era perfecto conocedor de las prácticas de "el Tío Aspirinas" y se propuso forzarle, por las buenas y por las "te denuncio al colegio", a abandonar un comportamiento tan carente de ética.

Pero el boticario se limitó a decirle: "Usted, doctor, lo que tiene que hacer es recetar más y más caro, que a este paso cierro el negocio, y a ver de dónde va a sacar usted las aspirinas entonces".

Ante lo cual al bueno de Pérez-Piñón no le quedó otra que cerrar el pico y recetarle, esa misma tarde, un par de medicamentos a doña Soledad. Uno para aliviarle la tos a la señora y otro para aliviarle el bolsillo a "El Tío Aspirinas".

Los monopolios, aunque sean chiquititos, tienen estas ventajas.

jueves, 13 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). Discutir de Fútbol.

Discutir de fútbol con un taxista es uno de las pequeños grandes placeres de la vida. Lamentablemente, Blas no era del todo válido para ello, al menos, de un modo tradicional.

Blas sostenía una curiosa teoría, que se puede ser muy aficionado al fútbol sin ser de un equipo en concreto. Las reacciones entre sus paisanos iban desde la incredulidad a la indignación.

"Mira, Blas, el español futbolero puro es del equipo de su tierra, y, además, un poquito del Madrid o del Barcelona", le decía Marcial.

"Macho, uno no disfruta viendo jugar bien al fútbol a secas, tiene que ser tu equipo el que lo haga", apostillaba Santiaguín.

"Además, parte de la gracia de que ganen los tuyos es que pierden los otros", remataba Iván.

A todo esto, el brutote del taxista le daba por respuesta gruñidos y bufidos, y algo así como: "¡Que yo no soy de equipo ninguno! ¡Si acaso, de España!".

"Eso no vale, amigo, a no ser que conozcas a gente de otros países a la que poder restregrarle las victorias por el orgullo".

miércoles, 12 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambos). El Guirlachuelo.

A las afuera del pueblo fluye silencioso, como un vecino tímido y juerguista que no quiere molestar al recogerse de madrugada, el río Guirlachuelo.

Hace honor a su nombre, con ese color tan oscuro y todas esas piedras, como si fuera la sangre misma de un bloque de guirlache.

Teoriza Román, historiador aficionado y oficioso del pueblo a falta de uno oficial, que no siempre debió estar tan esmirriado y sucio de aguas, porque de lo contrario nadie se hubiera establecido a su ribera. Y, siguiendo esta teoría, alguna vez debió tener un nombre más bonito.

Quizás. O quizás siempre fue así, y resulta que los graciarrieros desde su mismo origen han sido gente que se conforma con bien poquito, con beber un agua turbia y fea, pero que quita la sed y no mata a nadie.

Sea como sea, la gente del pueblo le tiene un amor especial a su río, como unos padres a un hijo que salió regular.

Mientras, el Guirlachuelo fluye y calla, y se consuela con su gran orgullo: que en sus aguas mansurronas y poco profundas jamás se ha ahogado nadie.

martes, 11 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). El doctor Pérez-Piñón.

-Usted dígame lo que le pasa, pero despacito y con cuidado.

El doctor Pérez-Piñón se pasaba de simpatía con sus pacientes, en el sentido histérico de la palabra. Vamos, que lo que le venían a contar, él lo acababa sintiendo también. Fuera lo que fuese.

Ante ese panorama, lo más razonable parecería dejar el ejercicio de la medicina, pero el tal Pérez-Piñón no era mál médico y, en el fondo, le gustaba su profesión.

Y lo de la "sintomatología contagiosa" (como él lo llamaba), si le hablaban despacito y con cuidado tampoco era para tanto.

Además, en aquel pueblo le tenían cierto afecto. Tanto, que hasta le habían puesto su nombre a una calle. Aunque, de hecho, el honor se lo había concedido Blas el taxista en su breve mandato en la alcaldía.

Un taxista al que se cura de usted ya se figura qué se siente inmensamente agradecido.

lunes, 10 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). El Halcón Milenario.

Como es norma y ley de vida con la mayoría de los motes, la identidad del individuo que había bautizado a aquel taxi como "El Halcón Milenario" se perdía en la noche de los tiempos.

Tampoco estaba clara la razón, aunque la teoría más popular ligaba el apodo con la identidad del chófer y propietario. En efecto, Blas era peludo, malhumorado y tenía por costumbre expresarse a través de gruñidos escandaloso e ininteligibles, como el bueno de Chewbacca (mucho más conocido en el pueblo como "el mono ese de la Guerra de las Galaxias"). No obstante, otros sostenían que el apodo tenía que ver con la velocidad del coche (con lo que "halcón" llevaría retintín) y su avanzada edad (de ahí lo del "milenario").

En cualquier caso, sepa que si quiere salir de Gracia del Río, y no dispone de vehículo propio, la alternativa al "Halcón" es su propio pie o la entrañable "Camioneta", que sale con dirección a la capital de la provincia a las 8 de la mañana de lunes a sábado.

Avisado queda.

domingo, 9 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). Pensión "Monte-Carlo".

Los pocos viajeros de paso por Gracia de Río tenían bien pocas opciones de alojamiento. De hecho, sólo disponían de una: alquilar alguna de las dos habitaciones que tenía libres la señora Encarnación.

"Doña Encarnación, habitaciones (2ºB). Trato familiar, agua caliente y televisión en colores", rezaba un modesto y vetusto cartel en el portal del 12 de la calle Doctor Pérez-Piñón.

Todo esto, obviamente, chocaba como dos trenes con las ansias de promoción turística de Iván, el alcalde. Su deseo habría sido crear un hotel en condiciones en el pueblo, pero, en mitad de un ataque de cordura y prudencia, se limitó a intentar poner al día lo que ya había.

Así fue como nació la pensión "Monte-Carlo" (nombre pensado por el propio Alcalde y que extrañó a los vecinos, porque el único monte que había en las inmediaciones era el Monte Pitón, ese mismo donde Maroto buscaba histérico refugio con tanta frecuencia).

Se cambió la placa, se adecentaron las habitaciones y hasta se adquirieron televisores con mando a distancia. Esfuerzo, que, sin duda, agradecieron los clientes del negocio, que siguieron siendo bien poquitos y siempre de paso.

Por cierto, caballero, si en el bar de Matías le cuentan cierta milonga de que es mejor atrancar la puerta de su habitación y dormir con un ojo alerta, puesto que la señora Encarnación es dada a las visitas nocturnas de intenciones poco decorosas, no se lo crea...del todo

Aunque, yo que usted, tampoco bajaría la guardia, que, como dijo Marcial, "se rumorea que en esa pensión la patrona es más dada a deshacer camas que a hacerlas".

sábado, 8 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). Maroto se Echa al Monte.

-Señor alcalde.

-Dime, Marcial.

-Maroto.

-Joder.

-Ya.

-¿Has avisado al cabo Requejo y al Páter?

-Afuera nos esperan en el coche.

-Pues, hala, vámonos.

Pedro Maroto era un señor perfectamente normal, amante padre de familia, responsable empleado de banca y eficaz contable.

Una verdadera lástima que se le cruzaran los cables de tanto en vez. De modo imprevisible, por las causas más peregrinas, Maroto perdía los papeles, buscaba su escopeta y su munición, y se echaba al monte.

Y había que ir a buscarlo, responsabilidad que recaía -aburrida y desagradable- en el Alcalde, el cabo de la Benemérita y el Señor Cura.

-¡Pedro!, ¿qué pasa, hombre?

-¡Váyanse!

-¡Pedro, baja, coñe!

-¡Irse, que disparo!

-¡Maroto, venga aquí de inmediato!

¡¡¡Piiiiiuuu!!! (disparo de Maroto, alejado de su blanco).

-(No le caliente, mi cabo, que le está mejorando la puntería y nos acabará acertando un día de estos).

-¡Pedro, hijo mío! ¿Qué te aflige?

-¡Que se me ha roto la lavadora!

-(Hay que fastidiarse).

-(Calle, cabo)...¿Y por qué no avisas a Peral?

-¡La maldita garantía! ¡Se pasa y a la semana siguiente se tiene que romper el aparato!

-¡Pues te compras otra, hijo, que tienes buen sueldo en el banco!

-¡Si no es por el dinero, Padre, es por la rabia!

-(En eso lleva razón).

-(A mí me pasó lo mismo con el televisor, y gracias a que me paró la pariente, porque ya tenía al cacharro encañonado para meterle dos tiros. Si es que parece que lo hacen aposta los de las fábricas).

-(¡Qué verdad más grande, mi cabo!)

viernes, 7 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). Santiaguín.

Santiaguín era el mejor defensa lateral derecho del mundo cuando no se ponía nervioso. Sin exagerar.

Destacó desde bien pronto, y ya cuando tenía doce añitos se convenció a un señor del equipo de la capital de provincia para que viniera a verlo a un partido de la liga escolar. Desastre.

Presa de los nervios y la ansiedad pura, Santiaguín cuajó el peor partido de su corta carrera. Con decir que hubo que cambiarlo y todo.

Ese fue el primero de muchos fiascos. Espías y ojeadores de todo el país se habían pasado por Gracia del Río para ver al fenómeno en acción, y nada de nada. Daba igual que se mantuviera su presencia en secreto, Santiaguín tenía un olfato especial, un don. Barruntaba que iban a verle.

Hasta que, resignados, todos dejaron por imposible a Santiaguín. Hace años que ya nadie se pasa a ver si hay suerte. Una bendición para la banda derecha del Graciarriero F.C, del todo inexpugnable.

Lástima que el resto del campo sea un coladero de agujeros como balones de fútbol.

jueves, 6 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). El Graciarriero F.C.

A Iván, el entrenador del equipo, el once que debía alinear cada domingo le traía quebraderos de cabeza, como a cualquier técnico balompédico. Pero de un modo especial.

-Entonces, ¿no se anima, don Julián?

-¡Si es que el partido es muy temprano!

-Pues hombre, la hora que pone el contrario...Mire, hace como otras veces: en el primer minuto, insulta al árbitro, le echan y se va...Es por empezar a jugar con once jugadores.

Iván entrenaba al equipo de fútbol de un pueblo donde sólo le gustaba jugar a nueve vecinos, incluido él. Los otros dos puestos, hasta completar el once inicial, había que irlos negociando sobre la marcha.

Había partidos en que tenían que rellenar el banquillo con unos maniquíes vestidos de chándal y abrigados hasta las cejas, por aquello de que un banco vacío siempre hace feo. Arbitro y contrarios, o eran muy despistados, o se lo hacía. Aunque, en su descargo, hay que admitir que los muñecos estaban bastante logrados.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). El "Chantarrentista".

El abuelo de don Julián solucionó su vida en unas pocas horas, allá por 1937.

La suya, la de su hijo, la de su nieto y, quizás, la de los nietos de sus nietos.

Don Julián había heredado los documentos, o, mejor dicho, había heredado los detalles y el control de su paradero.

Los documentos probaban, de modo absolutamente irrefutable, que un héroe era un absoluto traidor, más de lo imaginable, más de lo que mucho corazones fieles y fanáticos podrían soportar, más de lo que historia podría asimilar.

La familia de aquel héroe de papel llevaba desde el 37 pagando silencio, en cómodas mensualidades. No era una cantidad exagerada, que tampoco es bueno abusar, lo justo para vivir con cierta alegría.

Y de eso vivía don Julián, del ingreso anónimo que aparecía -mágico y puntual- en su cuenta corriente el primero de cada mes.

España jamás podría cerrar su historia con condiciones hasta que los documentos salieran a la luz. Pero, mientras, don Julián seguía viviendo como un marqués de su turbia renta.

martes, 4 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas). El Páter.

-¿Se va a pasar usted mañana, doña Soledad?

-Pues sí,padre, tenía intención.

-Muy bien. ¿Como a las ocho?

-Sí, de ocho a ocho y cuarto.

-Estupendo, allí la estaré esperando.

Don Cosme, el cura de pueblo, mimaba a su rebaño, aunque fuera mono-ovejil. Después de todo, eso lo hacía más sencillo.

Doña Soledad era la única persona del pueblo que iba a misa sin que mediara llanto o celebración, y no siempre. Por eso don Cosme se preocupaba todas las tardes de pasarse por casa de la señora para ver si al día siguiente tocaba o no. Y ya llevaba más de dos décadas haciéndolo.

Seguramente, usted pensará que el sacerdote en cuestión no pedía ser traslado a una plaza más movida por pura vaguería acomodada.

Nada más lejos de la realidad. Don Cosme es un hombre marcado, un proscrito, un fugitivo de la justicia que buscaba el sitio más perdido, discreto y gris del mundo para ocultarse allí. Y lo encontró.

Pero no vaya usted a pensar mal. En lo de don Cosme no hay sangre de por medio, ni tan siquiera es muy feo del todo.

lunes, 3 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambos). La Estrella de la Capital.

Iván, pese a todo, se tomaba lo de la alcaldía -por muy impuesta que fuera- bastante en serio.

Promocionar el pueblo, atraer al turismo (por demás, nulo en aquel momento) era una de sus principales prioridades. Quizás, así a alguno le gustara tanto el pueblo que decidiera quedarse a vivir.

Fue con este afán, una tarde que volvía de entrenar, que tuvo una de sus grandes ideas.

-"Calle de la Carretera"...¿De dónde salio ese nombre tan absurdo?

-¿Absurdo? Es una calle y da a la carretera. Me parece a mí que no encontrará un nombre más lógico en toda en España.

-Sí, pero las calles tienen nombres ilustres, atractivos, evocadores...Sugiero que cambiemos ese nombre tan soso y le pongamos el de alguien famoso, al que invitaremos a venir a descubrir la placa, y con la estrella vendrá la prensa, y con la prensa, la publicidad, y con la publicidad, ¡el turismo!

-Bueno, ya sabe usted que yo me opongo, pero no me parece mal.

-Muy bien, Matías, entonces, ¡manos a la obra!

Se decidió que el afortunado al que se le iba a poner la calle en el pueblo sería elegido por votación popular. Hecha la consulta, los tres primeros nombres de la lista resultaron imposibles de contactar. Gajes de que Marcial, el secretario, no hablara idiomas, mientras que los cuatro siguientes tenían unas pretensiones económicas desmedidas. Como dijo el propio Marcial: "¡Joé, qué caro sale honrar a esta gente!"

La primera gestión fructífera fue con Freddie Mandingo, actor de cine para adultos de nacionalidad Senegalesa. Había obtenido tres votos, y nunca se supo de quién, aunque todo el mundo en el pueblo tenía su propia teoría personal (algunas de lo más jugosas). Lo único que quedó constatado fue que la señora Encarnación se ponía colorada y cambiaba rápidamente de tema entre abanicazos.

Con afán de documentarse, la "Comisión Urbanística para lo del Nombre Nuevo de la Calle" se agenció un par de películas del susodicho.

-"¡Joé, a éste una calle no, una avenida lo menos!", fue el acertado comentario del Marcial.

Un mes después, y en un sentido y emotivo acto, un simpático y jovial Moussa Omar (alias "Freddie Mandingo") descubrió su placa, trincó su pasta y se largó del pueblo. Todo en cuestión de menos de una hora. No hizo noche, por tanto, para desesperación -sin duda- de sus tres votantes y de algunos más.

De los medios, oportunamente convocados (aunque luego Iván se arrepintió suspicaz de haber delegado el asunto en el Marcial de marras), ni rastro.

Por último, un consejo: si alguna vez pasa por Gracia del Río, no pregunte por la "calle Freddie Mandingo", mejor hágalo por la "calle de la Carretera" o -en todo caso- por la "calle el tío la tranca", que es la única manera de que le entiendan.

domingo, 2 de agosto de 2009

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambos). El Alcalde.

Las normas del pueblo eran así: el último en llegar se tenía que responsabilizar de la alcaldía hasta que otro nuevo vecino lo relevara.

Obviamente, nadie le había comentado ese pequeño detalle a Iván cuando le ofrecieron entrenar al equipo de fútbol local a cambio de casa, comida y una modesta nómina.

Y cuando se enteró, lo terminaron de liar. "¡Esto es un año a lo sumísimo!"

Ya llevaba tres, y sin perspectivas de cambio.

No es que la alcaldia diese mucho trabajo, pero empezaba a estar un poco harto de Matías, la oposición.

Al cascarrabias de Matías siempre le había interesado la política, quizás por eso había abierto un bar cuando en España no se podía votar. Ahora, seguía teniendo el negocio y, como afición, se dedicaba a ir a todos los plenos a chinchar al alcalde de turno. Así llevaba toda la historia democrática.

-¡Mira, Matías, yo soy entrenador de fútbol y no político! ¡Si no te gusta cómo hago las cosas, te cedo el bastón de mando!

-¡No me cambie de tema, señor alcalde, no me cambie de tema!

Y así, todos los viernes.

No es que en Gracia del Río no se votara, como en todos los municipios de España. Por supuesto que se hacía. El resultado de las últimas elecciones había sido: Iván García Alcalá, 3 votos. Matías Percán Lobo, 1 voto.

La única plaza de España en que los candidatos a alcalde se votan entre ellos. Gracia del Río era especial hasta en eso.

sábado, 1 de agosto de 2009

Dinero Literario (y Fácil).

Hay libros que son eternos, y hay libros que son producto de temporada.

Esos que, en cuestión de años (e incluso meses), recorren el corto pero tan significativo trecho que separa en una librería las novedades de las ofertas.

Los libros que escriben (mejor lo voy a dejar en "que firman") gente que está de moda: desde políticos que han dejado la política en busca de otra manera más relajada de seguir haciéndose ricos hasta artistas omnipresentes en las pantallas o los altavoces, pasando por los y las inevitables superestrellas del periodismo.

Estos libros se pueden encuadrar en diferentes grupos:

-Los de "largar", también llamados de "memorias". Una sarta de chismes más o menos inofensivos como guarnición del relato autocomplaciente de lo mucho que se ha trabajado y sufrido por la familia, el arte y/o el país.

-Los de "esto lo arreglaba yo en una mañana", retahíla de consejos para solucionar toda clase de problemas patrios y regionales.

-Los "de actualidad", atropellado relato (a veces redactado en cuestión de horas) de la biografía del último grito en celebridad, o agudo, incisivo y convenientemente sensacionalista investigación y análisis del tema más de moda.

-A los más pretenciosos les dará por la novela o la poesía, con la tranquilidad que siempre da saber que nuestra legión de seguidores la va a comprar de todos modos, sin importar el número de páginas ni su alto contenido en plomo apestiñado.

-Por otra parte, los que tengan una imagen más próxima al mundo del humor (o quieran darla), se decantarán por ligeros tomos de carácter más o menos jocoso o simpático. El título siempre será del estilo "confesiones de", "diario de", "como sobrevivir a" o "manual de".

-También los hay que, con un cierto grado de cara y pereza, se limiten a reunir sus artículos en prensa (o radio) y presentarlos como un libro. Da igual, los incondicionales rinden Visa.

-Finalmente, existe un nutrido grupo mixto. Obras en que la cara popular en cuestión se limita a dar un crucial -y bien remunerado- empujón publicitario a la obra (con asistencia a la presentación y firma de ejemplares en ferias varias). "La cocina de...", "En forma con..." o "Los consejos domésticos de..." son buenos ejemplos.