-¡¿Tú estás loco?!
-Bueno, vamos a dejarlo caer, a ver qué piensa la opinión pública.
-¡Pues que estás loco!
-Hombre, cuento con que a tí no te parezca tan mala idea y así se lo digas a tus oyentes...
-¡A mí me parece una locura!
-Tranquilo, tranquilo, que pareces nuevo. Proponemos esto para que luego lo que realmente pensamos hacer no parezca tan malo. De hecho, les va a parecer hasta bueno.
-Ya, como de costumbre.
-Sí, es el truco más viejo del libro, pero siempre funciona.
-Ya sabes cómo van a reaccionar los otros.
-Ahí es donde tú entras en acción: ponlos verdes, que se te da muy bien.
-Sí, la especialidad de la casa.
-Exacto.
-En fin, ¿cuándo quieres que suelte el rumor?
-Mañana mismo, a mitad de mañana, que nos corre un poco de prisa.
-De acuerdo, ministro..."Fuentes cercanas al entorno del señor ministro revelan que..."
-Exacto...Ah, y cuenta con esa publicidad institucional que me querías para tu programa.
-Gracias, no esperaba menos de ti.
-Los amigos estamos para ayudarnos, ¿no?
-Por supuesto.
-Esto era patrocinar la información metereológica, ¿verdad?
-Sí.
-¡Aunque nos sale un poquito caro ese hombre del tiempo tuyo!
-Es que éste estudió en una universidad privada.
-Ya, cinco años para leer la información que os mandan del Instituto Nacional de Metereología.
-Pero lee muy despacito y muy bien vocalizado, que conste.
-¡Qué morro le echas, tío!
-El mismo que tú, señor ministro, el mismo que tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario