Debe ser esa la razón de que, por ejemplo, en la ciudad norteamericana de Boise (en el mismo Idaho) los padres tengan la opción de que sus niños inicien su etapa escolar en una "ikastola", lo que les permitirá ser bilingües en inglés y euskera.
Acaso usted cuestione la utilidad que puede tener para un bambino estadounidense eso de dominar el vasco como si fuera del mismo Lasarte, a lo que yo le responderé que hablé de "opción" no de "obligación".
Y le aporto como dato adicional que Idaho fue el lugar de destino de muchos emigrantes vascos en el siglo XIX, y que los descendientes de dichos emigrantes han decidido no perder aquellas raíces, con un entusiasmo que hace que en esta ciudad, además de la escuela ya mencionada, haya un "Basque Center" y un "Basque Museum and Cultural Center", amén de otros negocios y establecimientos de marcado sabor vasco.
(Por haber, hasta campeonatos de mus hay).
Conocer, apreciar y defender la cultura de tus antepasados -los de lejanas tierras y los de media hora en tren de cercanías-, una necesidad de todo ser humano.
Y un derecho que nadie nos puede ni discutir.
(Pero siempre con mi respeto por lo tuyo y el tuyo por lo mió).
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