Buscar en Mundo Jackson

sábado, 31 de julio de 2010

La Grandiosa Dignidad de Ser Don Nadie Jackson.

Es agradable no ser un líder de nada ni de nadie, me permite roncar a gusto por las noches.

Seguro que dormiría mucho peor si, en esos segundos de intimidad y verdad con la almohada de justo antes de doblar frito, fuera consciente de que he mentido a otros y me he traicionado a mí mismo.

Eso pasa cuando uno adquiere la capacidad de cambiar las cosas, que, por algún mal truco de magia, el único que cambias eres tú. Y tendrás la desfachatez de decir que has evolucionado, que aquel idealismo de la juventud era ingenuo e insostenible.

Yo, para mi felicidad, echo la mirada atrás y, honradamente, creo que -parafraseando al poeta- puedo afirmar que hace casi 18 años que tengo 18 años.

Sin duda, porque nadie se ha tomado la molestia de hacerme cambiar. No les merece la pena.

El Poder -de cualquier especie, ese que no tengo- se apodera de ti, y te vuelves una marioneta suya. Y, de paso, un gilipollas de mucho cuidado.

No hay comentarios: