...Y todos llevamos los defectos tatuados en el culo. Quizás por eso, vemos los de los demás, pero nunca los propios. Y cuando resultan obvios (que a veces lo hacen) le echamos la culpa a los demás, el destino o la tan socorrida educación en colegio religioso.
...Y el ser humano es un bicho egoísta que bebe demasiada culpa de vez en cuando y le acaba dando la borrachera solidario-generosa. Pero se le pasa pronto, y sin resaca.
...Y no hay triunfadores sin fracasados, y la última derrota borra de un plumazo todas la victorias anteriores. Sin duda, porque el público es un animal con 100.000 bocas y 200.000 manos, pero de corazón desagradecido y carente de cerebro.
...Y muchos me presentan su lógica perfecta y razonada, y mi cerebro dice que ese es, sin duda, el camino. Pero el imbécil de mi corazón no entiende de lógicas, y lo manda todo a hacer puñetas.
Ese es el mundo, señores, y no lo intente cambiar. Que Dios nos lo regaló, pero se olvidó de darnos del ticket.
No hay comentarios:
Publicar un comentario