lunes 31 de mayo de 2010

Un Poco de Crítica (Pero Sólo Simbólica).

Si usted me viera por la calle, se daría cuenta de que soy más bien poco dado a los símbolos externos.

Le pongo un ejemplo: llevo más de 20 años yendo al fútbol, y creo que jamás lo he hecho exhibiendo una bufanda, camiseta o cualquier otro distintivo visible de mis colores. Contrasto en esto con algunos que lucen gorro, camiseta, bufanda e incluso chándal (lo cual me parece muy respetable, que conste).

Multitud de partidos de riguroso incógnito forofo: grandes noches, inmensas decepciones, soberanos pestiños, y siempre "vestido de civil".

Es esa fidelidad, a las madurísimas de la Quinta del Buitre o de Raúles y Zidanes, y a las duras de las noches del bostezo y el cataclismo, la que me legitima para presumir de que soy del Real Madrid. Y no creo que vaya a serlo más por comprarme (los símbolos se compran, no lo olvide) una camiseta o una bufanda.

Habrá quien diga que doy la impresión de avergonzarme de mis colores, pero creo que mis actos (que siempre son los que cuentan, y no las apariencias) demuestran todo lo contrario.

Esa es mi manera de querer a mi Equipo (y a mí País). Ni mejor ni peor que otras.

domingo 30 de mayo de 2010

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas): Allons Enfants de la Patrie.

-¡Todos los franchutes son iguales, hace tres años vino otro y no dio más que problemas!

Para una vez que un turista de paso daba con sus huesos de Marco Polo por el pueblo, y no parecía que a Matías le hiciera mucha gracia, por más que le fuera a hacer gasto en el bar.

-Que estábamos poco avanzados, que su país era más bonito...¡Pues quédate en él y no vengas a tocar más las pelotas!

"La Luisi", como siempre con las tonterías de su jefe, asentir por fuera y no hacer ni caso por dentro, que es la única respuesta razonable a la estupidez.

-Sí, claro.

-¡Todos iguales, joder!

-¿Pero ha conocido usted a más?

-¡No, ni falta que me hace!

-Bueno, pues me voy a la cocina para ir preparando la sopa y el pollo del hijo de la Patrie France.

-¿Qué dices Luisi?, si todavía no le he tomado comanda.

-Ya, pero sopa y pollo fue lo que pidió aquel francés de hace tres años. "Sopááá y pollóóó", eso dijo, me acuerdo como si lo estuviera viendo ahora mismo, y, según tu teoría, éste querrá lo mismo.

sábado 29 de mayo de 2010

Camelo en Camelot.

Fuera, esa pelota se había ido fuera, y por mucho. Manolo se marcó un taco de grado medio entre dientes, para chillar acto seguido:

-¡Más suave, Arturo, más suave!

Lo había intentado de todas la maneras que conocía, había recurrido a todos sus conocimientos y experiencia, pero no había manera, ni de enseñar al niño ni de convencer al padre.

Quizás nunca debería haber aceptado aquel trabajo, por muy bien pagado que estuviera: entrenar al hijo de un señor con dos fijaciones en la vida (y el dinero para poder permitirse ser esclavo de ellas): el tenis y la leyenda del Rey Arturo.

De modo previsible, aquel señor había bautizado a su primogénito Arturo y estaba obsesionado con convertirlo en el mejor tenista del mundo, quimera aderezada con lo de las leyendas: había construido una pista en su chalet a la que había bautizado "Camelot" y había encargado que en la raqueta de su hijo grabaran la inscripción "Excalibur".

¡Lástima que el chaval anduviera tan justito de cualidades! Hombre, con entrenamiento y tesón igual podría arañar algún torneo de urbanización para veraneantes, pero bien poquito más.

-¿Cómo lo ves, Merlín?

¡Esa maldita manía era lo que peor llevaba de todo, Manolo, me llamo Manolo!

-Pues lo que tantas veces te he dicho, que yo no termino de ver al chaval...

-¡Venga, venga, no seas pesimista, el camino al Santo Grial de la Ensaladera de Plata es largo y duro, pero merece la pena recorrerlo!

Lo dicho, como un cencerro.

viernes 28 de mayo de 2010

Historias de un Colegio Imaginario que Jamás Existió: La Señorita Patro.

La Señorita Patro, otra de las señoritas que dejó hace mucho tiempo de serlo, se mueve por los pasillos como un juguete al que están a punto de agotársele las pilas.

Tiene el rostro raro, como falto de sal, y una mueca perpetua de cansancio y resignación algo irritada.

Como los perros se acaban pareciendo a sus amos -y viceversa-, los niños de la Señorita Patro también son cansinos. Si uno se asoma a la clase, los verá a todos como anestesiados, haciendo ficha tras ficha con el moflete apoyado en el pupitre y una lentitud inmensa. Mientras, la Señorita Patro deja pasar el tiempo sentada frente a su mesa, con los brazos cruzados y la mirada perdida y cotilla en el infinito de la calle de al lado. Y suspirando, como los latidos del corazón de su propio hastío.

La Señorita Patro lo que quiere es jubilarse de una vez, y, por si sus andares, ojos y resoplidos no lo dejaran bien claro, ella se dedica a repetirlo a diestro y siniestro.

"¡Yo ya he trabajado bastante!", chilla con susurros bajitos, bajitos, mientras se toma un café a sorbos y pastas.

José Luis Trestuestes hace como que le hace caso y se ríe para sus catacumbas.

"¡Qué pastas tan ricas! ¿Quién las ha traído?", dice la Señorita Patro mientras se zampa la enésima bañadita en café. "No debería, pero están tan ricas..."

jueves 27 de mayo de 2010

Sí, Donde la Cárcel.

"Puesto de trabajo indirecto", así se llamaba lo suyo. Y había un buen puñado en el pueblo, casi tantos como directos. Todo gracias a aquel edificio enjaulado.

-¿Franciscavieja? Eso es...

-Sí, donde la cárcel.

-Oye, y allí tienen a presos de...

-Sí, sí, hay unos cuantos.

Estaba ya un poco harto, tanto, que hasta se había planteado mentir sobre su origen cuando le preguntaran. Pero él no era un mentiroso.

Se sentía un desagradecido, porque la creación del Centro Penitenciario CEPEX-2 había hecho mucho bien. Sí, todo el mundo estaba contento con la cárcel, porque había traído trabajo, dinero y prosperidad a aquel pueblacho en mitad de la nada (privilegiado emplazamiento que había propiciado la construcción de la cárcel a sus afueras).

Y tampoco se estaba tan mal detrás de aquella barra, sirviendo bocadillos, refrescos y cafés a letrados de medio pelo, periodistas de investigación y familiares de internos. No era su trabajo soñado, pero había que comer.

A veces, de vuelta a casa, le daba por pensar cómo serían su pueblo y él si CEPEX-2 no hubiera entrado en sus vidas:

Nadie los conocería -lo que era preferible a que te conozcan como el sitio ese de la cárcel- pero él no tendría trabajo, lo que resultaba mucho peor. Aunque también le asaltaba el pálpito de que algo habría salido, con un salario menor, pero mejor pagado. Un empleo en que no tuviera que escuchar hablar a voces de unos asesinos como héroes, y tener que tragar saliva y seguir tirando cañas.

Su conclusión habitual era que la Felicidad no le acababa de cuadrar, por mucho que lo intentara. Le parecía como si él fuera un preso más de la cárcel.

Se sentía un desagradecido, y también desgraciado.

miércoles 26 de mayo de 2010

Cambiar una Bombilla en España (Basado en Hechos Reales).

Problema: Una bombilla de la oficina no se enciende cuando se pulsa el interruptor.

Solución: Avisar a mantenimiento.

Fases de la Acometida de Subsanación del Problema (a cargo de dos empleados):

1-Confirmación de la existencia efectiva del problema. Los dos empleados -tras personarse en la oficina- pulsan y despulsan el interruptor repetidas veces, cada vez de modo más brusco. Efectivamente, se confirma el análisis preliminar de los oficinistas: aquello no da luz.

2-Evaluación del problema y enunciación de una hipótesis de trabajo sobre sus causas. "Esto debe ser que se ha fundido la bombilla".

3-Preparativos del proceso de constatación del presupuesto hipotético. Se van los dos a buscar una escalera, vuelven al rato.

4-Ejecución del proceso de constatación del presupuesto hipotético. Una se sube a la escalera -mientras el otro sujeta-, desenrosca la bombilla y la observa al trasluz. Efectivamente, está fundida.

5-Inicio del proceso de solución del problema. Los dos empleados se van en busca de una bombilla, vuelven al rato.

6-Ligero percance en el proceso de solución del problema. Tras subirse a la escalera, se constata que el casquillo es demasiado pequeño.

7-Reinicio del proceso de solución del problema. Los dos empleados se vuelven a ir en busca de una bombilla adecuada, vuelven al rato.

8-Ejecución efectiva del procedo de solución del problema. Un empleado se sube a la escalera -mientras el otro sujeta- y enrosca la bombilla.

9-Verificación de la resolución del problema. Se pulsa el interruptor, la bombilla se enciende.

10-Comunicación oficial a los interesados de la resolución del problema. "¡Bueno, que ya está, eh!"

Esto es España en esencia pura, señores.

Dedicado a los dos empleados de mantenimiento que hace algunos años me hicieron más llevadera la cola de renovar el carné de identidad...cambiando una bombilla.

martes 25 de mayo de 2010

Los "Averajos".

Debe ser porque son gente pacífica (o porque viven en su mundo y no se enteran), pero los llamados "frikis" llevan ya unos cuantos añitos aguantando (quizás tolerando e incluso puede que aceptando) que se use este término despectivo hacia ellos.

Como yo no soy tan pacífico (y quizás porque también yo soy un "friki") me he inventado una palabra con la que poder restar el servicio del insulto: "averajo", chapucera castellanización del vocablo inglés "average" (medio).

Un "averajo" es, por tanto, una persona perfectamente normal que lleva una vida perfectamente normal en la que se dedica a hacer cosas perfectamente normales con sus amigos perfectamente normales.

En otras palabras, un "homo sapiens común"

En otras palabras, un ser plano, previsible y aburrido.

Yo, desde mañana mismo, la voy a empezar a usar. Me temo que seré el único.

(¡"Friki" que es uno!)

lunes 24 de mayo de 2010

El Calendario Laboral de Jackson.

Estas podrían ser, acaso, las palabras de un hombre desquiciado, casi desequilibrado. O sin casi.

¿Cómo estaría usted si llevara soportando seres adolescentáceos 7 semanas 7 sin una fiesta que llevarse a la vaguería? (más allá de los porsupuestados fines de semana).

"Es que este año, las fiestas de mayo caen mal", esa es toda la excusa que uno recibe para tanta paliza profesional.

O sea, que como "este año, las fiestas de mayo caen mal" a mí y a todos mis compañeros nos toca pegarnos la paliza padre con los niños con tan solo el descanso mínimo por asilo.

Conclusión, que todo el ritmo laboral de este país depende de los caprichos del calendario. De que, al tirar los dados, salga "puente" o salga "en domingo" (mala suerte).

Mi propuesta concreta: a la anglosajona, fiestas que caen en días determinados de la semana y el mes (primer lunes de mayo, segundo viernes de octubre).

Y mejor dejo de escribir, que ya habrá quién me tache de anti-patriota por querer cargarme el 2 de Mayo y de anti-católico por querer cargarme San José. (Mientras que los otros me odiarán por querer liquidar al 1 de Mayo).

También habrá quien, simplemente, me llame "cabronazo" por proponer un sistema que borra de un plumazo legislativo los sagrados puentes.

En fin, que me parece que me hace falta la Fiesta del Corpus con urgencia (menos mal que ya queda poquito "el Chocolatero").

domingo 23 de mayo de 2010

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas): Aniversario.

-¡Písele, Cano, písele!

-¡Hago lo que puedo, mi Cabo, este coche da para lo que da!

-¡Todos los años igual, leñes!

-¡Si es que, con perdón, no escarmienta, mi Cabo!

-¡La culpa es de las prisas, que anoté confundida la fecha en el calendario! Y menos mal que me lo ha recordado "la Luisi".

-¡Pues explíqueselo a su esposa y listo!

-¿Decirle a mi señora que me tengo que apuntar la fecha de nuestro aniversario porque no me la sé de memoria? ¡No los tengo yo tan grandes!

-¡Menuda se puso el año pasado!

-¡No me lo recuerde, Cano! Todavía se resuena el silbido de aquel plato pasándome junto a la oreja.

-¡Y que falló a propósito, que su señora tiene una puntería con la vajilla...!

-¡Calle, calle, que me juró que si también se me olvida este año, tiraría a dar!

-¡Pues es para estar preocupado!

-¡Ponga, ponga la sirena, Cano, y písele!

A Encarni, la señora del Cabo Requejo, no hay nada que le guste más en este mundo que recibir un ramo de rosas rojas de manos de su marido en el día de su aniversario de boda. Lo malo es que la floristería más cercana está a 14 kilómetros del pueblo, y tiene la fea costumbre de cerrar tempranito por las tardes.

sábado 22 de mayo de 2010

¡Te Lo Metes por Donde Te Quepa, Alfred! (Rechazando un Premio Nobel).

A muchos les parecerá una absurda demostración de arrogancia, excentricidad o estupidez pura (y posiblemente lo sea), pero a mí lo de rechazar un Premio Nobel me parece que tiene su aquel (aunque yo jamás lo haría, claro está, o, mejor dicho, ¡nos'a jodío!).

Sólo dos personas le han echado valor al tema y nan dicho "nones al nobel": el francés Jean-Paul Sartre y el vietnamita Le Duc Tho.

El primero declinó en 1964 que lo "nobelaran por Literatura" porque, según él, "un escritor debe negarse a convertirse en una institución", mientras que el segundo rechazó el premio de la paz de 1973 porque, sencillamente, "en Vietnam no hay paz". Tenía más razón que un monje (por cierto, el premio era al "fifty-fifty" con Henry Kissinger, que sí lo aceptó).

Pensándolo un poquito, creo que los dos tienen razón a la hora de decir que no a tan prestigiosa distinción.

Y, ahora que requetepienso todavía mejor, igual yo también lo rechazo cuando me lo concedan.

¡Ya se me ocurrirá una excusa convincente!

viernes 21 de mayo de 2010

Perdiéndose en las Formas.

¡Menuda porquería de programa! (en alta definición, eso sí).

El mundo del entretenimiento parece inmerso en una carrera de galgos en circuitos electrónicos, a ver quién presenta la novedad tecnológica más gorda. Todavía no has terminado de pagar la tele en alta definición y ya tienes que ahorrar para la de tres dimensiones.

¡Qué gran siervo si tuviera buen señor! Porque la mayoría de los contenidos que se presentan (con una calidad y un realismo únicos) están estancados en la ponzoñosas aguas del "más de lo mismo", que los experimentos se los dejamos a los alumnos de Química de la ESO. Después de todo, ¿por qué arriesgar, si sabemos que esto funciona? Vale, no tiene demasiada calidad de factura y puede que hasta nos haga llorar en las noches de lluvia (homenaje), pero permite calmar al dichoso monstruo de la hipoteca.

¿Hay alguien dispuesto a arriesgar? Que es como preguntar: "¿Hay alguien dispuesto a quedarse en paro?" El público quiere lo que quiere y hay que dárselo. Es mejor que todo el esfuerzo creativo se centre en la parte técnica.

Pero un ruego, que no hagan teles que transmitan olores, porque, de lo contrario, no vamos a ganar para ambientadores.

jueves 20 de mayo de 2010

El Niño que No se Agachaba a Recoger su Talento.

La mejor manera de encontrar algo es no haberlo perdido. No lo dude, muchos objetos que usted se encuentra tirados en el suelo -solitarios y ociosos-, fueron buscados y rebuscados por alguien. ¡Cosas de la vida, seguramente usted ni se agachará a recogerlos!

En en fondo, no muy diferente de la vida misma. Nos pasamos la vida (y el esfuerzo) buscando cosas que otros encuentran sin querer, y que puede que no aprovechen.

No es agradable contemplar a jóvenes plenos de voluntad tomar carrerilla y lanzarse de cabeza contra el muro de su limitaciones, y contemplar -con la impotencia del docente limitado- cómo se levantan con las sangre cayéndoles por la cara y vuelven al punto de partido, para preparar otro infructuosa acometida, (aunque, en honor de la verdad y para no pasarnos de melodramáticos, de estos hay pocos).

Tampoco es agradable contemplar a jóvenes tocados por la caprichosa Hada del Talento, dejar que su armadura y su espada se le oxiden en conformismo, juerga y vaguería, (de estos si que hay un amplio surtido).

Lo suyo es egoísmo en su forma más malparida y podrida, es la esencia misma del pecado: tener la oportunidad de aportar cosas importantes a la Humanidad y no hacerlo.

Debería estar severamente penado por las Leyes (por la justas, no por las de la Física, que son injustas y hacen que que las cosas caigan a los lugares donde jamás las encontraremos).

miércoles 19 de mayo de 2010

Los Hombres de Azul.

Forman un sociedad ultra-secreta, una hermandad hermética, el más cerrado de los círculos...

Se refiero, claro está, a todos esos hombres que cada mañana se enfundan un mono azul para trabajar. Desde los más variados puestos -desde una portería a un taller mecánico- deambulan por las calles del barrio, le toman el pulso al corazón de la mañana, rastrean en busca de la última noticia cotilleada.

La barra del bar, el portal del 27, la cola de la lotería, cualquier lugar es bueno para organizar una improvisada reunión. O, sencillamente, se hace a voces, de acera en acera. "Shhhhh-Marciá-¿ande-va-tú-me-cago-en-lá?", haciendo uso de ese dialecto tan particular y tan suyo, ese que se asienta en mínimos absolutos de articulación del lenguaje.

No intente profanar su intimidad, entrar en el club, ser uno de ellos (o, simplemente, que le den los buenos días con una sonrisa), todo lo que obtendrá -con suerte- es un gruñido haciéndose pasar por un "Buenos Días".

Los Hombres de Azul son así, exclusivos y excluyentes.

"¡Me-cago-en-lá!"

martes 18 de mayo de 2010

De Niños y Empresas (¡Pero Si en Casa Se Porta Muy Bien...!)

Los que de verdad mandan en las grandes empresas aprendieron de niños una importante lección, y lo hicieron de maravilla.

En esencia, se trata de ese principio básico del escolar díscolo y cabroncete: cuanto mejor te portes en casa, más les costará a tus padres creer que te portas mal en el colegio.

Algo parecido hacen muchas empresas (o, por hablar con propiedad, sus directivos): se portan muy bien en Europa (su principal fuente de clientes), y hacen lo que les sale de los mismísimos en otros continentes.

¿Mi hijo? ¡Imposible, si en casa es un amor de niño!

¿Fulanitesa? ¡Imposible, si tiene una fundación que da becas a jóvenes talentos universitarios!

Investigue, investigue, amigo, hágale un boquete al muro de campañas publicitarias, obras sociales y políticas de buenas prácticas; esa barrera tan hábilmente tejida por sus ejércitos de creativos y abogados.

Y encontrará la verdad y la vergüenza.

lunes 17 de mayo de 2010

"Community Toilet Scheme" (El Final de "Un Café, Por Favor, ¿Dónde Está el Baño?")

Las grandes cosas tienen su origen en el Reino Unido (entre otros ejemplos, los Jackson), y, por mucho que se les tache de gente fría e insensible, los británicos a menudo dan a luz iniciativas que no demuestran sino una fina sensibilidad.

¿Cuántos cafés sin ganas se ha tomado usted por aquello de tener que ir a orinar de urgencia? (¡Que a ver quién tiene los arrestos de pasar al baño de un bar de la España profunda sin hacerle una consumición al bigotudo propietario de detrás de la barra!)

Pues resulta que en algunas ciudades británicas, los comerciantes de los más variados ramos se han puesto de acuerdo para adherirse al llamado "Community Toilet Scheme" (o sea, "Programa de Aseos Comunitarios"), una iniciativa que se traduce en que los negocios ceden sus lavabos a cualquiera que los necesite sin necesidad de hacer gasto.

Aparentemente, una locura que sólo va a lograr que se te llena la tienda de gente que entre a mear. Pero, en la práctica, una manera de que personas, que de otro modo pasarían de largo, entren en tu negocio y vean lo que tienes. Traducido, otro reclamo publicitario que se vale de las más primarias necesidades de la naturaleza humana, aunque la novedad es que esta vez no se trata del sexo.

¿Funcionaría en España? ¡Ni idea!, pero lo que sí es seguro es que nos evitaríamos los apurados paseos turísticos por los pueblos de nuestra España en busca de un "jodío bar donde entrar a mear" (¿Dónde están los bares cuando más los necesitas?)

Y también no ahorrariamos tomarnos ese café sin ganas.

Comerciantes mostrando el distintivo que pondrán en la puerta de su negocio.

domingo 16 de mayo de 2010

La Insoportable Pesadez del Niño Televisivo.

¿Hay alguna lógica en que no se permita que los menores se entreguen a todo tipo de vicios legales, pero que sí se les deje ser estrellas de la televisión?

Niñor actores, cantantes, músicos...Debilidad de señoras jubiladas y azote del resto de la humanidad televidente.

Llenan nuestras tardes y nuestras noches con sus deliciosas -espalagosas- ocurrencias (algunas, sospecho, no se les han ocurrido a ellos), sus imitaciones de Raphael o la Pantoja (hasta el más mínimo detalle de vestuario y tic) y sus caritas de sonrisa mellada. De postre, primeros planos de los papás, en primera línea de público. Él, aplaude satisfecho; ella, llora sin parar.

¿Cómo es posible, pues, que esta temible especie subsista como lo hace dentro de la selva televisiva, tan dada a zampárselo todo? Sencillo, ya quedo dicho: ningún televidente tan fiel y pertinaz como la señora jubilada, auténtica llave de la puerta de las audiencias. Y mientras les sigan haciendo tanta gracia los niños de la raya en medio y la espontaneidad pecosa y redicha, no hay solución: tenemos programas de niñitos para rato.

No habría mayor problema, ni no fuera porque seguramente el niño ignora que el éxito no es para siempre, que le crecerá la barba, se le amargará la voz y, simplemente, las monerías dejarán de hacer gracia. Poco después, el nene cumple 18 años, a veces es un vicioso de cuidado que se ha metido de todo menos a cura (cosas del mundo del espectáculo), y tiene toda una vida por delante, con un montón de problemas con que iniciarla.

Hay otra razón por la cual me opongo a que saque en televisión a niños -y niñas- vestidos -y maquillados- como adultos. Es una razón que tiene que ver con prácticas tan sucias y despreciables -usted se figura cuáles-, que prefiero ni nombrarla.

sábado 15 de mayo de 2010

Fu Fútbol Club contra Fa Deportivo (Finales de "Realmente me Da Igual").

Resulta una tragedia sentimental para todo aficionado al deporte eso de que se juegue una final y a uno no le salga del corazón que hay un equipo al que apoyar, ni porque le quieres ver ganar ni por ver cómo pierden.

Finales "ni fu ni fa" en las que a menudo tratas de hacerte un auto-pase de engaño, e intentas razonar con qué equipo vas ("pues con estos porque los italianos me caen más simpáticos que los rusos"). Razonar un apoyo deportivo, ¿puede haber algo más absurdo?

E incluso habrá quién afirme rotundo: "yo veré el partido porque me gusta mucho el deporte, y con la suerte de poder disfrutarlo tranquilito, ya que no voy con ninguno". Muy bien, de acuerdo, para el minuto 10 ya has hecho tu primer cambio rápido de canal y para el descanso ya está viendo una película o durmiendo. (¡Las finales siempre son partidos objetivamente horrorosos!)

Sí, ver una final sin emoción es como ir al casino y no apostar. Eso es la afición al deporte en general, y las finales en particular: jugarse el estado de ánimo a todo o nada.

El "no va más".

viernes 14 de mayo de 2010

El Principio Empresarial de los Cacahuetes Salados.

Toda actividad empresarial de éxito, en esencia, se reduce a ponerle un platito de cacahuetes salados como tapa a alguien que te ha pedido un refresco o cerveza.

Por supuesto, lo servimos con una sonrisa, transmitiendo la sensación de que lo hacemos de forma desinteresada, y por puritito afecto al cliente.

A ver si de eso modo el cliente no se percata de que el miserable coste de los frutos secos, comprados al por bestial, ya de sobra va incluido en lo que le cobras por la consumición.

A ver si así consigues que el cliente no relacione el feroz contraataque de la sed, y la necesidad de contrarrestarlo con otra consumición, con toda la sal de le has encajado con los dichosos cacahuetes.

¡Por supuesto que el cliente conoce de sobra el truco!, pero cae en él de buena gana y sin rechistar (al fin y al cabo, ¿quién se puede resistir a unos cacahuetes salados?)

Pues la misma regla de tres es aplicable a tantos y tantos productos y servicios, que no son más que necesidades artificialmente creadas y que aceptamos sin rechistar bajo pretextos como "que se ha vuelto una obligación socio-laboral", "que me facilita la vida" o, sin más, "que es una herramienta esencial de ocio, disfrute y felicidad". Y, claro está, dichos productos y servicios nos los ofrecen "firmas amigas que no paran de pensar en nosotros y nuestro bienestar". (Vamos, que parece que han montado la empresa para hacerte favores y entretenerse un rato por las mañanas).

Pues hace 20 años no tenían ni el móvil, ni la Play Station de turno ni conexión ADSL.

Y bien felices que se les veía.

jueves 13 de mayo de 2010

El Más Imbécil Todavía.

De tanto en vez uno ve por la tele a uno de esos faquires de atuendo y nombre exóticos (pero acento ibérico puro). Artistas que siempre preceden sus proezas de un "por favor, no intenten hacer esto en su casas".

Sería preferible que no hicieran tal advertencia: la Humanidad no puede permitirse el lujo de cargar con el lastre de tipos incapaces de calibrar por sí mismos las consecuencias inmediatas de meterse un clavo de 20 centímetros por la nariz. Por un puro proceso de evolución de la especie, han de desaparecer.

Algo parecido ocurre con ciertos anuncios televisivos: "ficción publicitaria rodada por especialistas". Menos mal, porque ya pensaba yo tirarme con el utilitario desde una avioneta.

Es triste que unos y otros tengan que cubrirse las espaldas legales ante el ataque de la estupidez humana ("Nosotros ya advertimos de que era peligroso"), porque, por descaradamente temeraria que sea la actividad, si sale por la tele siempre hay un insensato dispuesto a reproducirla (pa' colgarla en "yutuf", claro está).

La pequeña desgracia es que a muchos -demasiados- les sale bien y son el orgullo de la manada de descerebrados que tienen por amigos.

La gran desgracia es que siempre hay quien marra, y termina poniéndolo todo perdido de sangre.

De sesos no, claro, eso es imposible.

miércoles 12 de mayo de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Decisiones.

-¿Te puedo hacer una pregunta?

José Luis Trestuestes apartó la mirada del vacío infinito de un patio escolar de recreo.

-Sí, mujer, dime.

-Tú...¿Tú te arrepientes de todo esto?

-¿De todo esto?

-Sí, de las aulas, el patio, los exámenes...de nosotros.

-¡Ah, entiendo!...No sé, la verdad es que a menudo lo pienso, y nunca sé que pensar. Va por ratos.

-A mí me da miedo arrepentirme algún día.

-¡Pues vas lista, porque lo harás, elijas lo que elijas! Cuando a uno le da por elucubrar, se tiende a idealizar en exceso. Los futuros alternativos siempre son maravillosos. Pero, desengáñate, nadie tiene una vida perfecta, por mucho que te digan.

-Entonces, ¿qué hago?

-Tomar esa decisión es privilegio tuyo, no mío. Ni de ningún otro. Es tu vida, niña. Permite que todo el mundo te dé datos, pero el problema lo tienes que resolver tú.

-¡Pero dame un consejo!

-Haz una lista con lo que necesitas para ser feliz, y búscate un trabajo agradable que te proporcione el dinero suficiente para poder tenerlo casi todo, y que te deje un buen puñado de ratos libres para poder disfrutarlo.

-Vale, eso haré.

-Pero haz la lista con mucho cuidadito, que como te olvides de algo importante y nos quedemos cortos de fondos, la hemos liado gorda...

-De acuerdo.

-Y mucha suerte.

-Gracias.

martes 11 de mayo de 2010

Regalos que Riegan (el Alma, el Ánimo, la Vida...)

Es bonito recibir regalos. También, a veces, es feo.

Hay regalos de compromiso, esos por cumplir cuando cumples años, esos que haces porque a ti te hicieron...Esos saben a poco, a sonrisa forzada, a disimulo mal disimulado...

Hay regalos que no aciertan, aunque sabes que están hechos con la mejor intención y toda la ilusión. Esos te hacen sentir culpable, y simular que te gustan, aunque sabes que no engañas a nadie. Y son amargos, porque te demuestran que -quizás- no te conocen bien, que los que tú crees tus amigos igual no lo son tanto.

Pero dejemos esos presentes pasados en el trastero del olvido y vamos a recordar los regalos que te dan la campanada en el alma, que tienden un puente entre dos personas y te hacen sentir feliz y especial. Regalos que valen un tesoro, aunque hayan costado poco dinero.

¡Esos sí que son regalos!

Algunos padres deberían dejarse de consolas de consolación, y hacerle un regalo de verdad a sus hijos...

lunes 10 de mayo de 2010

La Bondad de un Águila del Führer.

El 20 de diciembre de 1943, Charles Brown y sus muchachos no estaban teniendo un buen día. Volando sobre Alemania, en un bombardeo B-17 tan dañado por las defensas enemigas que apenas podía mantenerse en en el aire, parecía que era cuestión de minutos que aquella misión terminara en tragedia para todos. De hecho, algunos de los tripulantes ya estaban muertos a causa de las heridas.

El as germano Franz Stigler, por contra, parecía que estaba de suerte. Sobre las alas de su caza Bf-109, aquella era la pieza más fácil con la que un piloto pudiera soñar. Demasiado.

Hasta se pudo permitir el lujo de acercarse a su presa inerme, de ver todas aquellas caras de desesperación que miraban a su aparato sabiendo el destino que irremisiblemente se avecinaba. Sí, más fácil imposible. Demasiado.

Franz Stigler decidió que no había honor en apuntarse aquella victoria, sino crueldad en su forma más pura. Saludó con la mano a aquellos desconocidos a los que les acababa de perdonar la vida y puso rumbo a casa. No mencionó el encuentro al llegar a su base, y decidió seguir con su vida como si todo aquello no hubiera ocurrido.

Brown y sus muchachos también llegaron a su base, y también guardaron en secreto todo aquello. Pero era un secreto que quemaba por dentro, exigiendo agradecimiento a voces.

Franz Stigler y Charles Brown, ya ancianos, se volvieron a ver las caras -por fin- en 1990. Por esas casualidades de la vida, ambos habían dado con sus huesos en Canadá, a no más de 200 millas el uno del otro, lo cual les permitió forjan una amistad que duró hasta las muertes de ambos, acaecidas en 2008.

Charlie y Franz, rememorando aquel lejano día sobre Europa.

domingo 9 de mayo de 2010

Cursillo para Cursis.

No sé si yo me habré contagiado (porque estas son cosas que sólo se ven desde fuera), pero hay por ahí (además de un hombre que dice "¡ay!") una epidemia de cursilería que ni todo el abecedario y zoo de gripes juntas.

La cursilería es el vano y torpe intento de darle una capa de sofisticación a un origen y naturaleza que nos acomplejan.

Como (de "comer" y de "por ejemplo") en los restaurantes donde los platos se han transformado en "propuestas", unos huevos revueltos ahora se llaman "explosión de frutos del corral" y hasta te quitan la miguitas de la mesa con la paleta esa.

Da igual, el camarero -por mucho que me lo hayan vestido de negro- sigue teniendo ese brillo de barrio en el fondo de la mirada, y te sigue diciendo, con ese deje tan nuestro: "¡a ver, la de la vergüenza, que retiro el platito!"

Ya no hay funciones de teatro, sino "catarsis plásticas en espacios escénicos"; y no ves a gente disfrazada que te cuenta una historia hablando muy clárito y muy bien, ahora son tres tíos en pelotas (o vestidos todos de negro) que alternan gritos inarticulados con largos silencios.

Y las carreras universitarias son "grados", y van por "créditos" y luego hay que hacer un "master" (aunque, parafraseando a un torero "más masters da la vida laboral").

Por no ir, ya ni se va de vacaciones a Benidorm. Ahora hay que ir a la Riviera Maya o Punta Cana. ¡Pero si una playa siempre es una playa y para bañarte, con que el agua esté mojada te vale! (No obstante, es de ley que en este momento rinda un homenaje al genio absoluto que creó la campaña "Curro se va al Caribe", pues supo comprender y explotar un concepto básico de la españolidad: tanta satisfacción hay en estar de vacaciones, como en poder restregárselo al compañero).

En fin, que yo soy de dos platos (guisantes con jamón y escalope con patatas) helado, agua mineral y café solo, carrera de cinco años y 30 asignaturas, Don Juan Tenorio simple y playa patria (donde me dicen "¡che!" y no "¡mi amol!")

sábado 8 de mayo de 2010

Español, varón, cuarenta y tantos años...

...Que los fines de semana se viste y comporta como si todavía tuviera veinte años.

...Que iluso se cree amigo de sus hijos (y de los amigos de sus hijos).

...Que tiene por enemigos mortales a su ex-mujer, el Presidente del Gobierno, los árbitros de fútbol y la Dirección General de Tráfico y sus agentes. ("Porque ésa es una tal y una cual, el otro no tiene ni puta idea de nada, aquellos están vendidos y a mí nadie me tiene que decir cómo conducir, porque yo soy un conductor cojonudo y llevo mi coche como a mí me sale de los cojones").

...Que no le importa que se derritan los Polos, siempre y cuando siga quedando hielo para sus cubatas.

...Que llama a todos sus amigotes con diminutivos (y a voces), menos a uno que tiene mote (pero también le da voces).

...Que se tiñe torpemente las canas.

...Que es un "hombre de empresa".

...Que afirma rotundo sentirse un ganador en el Juego de la Vida.

...Que busca en la chulería una manera de esconder sus miedos, complejos y frustraciones.

Esta entrada, está dedicada a ti.

(Por gilipollas).

viernes 7 de mayo de 2010

Conformarse es Confortable.

Está muy mal visto eso de "conformarse" en estos tiempos de "Alicia en el País de los Ambiciosos" (palabra sospechosamente similar a "viciosos").

Sin embargo, saber conformarse es toda una demostración de Sabiduría y una de las claves de la Felicidad.

El que se choca contra sus límites y es capaz de asimilar el hecho con conformidad, es doblemente feliz, pues sabe disfrutar del lugar que ha alcanzado y tiene la conciencia tranquila por haber intentado superarse.

Sin embargo, el que no para de golpear sus narices contra la pared de "no llegar a más" e insiste, e insiste...será toda su vida un desgraciado. Acaso derribe, por pura cabezonería y pleno de satisfacción, dos o tres muros, pero llegará un momento en que se choque contra uno que jamás cederá. Entonces, la persona en cuestión se dejará la existencia para nada más que llenarse el alma y el ánimo de chichones.

Y será uno de tantos fracasados confesos y amargados, personas que olvidan que los únicos que tenemos la capacidad de definir nuestro éxito somos nosotros, y no el prójimo o la publicidad.

Moraleja: llegue hasta donde razonablemente pueda y póngase cómodo.

jueves 6 de mayo de 2010

¡Te Voy a Lavar las Manos con Jabón! (Palabrotas Mudas).

Las palabrotas, tacos, palabras malsonantes, o como coño las quiera usted llamar, desempeñan una importante (aunque no precisamente callada) labor psico-social: lo que viene siendo el desfogamiento de la población.

Y, obviamente, no por ser una persona sorda, tiene menos necesidad de "soltar vapor de corazón".

Las lenguas de señas tienen sus propios tacos, como buenos lenguajes que son, y permiten a sus hablantes quedarse de la más relajados.

El hecho puede sonar anecdótico, pero a mí me sirve para recordar que compartimos nuestras calles y nuestro aire con personas que no oyen y, a menudo, no lo tenemos en cuenta. Por ejemplo, hace años me impresionó una lectura que había en un libro de inglés donde indicaba que una niña sorda puede resultar atropellada si un conductor usa su claxon como única advertencia. "Pos es verdá", me dije yo.

Resumo, que no olvidemos que las personas mudas tienen mucho que decir.

"Gilipollas", en la lengua de señas de Estados Unidos.

miércoles 5 de mayo de 2010

Un Mundo entre A y B. ("Transimportantes").

Como de modo tan duro (y siempre inoportuno) nos demuestran las huelgas ocasionales, si se paran los transportistas, se para el mundo.

Horas, horas, horas enclaustrados en una cabinita para que un producto llegue a nuestra puerta. Y siempre sufriendo la ingratitud de los tópicos: que los camiones son el germen de los atascos, que sus jinetes son maleducados en todos los sentidos (semiesquina con chulos), visten mal, sudan mucho, y son los clientes número uno de la industria del vicio en sus más variadas ramas.

Habrá de todo, y aunque no discuto que las miradas que algunos te dedican cuando les adelantas son de todo menos amistosas, no cabe duda de que estos señores trabajan duro tras el volante, el parabrisas y la noche iluminada para que su vida sea blanda.

Es, por tanto, de ley que desde aquí les dedique mi pequeño homenaje, porque, sospecho, tras las caras sin afeitar, las gafas de sol y las camisas abiertas, laten corazones que ríen, lloran y sienten.

Eso sí, de sus gustos y opiniones en cuanto a áreas de servicio y restauración en carretera, nos fiamos todos.

martes 4 de mayo de 2010

Tanto Ocio No es Buen Negocio.

El Refranero sigue siendo muy sabio, no importa que muchos lo quieran jubilar porque les sabe a rancio: "Cuando el Diablo se aburre, mata moscas con el rabo".

¡La de problemas que le crea a la Humanidad el exceso de sujetos con demasiado tiempo vacío que llenar, especialmente cuando ese tiempo es su -presunta- jornada laboral!

Me refiero a todos esos elementos cuya función dentro del engranaje social es estar en un sitio donde "alguien tiene que haber", aunque su única misión sea indicar donde están los lavabos, disuadir a gamberros de todas las edades o cerciorarse de que nuestro amado almacén pasa una noche tranquila.

Cotillear, enredar y dar la plasta en general son los pasatiempos favoritos del ocioso profesional-profesional ocioso. Firmemente plantados en su puesto de trabajo, plenamente concentrados en controlar quién entra y sale y con quién. Ansiosos de recibir la visita de otro "perito en simplemente dejar que las horas pasen" para compartir chismes y críticas.

También está el comunicativo-tecnológico, que vive las horas muertas frente a la pantalla de un ordenador portátil o llamando a casa por el móvil, elegantemente apoyado en su mesa de "trabajo".

Aunque, las cosas como son, también los hay con inquietudes culturales: esos que se dedican a leer en periódico, a menudo deportivo, a menudo con gesto de sesuda concentración y gafas de leer.

Y, por último, están los que van a lo práctico y no se complican la vida: dormir y ya está.

¿Acaso les tengo envidia? Sin duda, ¡quién tuviera su habilidad para trincar un trabajo de esos!

lunes 3 de mayo de 2010

¿A Quién No le Gustaría Ser Holandés? (Admítalo).

Holanda es un país que, esencialmente, existe para acomplejar al resto de la Humanidad.

Piénselo: todos son muy altos, muy rubios, muy guapos y hablan inglés de maravilla (aparte de ese código secreto, indescifrable y de sonido agargajado que tienen por lengua nacional).

Son civilizados hasta el extremo de legalizar según que vicios, le ganaron su patria al siempre implacable mar y hasta presumen de un genio de la pintura deliciosamene prototípico (coincidirá conmigo en que, si a un pintor le fue bien en vida, sus cuadros no se disfrutan igual).

Por no hablar de que tienen un pozo sin fondo de grandes futbolistas...

Y todo esto, en un espacio de terreno de poco más de 40.000 kilómetros cuadrados.

Vamos, que yo creo que se llaman Países Bajos por el bajón colectivo que le producen al resto del personal.

Que algún defecto tendrán, pero yo no se lo veo.

(Será porque no tengo tan buena visión como los jodidos holandeses).

Johan Cruyff "holandeseando por derecho". El melenudo defensa, en estado de shock, no puede sino admirar boquiabierto la jugada, mientras que al pobre arquero lo dejaron del quiebro inerme y sentado al más puro estilo "a la sillita la reina".

domingo 2 de mayo de 2010

Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas): El Cambio de la Guardia (Civil).

-Eso no me lo puede usted estar diciendo en serio, Señor Alcalde.

Iván asintió, no sin cierto apuro.

-Probamos un par de veces, y si vemos que no viene nadie, lo dejamos.

-¿Pero quién va a venir a vernos al Guardia Cano y a mí haciendo esa patochada?

-Según Marcial, el turismo.

-¡Ya me figuraba yo que ése tenía que estar detrás de todo este teatro!

-Hombre, por probar, Cabo Requejo.

En efecto, se hizo sólo un par de veces. El "muy donoso y garrido tradicional Cambio Graciarriero de la Guardia Civil" (el nombre también fue ocurrencia de Marcial, así como la milonga de que era originario del siglo XIX) fue el enésimo fracaso de promoción turística del pueblo.

Pese a la elaborada coreografía creación del propio Marcial y la profesionalidad en el cumplimiento del deber con que el Cabo Requejo y el Guardia Cano -de gala- la ejecutaban, aquello no atrajo el interés de nadie. Ni siquiera la presencia de "Mansilla y los Electricos", en su faceta de Banda Municipal del Pueblo, consiguió que la ceremonia resultara atractivo para el anhelado "turismo". Y los medios, convenientemente avisados, tampoco picaron esa vez.

(Eso sí, del pueblo no faltó ni uno solo).

-Para mí que esto con sólo dos guardias, uno que viene y otro que se va, queda poco lucido, Iván.

-¡Pues es lo que tenemos!

-Ya, claro.

-¿Y no lo podías haber pensado antes?

-Hombre, sobre proyecto, la carencia no me pareció tan grave.

sábado 1 de mayo de 2010

El Abuelo Primerizo.

-¡No le voy a malcriar a éste yo ni ná!

La enfermera sonrió. Los abuelos primerizos eran todavía peor que los padres, y, también, lo mejor de aquel trabajo.

-Es el primero, ¿sabe?

Lo dicho.

-¡Del Madrid, va a ser más del Madrid que yo! ¡Y va a ser un jugador de mus de primera, porque yo mismo le voy a enseñar! ¡Que hasta mi pelo va a tener el chaval!

La enfermera contempló la indómita pelambrera del caballero. Si se cumplía aquel deseo, el pobre niño no iba a ganar para peines. En fin, misión cumplida, hora de seguir con el trabajo.

El abuelo se quedó sosteniendo a su nieto, en un abrazo que sería eterno.