Sería preferible que no hicieran tal advertencia: la Humanidad no puede permitirse el lujo de cargar con el lastre de tipos incapaces de calibrar por sí mismos las consecuencias inmediatas de meterse un clavo de 20 centímetros por la nariz. Por un puro proceso de evolución de la especie, han de desaparecer.
Algo parecido ocurre con ciertos anuncios televisivos: "ficción publicitaria rodada por especialistas". Menos mal, porque ya pensaba yo tirarme con el utilitario desde una avioneta.
Es triste que unos y otros tengan que cubrirse las espaldas legales ante el ataque de la estupidez humana ("Nosotros ya advertimos de que era peligroso"), porque, por descaradamente temeraria que sea la actividad, si sale por la tele siempre hay un insensato dispuesto a reproducirla (pa' colgarla en "yutuf", claro está).
La pequeña desgracia es que a muchos -demasiados- les sale bien y son el orgullo de la manada de descerebrados que tienen por amigos.
La gran desgracia es que siempre hay quien marra, y termina poniéndolo todo perdido de sangre.
De sesos no, claro, eso es imposible.
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