Azarías Romera se colocó -flanqueado por don Álvaro y Espinosa- en un discreto banco al fondo a la derecha, con el fin de poder conspirar más tranquilos. Además, en ese tipo de ocasiones, lo realmente importante es que te vean al entrar y al salir.
(-¡Alvarito, qué bien poder formar parte de la lista electoral de Piñaceira!)
(-¿Qué dices, Azarías? ¡Si precisamente lo primero que vamos a hacer es cargarnos a ese tío!)-Intervino Espinosa.
(-¿Cómo? ¡No entiendo!)
(-Piñaceira es un gilipollas que no conviene a nuestros intereses. Nuestro hombre es Álvaro Burquera).
(-¿Burquera? ¡Pero si ése es fiel a Piñacerira hasta la muerte!)
Espinosa consiguió disfrazar su carcajada de ataque de tos, aunque sólo a medias.
(-Burquera está deseando quitarse de en medio a Piñaceira para poder mandar el).
(-¡Pero...Piñaceira es un líder sólido, todo el partido le apoya).
Esta vez, lo de disimular le salió mejor a Espinosa. Debió ser la práctica.
(-En el partido hay una lucha interna del carajo, Azarías. Y de ese río revuelto vamos a ganar los pescadores de Garborsa).
(-Pero, ¿cómo lo vais ,vamos, a hacer?)
(-Sencillo, si tú nos ayudas. Azarías).
(-Claro, claro, ya sabéis que yo estoy con vosotros a muerte en todo lo que haga falta!)
(-Estupendo, amigo. No esperábamos menos de ti).
(-Lo primero, Azarías, es que invites a Piñaceira a visitar tu fábrica. Ya tenemos preparada la carta para que la firmes. Le garantizamos prensa y flashes, así que no se negará. En el fondo, le encantan esas chorradas publicitarias).
jueves 31 de marzo de 2011
miércoles 30 de marzo de 2011
Vote por Don Álvaro (2).
Álvaro García-Borcigueitia, propietario de Garborsa, escoltado por sus fieles Espinosa y Palomero, no pudo reprimir un suspiro de disgusto resignado cuando vi aparecer a lo lejos a Azarías Romera y señora.
-¿De verdad crees que este nos vale, Espinosa?
-Es el ideal para nuestros propósitos, Álvaro.
-En fin, Si tú lo dices, me fío de ti...
-¡Alvarito!
-¿Qué tal, Azarías?
-Bien, bien...Ya ves, a apoyar a los Aizbecoa. Ya sabes que en Garborsa somos una piña.
-Sí, sí, sin duda. Señora, a sus pies.
-Gracias, don Álvaro.
-Álvaro, por favor.
-Sí, eso.
-Mi señora, que es muy formal...Espinosa...Palomero...¿Cómo estáis?
-Hola, Azarías. Señora...
-Bueno, vamos pasando señores.
-Sí, claro...Vosotros primero...
Azarías dejó pasar al resto del lote a propósito con el fin de quedarse a solas con don Álvaro.
-Alvarito, me tienes en ascuas...¿Se concreta o no se concreta aquello?
-Se concreta. Ahora te comento dentro.
-¡Cojonudo!
-Sí.
-Y yo iría de...
-Está por cerrar, pero, cómo mínimo, tercero de la lista.
-Entonces...
-Sí.
-¡Cojonudo, Alvarito, cojonudo!
-¿De verdad crees que este nos vale, Espinosa?
-Es el ideal para nuestros propósitos, Álvaro.
-En fin, Si tú lo dices, me fío de ti...
-¡Alvarito!
-¿Qué tal, Azarías?
-Bien, bien...Ya ves, a apoyar a los Aizbecoa. Ya sabes que en Garborsa somos una piña.
-Sí, sí, sin duda. Señora, a sus pies.
-Gracias, don Álvaro.
-Álvaro, por favor.
-Sí, eso.
-Mi señora, que es muy formal...Espinosa...Palomero...¿Cómo estáis?
-Hola, Azarías. Señora...
-Bueno, vamos pasando señores.
-Sí, claro...Vosotros primero...
Azarías dejó pasar al resto del lote a propósito con el fin de quedarse a solas con don Álvaro.
-Alvarito, me tienes en ascuas...¿Se concreta o no se concreta aquello?
-Se concreta. Ahora te comento dentro.
-¡Cojonudo!
-Sí.
-Y yo iría de...
-Está por cerrar, pero, cómo mínimo, tercero de la lista.
-Entonces...
-Sí.
-¡Cojonudo, Alvarito, cojonudo!
Etiquetas:
Los Alvaritos
martes 29 de marzo de 2011
Vote por Don Álvaro (1).
-¿De verdad hace falta que vayamos también al funeral, Azarías? ¡Si ya estuvimos en el tanatorio!
-¡Pues claro que hay que ir, hay que estar, en estos sitios se cuecen un montón de cosas!
-¡¿Pero de qué vais a hablar en una misa?!
-¡Pues de asuntos...Es un funeral de trabajo, mujer!
-¿Y hace falta que vaya yo?
-¡Por supuesto que sí, somos un matrimonio respetable que van a todas partes juntos! Es fundamental mostrar unidad.
-¡Mira qué bien!
-Y tú también deberías moverte un poco. Hacer nuevas amistades, cimentar las ya existentes...Esta gente nos interesa mucho.
-¿Qué amistades existentes, si a esas señoras las conozco de dos días?
-¡Sociable, sociable, tú sé muy sociable! Si queremos seguir prosperando, no nos queda otro camino.
-Pero si estamos bien como estamos...Con la fábrica ya tenemos de sobra, y no hace falta meterse en tantos líos.
-¡Hazme caso a mí, sociable, sociable! ¡Vas a ver cómo a la larga me lo agradeces!
-Mira, ya hemos llegado. Esa debe ser la iglesia.
-Bien, vamos. Y recuerda, compungida pero simpática. Llevando el duelo con serena dignidad.
-¿Qué duelo?
-¡Pues el duelo corporativo que tenemos todos en Garborsa! Te recuerdo que somos una compañía solidaria y con corazón. Bien claro lo dice en el libro interno de estilo: "Cuando uno de los nuestros se va, todos nos vamos un poco". Deberías repasarlo.
-Ya. Oído cocina.
-¡Pues claro que hay que ir, hay que estar, en estos sitios se cuecen un montón de cosas!
-¡¿Pero de qué vais a hablar en una misa?!
-¡Pues de asuntos...Es un funeral de trabajo, mujer!
-¿Y hace falta que vaya yo?
-¡Por supuesto que sí, somos un matrimonio respetable que van a todas partes juntos! Es fundamental mostrar unidad.
-¡Mira qué bien!
-Y tú también deberías moverte un poco. Hacer nuevas amistades, cimentar las ya existentes...Esta gente nos interesa mucho.
-¿Qué amistades existentes, si a esas señoras las conozco de dos días?
-¡Sociable, sociable, tú sé muy sociable! Si queremos seguir prosperando, no nos queda otro camino.
-Pero si estamos bien como estamos...Con la fábrica ya tenemos de sobra, y no hace falta meterse en tantos líos.
-¡Hazme caso a mí, sociable, sociable! ¡Vas a ver cómo a la larga me lo agradeces!
-Mira, ya hemos llegado. Esa debe ser la iglesia.
-Bien, vamos. Y recuerda, compungida pero simpática. Llevando el duelo con serena dignidad.
-¿Qué duelo?
-¡Pues el duelo corporativo que tenemos todos en Garborsa! Te recuerdo que somos una compañía solidaria y con corazón. Bien claro lo dice en el libro interno de estilo: "Cuando uno de los nuestros se va, todos nos vamos un poco". Deberías repasarlo.
-Ya. Oído cocina.
Etiquetas:
Los Alvaritos
lunes 28 de marzo de 2011
Identificator (Los Profes y Los Nombres).
Una de las pequeñas grandes dificultades de esto de ser profesor es la cantidad de nombres con cara que te tienes que meter en la cabeza.
Cada año, unos 55 nuevos fichajes llegan a mis listas, y se espera de mí que los domine a la mayor brevedad posible.
Loa hay que se tarda minutos, porque el primer día de clase ya están postulándose a "pelmazo charlatán del año". E incluso puede que ya los conozcas de antes, porque viene precedidos de una fama (las famosas "famas" escolares), que, en demasiadas ocasiones, es más que merecida. No obstante, conviene recordar que las famas, al igual que se ganan, se pierden, y que existen chicos que maduran y cambian a mucho mejor (lo crea o no).
Los hay que se tarda más, porque, injusta que es la vida, si uno es calladito y aprueba sus exámenes siempre pero sin deslumbrar, al profesor le va a costar mucho aprenderse tu nombre (soy testigo de cargo de está acusación).
Mención aparte merece el tema de los hermanos. Un consejo, futuro profesor: Vas a acabar llamando a todos los hermanos como al mayor. No intentes luchar contra ello, en absurdo. Uno se limita a sonreír incómodo y pedir perdón. El alumno también sonríe forzado, te dice que no pasa nada, y, para sus adentros, se acuerda de toda tu familia. (No obstante, desde aquí hago un llamamiento para que esos padres que se obstinan en bautizar a sus cuatro hijos como "Alejandro", "Alberto", "Álvaro" y "Alfonso", depongan sus actitud, o se atengan a las consecuencias de que pase toda la vida confundiéndolos).
Y, para colmo de males, hay muchachos que (se lo garantizo) tienen cara de llamarse X, por mucho que sus padres no se percataran de la evidencia y los llamaran Y. Lo siento mucho, pero, insisto, hay chicos que tienen una cara de llamarse "Gregorio" que tira de espaldas, y uno no puede evitarlo.
Remate de la faena son los nombres compuestos surtidos, lo que hace que tengas un "José Manuel", un "José María" y un "José Miguel", y los nombres repetidos, que te fuerzan a tirar de apellido. Y, por pura y obvia "Ley de Murphy", estos chicos que se llaman igual tienen siempre apellidos parecidos y comunes, lo que te hace lidiar con "Andrés Fernández", "Andrés González" y "Andrés López" en un mismo grupo.
¿Qué? ¿Todávía quiere usted hacerse profesor?
Cada año, unos 55 nuevos fichajes llegan a mis listas, y se espera de mí que los domine a la mayor brevedad posible.
Loa hay que se tarda minutos, porque el primer día de clase ya están postulándose a "pelmazo charlatán del año". E incluso puede que ya los conozcas de antes, porque viene precedidos de una fama (las famosas "famas" escolares), que, en demasiadas ocasiones, es más que merecida. No obstante, conviene recordar que las famas, al igual que se ganan, se pierden, y que existen chicos que maduran y cambian a mucho mejor (lo crea o no).
Los hay que se tarda más, porque, injusta que es la vida, si uno es calladito y aprueba sus exámenes siempre pero sin deslumbrar, al profesor le va a costar mucho aprenderse tu nombre (soy testigo de cargo de está acusación).
Mención aparte merece el tema de los hermanos. Un consejo, futuro profesor: Vas a acabar llamando a todos los hermanos como al mayor. No intentes luchar contra ello, en absurdo. Uno se limita a sonreír incómodo y pedir perdón. El alumno también sonríe forzado, te dice que no pasa nada, y, para sus adentros, se acuerda de toda tu familia. (No obstante, desde aquí hago un llamamiento para que esos padres que se obstinan en bautizar a sus cuatro hijos como "Alejandro", "Alberto", "Álvaro" y "Alfonso", depongan sus actitud, o se atengan a las consecuencias de que pase toda la vida confundiéndolos).
Y, para colmo de males, hay muchachos que (se lo garantizo) tienen cara de llamarse X, por mucho que sus padres no se percataran de la evidencia y los llamaran Y. Lo siento mucho, pero, insisto, hay chicos que tienen una cara de llamarse "Gregorio" que tira de espaldas, y uno no puede evitarlo.
Remate de la faena son los nombres compuestos surtidos, lo que hace que tengas un "José Manuel", un "José María" y un "José Miguel", y los nombres repetidos, que te fuerzan a tirar de apellido. Y, por pura y obvia "Ley de Murphy", estos chicos que se llaman igual tienen siempre apellidos parecidos y comunes, lo que te hace lidiar con "Andrés Fernández", "Andrés González" y "Andrés López" en un mismo grupo.
¿Qué? ¿Todávía quiere usted hacerse profesor?
Etiquetas:
monólogos
domingo 27 de marzo de 2011
Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas): Economía según "El Sidrín".
(Le recuerdo que, en Gracia del Río, se conocen como el "Sidrín" al grupo de viejos ociosos que se reúnen en un banco de la plaza del pueblo a echar la mañana, la tarde y la jubilación).
-¿Y a ti...qué pensión te quedó, cojones?
-Mil veces te lo he dicho, joder.
-Pero siempre me lo dices en duros, pásamelo a esa moneda moderna que hay ahora, cojones.
-¿A dolorosos de esos, rediós?
-¡No, que eso es de los americanos! Me refiero a eso de las pesetas europeas, cojones.
-¡Euros los dicen, joder!
-¿Euros, rediós?
-¡Que sí, cojones!
-¡La moneda común dicen que es, joder!
-¡Común, común, una mierda común! ¡Comunes son las palomas, que das una patada y salen cien, cojones!
-¡Ahí llevas razón, que mucho decir que es común, pero yo no he visto un billete de esos de quinientos que dicen que hay, joder!
-¿Billetes de quinientas europesetas, rediós?
-¡Que sí, joder!
-¡Eso no existe, rediós!
-¡Qué sí que los hay, joder!
-¡Que te digo yo que no, rediós!
-¡Callarse ya, cojones!
-¿Y toda esta discusión a santo de qué venía, rediós?
-No me acuerdo, cojones.
-¿Y a ti...qué pensión te quedó, cojones?
-Mil veces te lo he dicho, joder.
-Pero siempre me lo dices en duros, pásamelo a esa moneda moderna que hay ahora, cojones.
-¿A dolorosos de esos, rediós?
-¡No, que eso es de los americanos! Me refiero a eso de las pesetas europeas, cojones.
-¡Euros los dicen, joder!
-¿Euros, rediós?
-¡Que sí, cojones!
-¡La moneda común dicen que es, joder!
-¡Común, común, una mierda común! ¡Comunes son las palomas, que das una patada y salen cien, cojones!
-¡Ahí llevas razón, que mucho decir que es común, pero yo no he visto un billete de esos de quinientos que dicen que hay, joder!
-¿Billetes de quinientas europesetas, rediós?
-¡Que sí, joder!
-¡Eso no existe, rediós!
-¡Qué sí que los hay, joder!
-¡Que te digo yo que no, rediós!
-¡Callarse ya, cojones!
-¿Y toda esta discusión a santo de qué venía, rediós?
-No me acuerdo, cojones.
Etiquetas:
gracia del rio
sábado 26 de marzo de 2011
La Conjura de los Quince.
Y lo mejor del caso era que hacía años que estaban todos compinchados en su contra, pero aquella pandilla de imbéciles llamada "Puertopríncipe F.C." no se daba ni cuenta. Estaban demasiado obsesionados con ganar como para percatarse de que eran un perdedores.
Llevaban ya un porrón de temporadas seguidas imponiéndose en el campeonato comarcal, nadie recordaba la última vez que había perdido un un partido, y ellos estaban tan atontados por su propia y ficticia grandeza, que no era capaces ni de sospechar.
Sospechar que los otros quince equipos de la liga, hartos del "Puertopríncipe F.C", con su juego sucio, sus patadas, sus protestas, sus gritos, y sus amenazas, habían decidido, por consenso en asamblea conjunta en bar neutral, ignorarlos. O sea, que cuando tocaba jugar contra ellos, simplemente, no jugaban.
Los partidos contra el "Puertopríncipe F.C." eran una sinfonía de indolencia, de patadones sin sentido, de no tener las más mínimas ganas de hacer nada. Hubo quien propuso directamente no presentarse, pero se llegó a la conclusión de que así era más divertido, de que de esta manera podían reírse mientras los del "Puertopríncipe F.C." celebraban con chulería y prepotencia los tantos fruto de su supuestamente aplastante superioridad.
En otras palabras, que, sencillamente y en la práctica, los otros quince equipos los habían echado de la liga, aunque fuera hacia arriba. Cuando comentaban entre ellos los partidos, hacían como si el "Puertopríncipe F.C." no existiera e incluso se reunían todos para entregarle una copa de campeón al que quedaba segundo.
Pero los del "Puertopríncipe F.C.", lejos de aburrirse de una victoria tras otra por goleada, eran felices con su esplendor de espejismo. Seguramente porque a ellos no les gustaba jugar al fútbol, sino ganar. Algo que, al igual que perder, de repetitivo, acaso siendo la cosa más aburrida del mundo.
Aunque, reitero, para eso hace falta que te guste de verdad jugar al fútbol.
Llevaban ya un porrón de temporadas seguidas imponiéndose en el campeonato comarcal, nadie recordaba la última vez que había perdido un un partido, y ellos estaban tan atontados por su propia y ficticia grandeza, que no era capaces ni de sospechar.
Sospechar que los otros quince equipos de la liga, hartos del "Puertopríncipe F.C", con su juego sucio, sus patadas, sus protestas, sus gritos, y sus amenazas, habían decidido, por consenso en asamblea conjunta en bar neutral, ignorarlos. O sea, que cuando tocaba jugar contra ellos, simplemente, no jugaban.
Los partidos contra el "Puertopríncipe F.C." eran una sinfonía de indolencia, de patadones sin sentido, de no tener las más mínimas ganas de hacer nada. Hubo quien propuso directamente no presentarse, pero se llegó a la conclusión de que así era más divertido, de que de esta manera podían reírse mientras los del "Puertopríncipe F.C." celebraban con chulería y prepotencia los tantos fruto de su supuestamente aplastante superioridad.
En otras palabras, que, sencillamente y en la práctica, los otros quince equipos los habían echado de la liga, aunque fuera hacia arriba. Cuando comentaban entre ellos los partidos, hacían como si el "Puertopríncipe F.C." no existiera e incluso se reunían todos para entregarle una copa de campeón al que quedaba segundo.
Pero los del "Puertopríncipe F.C.", lejos de aburrirse de una victoria tras otra por goleada, eran felices con su esplendor de espejismo. Seguramente porque a ellos no les gustaba jugar al fútbol, sino ganar. Algo que, al igual que perder, de repetitivo, acaso siendo la cosa más aburrida del mundo.
Aunque, reitero, para eso hace falta que te guste de verdad jugar al fútbol.
Etiquetas:
relatos
viernes 25 de marzo de 2011
Historias de un Colegio Imaginario que Jamás Existió: Un Gallo Nuevo en el Corral.
Caramelos, igual era por eso, porque les daba caramelos al terminar las misas.
No, ¿a quién quería engañar? Aquel tipo era joven, dinámico, pleno de carisma...En cambio, él, él no era más que un viejo, tronchado de tantos años de lucha contra el Mal, mellado de tantas derrotas y sinsabores.
Aquel tipo hablaba a los jóvenes en su lenguaje, y él, él se había quedado anclado dos décadas atrás.
Había llegado el momento del relevo, tenía que aceptarlo, digerir tan amarga pastilla.
A aquel tipo le hacían caso, seguían todas y cada de sus palabras, expectantes, ansiosos...Celebraran sus ocurrencias, contestaban a sus preguntas. No como con él, que los chavales dormitaban o se contaban chistecitos al oído.
Ya estaba, no tenía sentido darle más vueltas. Ley de vida, la poderosa juventud adelanta a los viejos, y lo hace pisoteándolos.
¡Que eso que sentía era envidia por vanidad, y estaba muy feo, y más en un sacerdote! Lo importante era que a los jóvenes y a los niños les llegara el mensaje de Dios.
Pero, si ambos intentaban transmitir el mismo mensaje, ¿por que sonaban los dos tan distintos? ¡Y no era sólo en la forma, no, en el fondo estaba la diferencia más gorda!
Eso le preocupaba, le llenaba de inquietud, le alarmaba incluso...
¡Deja de pensar!
-¡Hola, Padre!
-Ah, hola, Paola. No te había visto.
-Ya estaba usted en su mundo.
-¡Qué chulo el nuevo cura, ¿verdad?!
-Ya, está todo el mundo como locos con él.
-¿Tú no?
-Es que...No para de reírse, y no sé de qué. La gente así me pone un poco nerviosa, no me parece de fiar...
Ya eran dos.
No, ¿a quién quería engañar? Aquel tipo era joven, dinámico, pleno de carisma...En cambio, él, él no era más que un viejo, tronchado de tantos años de lucha contra el Mal, mellado de tantas derrotas y sinsabores.
Aquel tipo hablaba a los jóvenes en su lenguaje, y él, él se había quedado anclado dos décadas atrás.
Había llegado el momento del relevo, tenía que aceptarlo, digerir tan amarga pastilla.
A aquel tipo le hacían caso, seguían todas y cada de sus palabras, expectantes, ansiosos...Celebraran sus ocurrencias, contestaban a sus preguntas. No como con él, que los chavales dormitaban o se contaban chistecitos al oído.
Ya estaba, no tenía sentido darle más vueltas. Ley de vida, la poderosa juventud adelanta a los viejos, y lo hace pisoteándolos.
¡Que eso que sentía era envidia por vanidad, y estaba muy feo, y más en un sacerdote! Lo importante era que a los jóvenes y a los niños les llegara el mensaje de Dios.
Pero, si ambos intentaban transmitir el mismo mensaje, ¿por que sonaban los dos tan distintos? ¡Y no era sólo en la forma, no, en el fondo estaba la diferencia más gorda!
Eso le preocupaba, le llenaba de inquietud, le alarmaba incluso...
¡Deja de pensar!
-¡Hola, Padre!
-Ah, hola, Paola. No te había visto.
-Ya estaba usted en su mundo.
-¡Qué chulo el nuevo cura, ¿verdad?!
-Ya, está todo el mundo como locos con él.
-¿Tú no?
-Es que...No para de reírse, y no sé de qué. La gente así me pone un poco nerviosa, no me parece de fiar...
Ya eran dos.
Etiquetas:
Un Colegio Imaginario
jueves 24 de marzo de 2011
Diccionario Balompédico-Onomástico de Jackson: "Iribarear".
De entrada, reconozco lo injusto que soy con el gran José Ángel Iribar, "Chopo" y guardameta de leyenda.
Pedida la disculpa, me remonto a la final de la Copa del Rey de 1977. Betis-Athletic de Bilbao (con Iribar bajo los palos). Tras el tiempo reglamentario sin respuestas, la tópica lotería de los penaltis. Lotería que se alarga, pues los cinco primeros no son suficientes para romper el pertinaz empate.
El caso es que ambos equipos se van quedando sin lanzadores, hasta el punto que el Betis recurre a su portero, Esnaola, quien, con la sangre más fría que un sorbete transilvano, convierte el lanzamiento engañando a Iribar.
Iribar, por su parte, va eludiendo el tener que lanzar, pero al final no le queda otra que afrontar tan cruel destino: si marcas, seguimos tirando, pero si fallas, la Copa es para el Betis.
Cualquier otro habría tirado el penalty como lo hacen los que atesoran poca experiencia en tal suerte: potente zapatazo lo más esquinado posible. Hay una razonable probabilidad de meter gol y, si se falla, se hace con la dignidad y el decoro de poder adoptar, por la misma inercia del potente chut, un viril gesto de rabia mirando al cielo.
Pero Iribar no era cualquier otro, Iribar decidió que iba a ejecutar la suerte máxima con estilo de torero brasileiro (muy posiblemente, picado por la suficiencia con que Esnaola lo había batido) . En otras palabras, Iribar hizo la "paradiña". Suerte voluble y traidora, pues si sale bien, el portero se tira para donde no es y contempla impotente como el balón se cuela manso muy lejos de su alcalnce. Pero si sale mal, ¡ay si mal sale! Te encuentras encima del balón, sin fuerza que transmitir al disparo y con el condenado portero, firme como una estaca, y mirándote fijamente.
Total, que al infortunada Iribar le pasó lo que pasa siempre que la condenada paradiña no sale: que el portero te para el penalty y a uno se le queda cara y postura de circunstancias.
Pero, entonces, ¿qué es exactamente "Iribarear"? Pues es un concepto bien rico y complejo: "Fracasar estrepitosamente al enfrentarse a una situación comprometida, para la que uno está poco o nada preparado. Dicho fracaso está motivado por intentar una solución osada al problema y dicha osadía está provocada por el deseo de igualar o superar el logro de otro de nuestro mismo nivel".
Por ejemplo, "iribarea" el señor que, cuando toca meterse a la piscina a jugar con sus cachorros, en vez de bajar despacito y por la escalera, se tira desde el trampolín (con la consiguiente panzada). Y todo, porque se lo ha visto hacer al vecino de tumbona.

Iribar (a la izquierda), ante todo y siempre un deportista señor, felicita a Esnaola tras marcar éste su penalty.
Pedida la disculpa, me remonto a la final de la Copa del Rey de 1977. Betis-Athletic de Bilbao (con Iribar bajo los palos). Tras el tiempo reglamentario sin respuestas, la tópica lotería de los penaltis. Lotería que se alarga, pues los cinco primeros no son suficientes para romper el pertinaz empate.
El caso es que ambos equipos se van quedando sin lanzadores, hasta el punto que el Betis recurre a su portero, Esnaola, quien, con la sangre más fría que un sorbete transilvano, convierte el lanzamiento engañando a Iribar.
Iribar, por su parte, va eludiendo el tener que lanzar, pero al final no le queda otra que afrontar tan cruel destino: si marcas, seguimos tirando, pero si fallas, la Copa es para el Betis.
Cualquier otro habría tirado el penalty como lo hacen los que atesoran poca experiencia en tal suerte: potente zapatazo lo más esquinado posible. Hay una razonable probabilidad de meter gol y, si se falla, se hace con la dignidad y el decoro de poder adoptar, por la misma inercia del potente chut, un viril gesto de rabia mirando al cielo.
Pero Iribar no era cualquier otro, Iribar decidió que iba a ejecutar la suerte máxima con estilo de torero brasileiro (muy posiblemente, picado por la suficiencia con que Esnaola lo había batido) . En otras palabras, Iribar hizo la "paradiña". Suerte voluble y traidora, pues si sale bien, el portero se tira para donde no es y contempla impotente como el balón se cuela manso muy lejos de su alcalnce. Pero si sale mal, ¡ay si mal sale! Te encuentras encima del balón, sin fuerza que transmitir al disparo y con el condenado portero, firme como una estaca, y mirándote fijamente.
Total, que al infortunada Iribar le pasó lo que pasa siempre que la condenada paradiña no sale: que el portero te para el penalty y a uno se le queda cara y postura de circunstancias.
Pero, entonces, ¿qué es exactamente "Iribarear"? Pues es un concepto bien rico y complejo: "Fracasar estrepitosamente al enfrentarse a una situación comprometida, para la que uno está poco o nada preparado. Dicho fracaso está motivado por intentar una solución osada al problema y dicha osadía está provocada por el deseo de igualar o superar el logro de otro de nuestro mismo nivel".
Por ejemplo, "iribarea" el señor que, cuando toca meterse a la piscina a jugar con sus cachorros, en vez de bajar despacito y por la escalera, se tira desde el trampolín (con la consiguiente panzada). Y todo, porque se lo ha visto hacer al vecino de tumbona.

Iribar (a la izquierda), ante todo y siempre un deportista señor, felicita a Esnaola tras marcar éste su penalty.
Etiquetas:
Diccionario Balompédico-Onomástico
miércoles 23 de marzo de 2011
Vocablos Fascinantes Cubiertos de Óxido: "Facundia y sus Facundos".
El silencio es oro, máxime en estos tiempos en que el aire está tan saturado de ruido, del artificial de las máquinas, y del natural que producen (producimos) comunicando todo tipo de información a chillido en berrido en un vagón de metro, o a través del móvil por la calle.
Lo malo es que tanta información pregonada rara vez pasa control de calidad.
Así es, demasiadas veces abusamos de la Libertad de Expresión, expresando ideas sin pensar, ideas superfluas, que se sueltan más por el miedo al peligroso silencio que porque sean dignas de mención.
¡Qué facundia generalizada, pues!
(Facundia: Afluencia, facilidad en el hablar).
¡Menudos facundos estamos hechos!
(Facundo: Fácil y desenvuelto en el hablar).
Por tanto, si no tiene nada que decir, no diga nada. Disfrute del silencio, saboree el dulce sonido del tic-tac de su reloj de imitación, el latido de su propio corazón recordándole que está vivo, el canto lejano de un insensato pájaro recién llegado a la ciudad que no sabe donde se ha metido.
Apague el móvil, aparque el cotilleo, deje para más tarde ese comentario, o, incluso mejor, déjelo para nunca.
En resumen, domemos a nuestra lenguas, controlemos nuestra facundia y reservemos la precisa mecánica de nuestra producción gramatical encarnada en dulce voz para los momentos memorables, para decir sólo lo que ni se puede ni se debe callar.
O, al menos, en vez de decir: "¡Que charlatán eres!", afirme: "¡Estás hecho un facundo de cuidado!"
Que así suena más bonito.
Lo malo es que tanta información pregonada rara vez pasa control de calidad.
Así es, demasiadas veces abusamos de la Libertad de Expresión, expresando ideas sin pensar, ideas superfluas, que se sueltan más por el miedo al peligroso silencio que porque sean dignas de mención.
¡Qué facundia generalizada, pues!
(Facundia: Afluencia, facilidad en el hablar).
¡Menudos facundos estamos hechos!
(Facundo: Fácil y desenvuelto en el hablar).
Por tanto, si no tiene nada que decir, no diga nada. Disfrute del silencio, saboree el dulce sonido del tic-tac de su reloj de imitación, el latido de su propio corazón recordándole que está vivo, el canto lejano de un insensato pájaro recién llegado a la ciudad que no sabe donde se ha metido.
Apague el móvil, aparque el cotilleo, deje para más tarde ese comentario, o, incluso mejor, déjelo para nunca.
En resumen, domemos a nuestra lenguas, controlemos nuestra facundia y reservemos la precisa mecánica de nuestra producción gramatical encarnada en dulce voz para los momentos memorables, para decir sólo lo que ni se puede ni se debe callar.
O, al menos, en vez de decir: "¡Que charlatán eres!", afirme: "¡Estás hecho un facundo de cuidado!"
Que así suena más bonito.
Etiquetas:
vocablos oxidados
martes 22 de marzo de 2011
La Clase Turista del Arca del Noé: Abejarucos (Otra Manera de Comer Miel).
Ignoro (porque soy un ignorante) si las abejas sabrán tan dulces como la miel que producen. Pero, a juzgar por esta familia de aves, uno podría pensar que sí.
Los Merópidos (abejarucos para los amigos) son unos pájaros que se alimentan principalmente de insectos, siendo su plato predilecto las abejas (de ahí lo del nombre), aunque no lo hacen ascos a otros, y menos en tiempos de crisis como estos.
Son múltiples los miembros de la familia, y todos se caracterizan por ser propietarios de plumajes de espectacular colorido, y unos picos adaptados a la tarea de la caza de insecto volador.
Aunque, para destacable, la vista que tienen estos señores emplumados, ya que son capaces de encontrar a una abeja a veinte metros de distancia.
Una vez que han encontrado a su presa, se lanzan para pillarla por sorpresa (lo siento, no lo he podido evitar), la capturan y se lían a darle golpes hasta quitarle el aguijón (en el proceso también va incluido una "acción espachurre" que le quita a la abeja la mayor parte del veneno).
Por cierto, los abejacuros también están dotados de un innegable sentido del juego limpio y la caballerosidad en la pelea, puesto que jamás capturan a abejas que están posadas, sino que se limitan a cazar a las que están volando.
Mención aparte merece su comportamiento social: viven en grupos estables (¡y les encanta estar muy juntitos cuando se posan en los sitios), formando sus nidos en agujeros en las paredes, lo que hace que se llenen de parásitos. Por esta razón, todos los días dedican un tiempo a desparasitarse, con baños de arena o agua (si hay). Y en lo referente a la cría, ambos miembros de la pareja cuidan de los huevos, a veces con ayuda de otros integrantes de la comunidad.
Por último, algunas pinceladas de tan bonitos cuadros naturales:
Ya mencioné que les chifla estar muy juntitos.
Un ejemplar, residente en Fuerteventura, presumiendo de plumaje bajo el sol.
Caza y ataque de este ejemplar de "Abejaruco Carmín".
Los Merópidos (abejarucos para los amigos) son unos pájaros que se alimentan principalmente de insectos, siendo su plato predilecto las abejas (de ahí lo del nombre), aunque no lo hacen ascos a otros, y menos en tiempos de crisis como estos.
Son múltiples los miembros de la familia, y todos se caracterizan por ser propietarios de plumajes de espectacular colorido, y unos picos adaptados a la tarea de la caza de insecto volador.
Aunque, para destacable, la vista que tienen estos señores emplumados, ya que son capaces de encontrar a una abeja a veinte metros de distancia.
Una vez que han encontrado a su presa, se lanzan para pillarla por sorpresa (lo siento, no lo he podido evitar), la capturan y se lían a darle golpes hasta quitarle el aguijón (en el proceso también va incluido una "acción espachurre" que le quita a la abeja la mayor parte del veneno).
Por cierto, los abejacuros también están dotados de un innegable sentido del juego limpio y la caballerosidad en la pelea, puesto que jamás capturan a abejas que están posadas, sino que se limitan a cazar a las que están volando.
Mención aparte merece su comportamiento social: viven en grupos estables (¡y les encanta estar muy juntitos cuando se posan en los sitios), formando sus nidos en agujeros en las paredes, lo que hace que se llenen de parásitos. Por esta razón, todos los días dedican un tiempo a desparasitarse, con baños de arena o agua (si hay). Y en lo referente a la cría, ambos miembros de la pareja cuidan de los huevos, a veces con ayuda de otros integrantes de la comunidad.
Por último, algunas pinceladas de tan bonitos cuadros naturales:
Ya mencioné que les chifla estar muy juntitos.
Un ejemplar, residente en Fuerteventura, presumiendo de plumaje bajo el sol.
Caza y ataque de este ejemplar de "Abejaruco Carmín".
Etiquetas:
fauna incógnita
lunes 21 de marzo de 2011
No Saber Por Dónde Empezar, Si Seguir (Y, Menos Todavía, Cómo Terminar).
La vida no es sino una torpe imitación de la Literatura más pura y sencilla, ésa de los cuentos atesorados por la tradición oral y de las novelas inolvidables que marcan existencias.
Porque a menudo queremos lograr algo, pero no nos ponemos, o, simplemente, no sabemos por dónde empezar. Como esas historias que arrancan tan torpemente relatadas que no se apañan ni para lograr arrebatarle al lector dos páginas de interés.
Y, cuando por fin se logra iniciar el camino con cierta solvencia, uno no sabe cuáles son las bifurcaciones correctas o, en otras ocasiones, se desinfla, y lo que comenzó como un sprint pasa al trote, y el trote se aminora a caminar arrastrado, y de ahí a la rendición. Sin duda, igual que esas novelas gordas como señoras de provincias cebadas de bollería, que dan vueltas al argumento, se pierden en descripciones demasiado largas, o divagan sin más. Entonces es cuando el lector nos abandona.
Pero, para mí, en esta vida y en la Literatura a la que imita, lo más complicado es rematar. Saber cómo y cuándo terminar la historia. Y de un modo que resulte original, brillante, definitivo. Eso es lo que distingue a las grandes personas y a los grandes contadores de historias: la facultad de convertir cualquier recta que dibujan en un círculo.
Moraleja: en su vida, en su empresa (vital o de las otras) y en su relato, arranque con fuerza, pierda el menor gas posible en el trayecto (e intente no alejarse mucho del objetivo) y, por remate, destape el tarro de las esencias, hasta que al público no le quede otra que maravillado aplaudir rendido a la evidencia de que esto es realmente bueno.
Porque a menudo queremos lograr algo, pero no nos ponemos, o, simplemente, no sabemos por dónde empezar. Como esas historias que arrancan tan torpemente relatadas que no se apañan ni para lograr arrebatarle al lector dos páginas de interés.
Y, cuando por fin se logra iniciar el camino con cierta solvencia, uno no sabe cuáles son las bifurcaciones correctas o, en otras ocasiones, se desinfla, y lo que comenzó como un sprint pasa al trote, y el trote se aminora a caminar arrastrado, y de ahí a la rendición. Sin duda, igual que esas novelas gordas como señoras de provincias cebadas de bollería, que dan vueltas al argumento, se pierden en descripciones demasiado largas, o divagan sin más. Entonces es cuando el lector nos abandona.
Pero, para mí, en esta vida y en la Literatura a la que imita, lo más complicado es rematar. Saber cómo y cuándo terminar la historia. Y de un modo que resulte original, brillante, definitivo. Eso es lo que distingue a las grandes personas y a los grandes contadores de historias: la facultad de convertir cualquier recta que dibujan en un círculo.
Moraleja: en su vida, en su empresa (vital o de las otras) y en su relato, arranque con fuerza, pierda el menor gas posible en el trayecto (e intente no alejarse mucho del objetivo) y, por remate, destape el tarro de las esencias, hasta que al público no le quede otra que maravillado aplaudir rendido a la evidencia de que esto es realmente bueno.
Etiquetas:
reflexiones
domingo 20 de marzo de 2011
Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas): Que la Fuerza (de Voluntad) te Acompañe.
-Oye, Vlad, perdona la pregunta, porque seguro que te la hacen mucho, y también porque es de lo más maleducada....Pero es que la curiosidad me puede...Pero, vamos, que si no me quieres contestar, no me contestes.
Vlad Draniescu, el vampiro transilvano de pura vena metido a panadero, sonrió ante el balbuceo interrogativo de su alcalde.
-No, no chupo cuellos, ni tan siquiera bebo sangre humana.
-Pero, tú eres un vampiro, ¿no?
-Pero un vampiro civilizado. Todos tenemos instintos, inclinaciones, deseos de hacer cosas que pensamos que no están bien, así que optamos por no hacerlas.
-¡Jo, macho, cómo te admiro!
-¡Pues no me admires tanto e imítame un poco más!
-¡Sí es que me cuesta mucho!
-¿Y crees que a mí no?
-O sea, que me chupabas toda la sangre y te quedabas tan pancho.
-Exacto. Te miro la yugular y tengo malos pensamientos.
-Oye, tú no irás...¡Que soy el alcalde de este pueblo, Vlad!
-Tranquilo, te insisto que soy civilizado.
-Pero, ¿cuál es el secreto?
-Pues el de la mayoría de las cosas, proponérselo y hacerlo.
-¡Pero es que yo intento no hacer cosas que estén mal, y a menudo no puedo!
-Entonces, o realmente no piensas que estén tan mal o...
-Ya, mensaje recibido..
Vlad Draniescu, el vampiro transilvano de pura vena metido a panadero, sonrió ante el balbuceo interrogativo de su alcalde.
-No, no chupo cuellos, ni tan siquiera bebo sangre humana.
-Pero, tú eres un vampiro, ¿no?
-Pero un vampiro civilizado. Todos tenemos instintos, inclinaciones, deseos de hacer cosas que pensamos que no están bien, así que optamos por no hacerlas.
-¡Jo, macho, cómo te admiro!
-¡Pues no me admires tanto e imítame un poco más!
-¡Sí es que me cuesta mucho!
-¿Y crees que a mí no?
-O sea, que me chupabas toda la sangre y te quedabas tan pancho.
-Exacto. Te miro la yugular y tengo malos pensamientos.
-Oye, tú no irás...¡Que soy el alcalde de este pueblo, Vlad!
-Tranquilo, te insisto que soy civilizado.
-Pero, ¿cuál es el secreto?
-Pues el de la mayoría de las cosas, proponérselo y hacerlo.
-¡Pero es que yo intento no hacer cosas que estén mal, y a menudo no puedo!
-Entonces, o realmente no piensas que estén tan mal o...
-Ya, mensaje recibido..
Etiquetas:
gracia del rio
sábado 19 de marzo de 2011
Pobres Bajo el Silencio.
Si se van los pobres, nadie se apena más de lo necesario, al fin y al cabo, no dejan herencia. Solo si son medio millón de africanos o asiáticos los fallecidos, acaso nos dé por llorar, pero sin excesos. No más de lo imprescindible para amordazar a las conciencias del personal.
Si se van los ricos, se calla o se chilla, dependiendo de las necesidades sociales del momento, de los dictados del testamento llamado a dictar los nombres de las personas agraciadas con varios pedacitos del sabroso pastel de oro y plata.
La moraleja es, obviamente, ésta: si deseas la atención de los demás, más te vale tener la billetera bien llena, dinero en el banco, acciones de la petrolera o, al menos, fértiles tierras en los campos castellanos; y no nacer pobre en país rico, o, pero todavía, pobre en país pobre.
Los pobres no existen, son invisibles, lloran lágrimas sin sal, imploran a los oídos de las paredes, viven presentes carentes de mañanas, y mañanas despojadas de esperanza, caminan en espiral sin saber a dónde o la razón para hacerlo. Y todo ello, entre el frío y el granizo, despojados de techo donde encontrar asilo de ellos.
Con otras palabras, ser pobre es de las realidades más jodidas sobre la faz de la tierra. Odio, desprecio, lástima, caridad, incomprensión, o, simplemente, ser ignorado por los ojos sobre las caras de la gente respetable, mientras miran incómodos para otro lado. ¡Cómo has osado incomodarlos en esta feliz tarde de compras por las flamantes tiendas del centro peatonal!
A mí me encantaría no volver a ver personas pobres tiradas en las aceras en mi vida, ¿a ti no? Ignoro la identidad de la persona o personas capaces de poner fin a la pobreza (pero, ¡ojalá me los echara a la cara!), mas sospecho esto: no tienen las más mínimas ganas de arreglar el problema ¿Coincides conmigo?
¡Maldita pobreza!
La principal complicación de no usar la "u" es que te priva de algo tan vital como "que". Costó, costó, y el resultado no me termina de convencer...
Si se van los ricos, se calla o se chilla, dependiendo de las necesidades sociales del momento, de los dictados del testamento llamado a dictar los nombres de las personas agraciadas con varios pedacitos del sabroso pastel de oro y plata.
La moraleja es, obviamente, ésta: si deseas la atención de los demás, más te vale tener la billetera bien llena, dinero en el banco, acciones de la petrolera o, al menos, fértiles tierras en los campos castellanos; y no nacer pobre en país rico, o, pero todavía, pobre en país pobre.
Los pobres no existen, son invisibles, lloran lágrimas sin sal, imploran a los oídos de las paredes, viven presentes carentes de mañanas, y mañanas despojadas de esperanza, caminan en espiral sin saber a dónde o la razón para hacerlo. Y todo ello, entre el frío y el granizo, despojados de techo donde encontrar asilo de ellos.
Con otras palabras, ser pobre es de las realidades más jodidas sobre la faz de la tierra. Odio, desprecio, lástima, caridad, incomprensión, o, simplemente, ser ignorado por los ojos sobre las caras de la gente respetable, mientras miran incómodos para otro lado. ¡Cómo has osado incomodarlos en esta feliz tarde de compras por las flamantes tiendas del centro peatonal!
A mí me encantaría no volver a ver personas pobres tiradas en las aceras en mi vida, ¿a ti no? Ignoro la identidad de la persona o personas capaces de poner fin a la pobreza (pero, ¡ojalá me los echara a la cara!), mas sospecho esto: no tienen las más mínimas ganas de arreglar el problema ¿Coincides conmigo?
¡Maldita pobreza!
La principal complicación de no usar la "u" es que te priva de algo tan vital como "que". Costó, costó, y el resultado no me termina de convencer...
Etiquetas:
lipogramas
viernes 18 de marzo de 2011
Historias de un Colegio Imaginario que Jamás Existió: Educación Básica.
Pablito Bernal sabe observar la realidad, escuchar las opiniones ajenas, reflexionar sobre todo esto como quien cocina un guiso y, por fin, sacar sus propias conclusiones.
José Luis Trestuestes a menudo se pregunta qué diablos hace ese niño en un colegio, pues ya ha aprendido todo lo realmente importante que la educación debería enseñar.
Los padres de Pablito Bernal son de los de antes, de ésos que hacen del cuidado detalle y las buenas formas un tesoro familiar. Y estas cosas suelen ser hereditarias.
Como cada año, Pablito Bernal recorre cada centímetro de los pasillos y rincones de su colegio, caja de bombones en mano. Es su cumpleaños, y le va el honor familiar en que todos los profesores del centro tengan la posibilidad de darse un pelotazo de chocolate a su salud.
Esa misma tarde, José Luis Trestuestes, que salía tarde como todos los días que se hace el firme propósito de irse a casa pronto, se encontró a Pablito Bernal sentado en su clase, con su caja de bombones sobre las rodillas.
Si no hubiera sido Pablito, habría dado por el hecho que se trataba de un castigo.
-¿Qué haces por aquí a estas horas, Pablito?
-Espero a las señoras de la limpieza.
-¿Y eso?
Pablito señaló sonriente su caja de bombones. José Luis Trestuestes también sonrió.
-¡Seguro que les va a hacer mucha ilusión, Pablito!
-Sí, me encanta ver sus caras.
-¡Eres un tío grande, Pablito!
-¿Sabes lo mejor de ser educado? ¡Que te hace sentir calorcito en el corazón y cosquillitas en el alma!
Sin duda, aquel sistema educativo producía niños como Pablito Bernal por la misma lógica natural que una ostra produce una perla.
-Por cierto, ¿quieres otro bombón? ¡Que no te he ofrecido!
-No, muchas gracias. ¡Qué luego me decís que tengo mucha barriga!
José Luis Trestuestes a menudo se pregunta qué diablos hace ese niño en un colegio, pues ya ha aprendido todo lo realmente importante que la educación debería enseñar.
Los padres de Pablito Bernal son de los de antes, de ésos que hacen del cuidado detalle y las buenas formas un tesoro familiar. Y estas cosas suelen ser hereditarias.
Como cada año, Pablito Bernal recorre cada centímetro de los pasillos y rincones de su colegio, caja de bombones en mano. Es su cumpleaños, y le va el honor familiar en que todos los profesores del centro tengan la posibilidad de darse un pelotazo de chocolate a su salud.
Esa misma tarde, José Luis Trestuestes, que salía tarde como todos los días que se hace el firme propósito de irse a casa pronto, se encontró a Pablito Bernal sentado en su clase, con su caja de bombones sobre las rodillas.
Si no hubiera sido Pablito, habría dado por el hecho que se trataba de un castigo.
-¿Qué haces por aquí a estas horas, Pablito?
-Espero a las señoras de la limpieza.
-¿Y eso?
Pablito señaló sonriente su caja de bombones. José Luis Trestuestes también sonrió.
-¡Seguro que les va a hacer mucha ilusión, Pablito!
-Sí, me encanta ver sus caras.
-¡Eres un tío grande, Pablito!
-¿Sabes lo mejor de ser educado? ¡Que te hace sentir calorcito en el corazón y cosquillitas en el alma!
Sin duda, aquel sistema educativo producía niños como Pablito Bernal por la misma lógica natural que una ostra produce una perla.
-Por cierto, ¿quieres otro bombón? ¡Que no te he ofrecido!
-No, muchas gracias. ¡Qué luego me decís que tengo mucha barriga!
Etiquetas:
Un Colegio Imaginario
jueves 17 de marzo de 2011
La Clase Turista del Arca del Noé: La Avutarda Kori.
"Jo, ¿cómo volará ese bicho, con lo que pesa?", es la reflexión que hacen todos los niños y todos los jubilados cuando un avión los sobrevuela.
Algo parecido se podría afirmar de nuestra amiga la Avutarda Kori. Según parece, es el ave más pesada capaz de levantar el vuelo.
12 kilos 12 de media que da en la báscula el angelito macho (y de hasta 20 kilos los hay), mientras que las hembras son más ligeras (5 kilos). Lógicamente, con tanto peso, el animal vuelo lo menos posible (o sea, cuando el dichoso depredador lo requiere), prefiriendo pasear (a grandes, elegantes y lentas zancadas) por la bellas sabanas de África de la que es natural y residente, y alimentándose de insectos, lagartos y semillas. Por cierto, es uno de los pocos pájaros capaces de beber a sorbos.
En lo referente al tamaño, pues acorde con tanto peso: más de un metro de largo y casi otro de alto, con una envergadura de dos metros y medio. Vamos, que con éste un taxidermista tiene tajo para rato.
Por lo que respecta al apareamiento, pues muy del estilo pájaro: el macho, que si te interpreto un canto nupcial, que si te enseño las plumas, que si me hincho...y la hembra (o hembras, que este macho es muy macho) caen rendidas a sus encantos emplumados. Luego, si te he visto, no me acuerdo porque el instinto me hizo así. Y la pobre hembra tiene que cuidar de los huevos ella sola, en un nido hecho en el suelo (ya sabe, porque lo de volar les da fatiguita) y quedándose, a menudo, días sin comer por no abandonar su puesto de incubación.
En cuanto a migrar...Hombre, mientras haya comida aquí donde estamos, ¿para qué? (Aunque, cuando hay que hacer el esfuerzo para llenar la panza, pues se hace).

Pero volar, lo que se dice volar, vuela..
Algo parecido se podría afirmar de nuestra amiga la Avutarda Kori. Según parece, es el ave más pesada capaz de levantar el vuelo.
12 kilos 12 de media que da en la báscula el angelito macho (y de hasta 20 kilos los hay), mientras que las hembras son más ligeras (5 kilos). Lógicamente, con tanto peso, el animal vuelo lo menos posible (o sea, cuando el dichoso depredador lo requiere), prefiriendo pasear (a grandes, elegantes y lentas zancadas) por la bellas sabanas de África de la que es natural y residente, y alimentándose de insectos, lagartos y semillas. Por cierto, es uno de los pocos pájaros capaces de beber a sorbos.
En lo referente al tamaño, pues acorde con tanto peso: más de un metro de largo y casi otro de alto, con una envergadura de dos metros y medio. Vamos, que con éste un taxidermista tiene tajo para rato.
Por lo que respecta al apareamiento, pues muy del estilo pájaro: el macho, que si te interpreto un canto nupcial, que si te enseño las plumas, que si me hincho...y la hembra (o hembras, que este macho es muy macho) caen rendidas a sus encantos emplumados. Luego, si te he visto, no me acuerdo porque el instinto me hizo así. Y la pobre hembra tiene que cuidar de los huevos ella sola, en un nido hecho en el suelo (ya sabe, porque lo de volar les da fatiguita) y quedándose, a menudo, días sin comer por no abandonar su puesto de incubación.
En cuanto a migrar...Hombre, mientras haya comida aquí donde estamos, ¿para qué? (Aunque, cuando hay que hacer el esfuerzo para llenar la panza, pues se hace).

Pero volar, lo que se dice volar, vuela..
Etiquetas:
fauna incógnita
miércoles 16 de marzo de 2011
Diccionario Balompédico-Onomástico de Jackson: "El Gol de Breitner".
Hacer un Breitner (también, "Meter el gol de Breitner"): Conseguir un tanto de bella factura en un partido de suma importancia cuando dicho tanto no sirve para absolutamente nada.
Resulta relativamente frecuente que cuando un encuentro de la máxima trascendencia agoniza herido de goleada, alguien del equipo perdedor, a menudo en acción aislada, logre un tanto de bella factura. En ese caso, diremos que dicho jugador "ha hecho un Breitner" o "ha metido el gol de Breitner". Obviamente, el gol no se celebra, y el único consuelo es la carita de rabia disgustada que siempre se le queda al portero contrario. La jugada se denomina así en recuerdo a la esplendida volea del teutón Paul Breitner en el minuto 83 de la final del Mundial de España 82, la cual supuso el 3-1 ante Italia.
Bello o de calidad, pero infructuoso o que nada soluciona, es, por tanto, el espíritu de la expresión, y como tal se puede aplicar a cualquier ámbito de la existencia humana en el día a día. Por ejemplo, "El banquete ya había sido un desastre, así que esa tarta tan buena fue como el gol de Breitner" o "La decoración de la casa es horrible, así que poner ese cuadro tan bonito no es más que hacer un Breitner".
Por cierto, y por hacer justicia al bueno de Paul Breitner (o el "Abisinio", como le llamaban por Madrid), hay que recordar que es miembro de pleno derecho del selectísimo club de futbolistas que han marcado un gol en dos finales de la Copa del Mundo (en su caso, 1974 y 1982). Y digo lo de selectísimo porque sus otros miembros son un tal Pelé( 1958 y 1970), un tal Zidane (1998 y 2006) y un tal Vavá (1958 y 1962).
¡Ahí queda eso! (dirá don Paul).
No lo puedo asegurar, pero tengo fundadas sospechas de que yo tuve este cromo.
Resulta relativamente frecuente que cuando un encuentro de la máxima trascendencia agoniza herido de goleada, alguien del equipo perdedor, a menudo en acción aislada, logre un tanto de bella factura. En ese caso, diremos que dicho jugador "ha hecho un Breitner" o "ha metido el gol de Breitner". Obviamente, el gol no se celebra, y el único consuelo es la carita de rabia disgustada que siempre se le queda al portero contrario. La jugada se denomina así en recuerdo a la esplendida volea del teutón Paul Breitner en el minuto 83 de la final del Mundial de España 82, la cual supuso el 3-1 ante Italia.
Bello o de calidad, pero infructuoso o que nada soluciona, es, por tanto, el espíritu de la expresión, y como tal se puede aplicar a cualquier ámbito de la existencia humana en el día a día. Por ejemplo, "El banquete ya había sido un desastre, así que esa tarta tan buena fue como el gol de Breitner" o "La decoración de la casa es horrible, así que poner ese cuadro tan bonito no es más que hacer un Breitner".
Por cierto, y por hacer justicia al bueno de Paul Breitner (o el "Abisinio", como le llamaban por Madrid), hay que recordar que es miembro de pleno derecho del selectísimo club de futbolistas que han marcado un gol en dos finales de la Copa del Mundo (en su caso, 1974 y 1982). Y digo lo de selectísimo porque sus otros miembros son un tal Pelé( 1958 y 1970), un tal Zidane (1998 y 2006) y un tal Vavá (1958 y 1962).
¡Ahí queda eso! (dirá don Paul).
No lo puedo asegurar, pero tengo fundadas sospechas de que yo tuve este cromo.
Etiquetas:
Diccionario Balompédico-Onomástico
martes 15 de marzo de 2011
Vocablos Fascinantes Cubiertos de Óxido: "Menester".
Tan completito, tan útil y tan olvidado (el pobre):
1. Falta o necesidad de algo.
2. Oficio u ocupación habitual
3. Necesidades fisiológicas.
Así que, ya sabe, cuando le diga esa camarera rubia tirando a espectacular del disco-pub: "¿Te pongo más hielo en el copazo?", replique rápido y tajante: "No es menester". Ligar, lo que se dice ligar, seguramente que hoy tampoco, pero la cara que se le va a quedar a la muchacha puede ser divertida.
O zanje esa conversación privada de oficina con un elegante: "Bueno, tengo que volver a mis menesteres". O, todavía mejor, rice el rizo por la redundante y exclame: "¡Es menester que vuelva a mis menesteres!".
Por otro lado, también puede anunciar (y pedir excusas por) su visita al cuarto de baño con un resplandeciente: "Perdón, pero mis menesteres me reclaman", (que queda mucho mejor que el tan trillado: "voy a hacer pis").
En resumen, que en estos tiempos de tantas y tantas obligaciones (de las obligatorias y de las voluntarias), se está sometiendo a los pobres "tengo que", "debo" y "he de" a interminables horas extra de uso lingüístico. Es por tanto, menester usar más "menester".
(Tampoco puedo ocultar el especial cariño que le tengo a su derivado "Menesteroso":
-Falto, necesitado, que carece de una cosa o de muchas.
De ahí esa frase que en más de diez millones de ocasiones mis alumnos me han oído pronunciar: "A ver, ¿alguien le presta un folio a este pobre menesteroso?")
1. Falta o necesidad de algo.
2. Oficio u ocupación habitual
3. Necesidades fisiológicas.
Así que, ya sabe, cuando le diga esa camarera rubia tirando a espectacular del disco-pub: "¿Te pongo más hielo en el copazo?", replique rápido y tajante: "No es menester". Ligar, lo que se dice ligar, seguramente que hoy tampoco, pero la cara que se le va a quedar a la muchacha puede ser divertida.
O zanje esa conversación privada de oficina con un elegante: "Bueno, tengo que volver a mis menesteres". O, todavía mejor, rice el rizo por la redundante y exclame: "¡Es menester que vuelva a mis menesteres!".
Por otro lado, también puede anunciar (y pedir excusas por) su visita al cuarto de baño con un resplandeciente: "Perdón, pero mis menesteres me reclaman", (que queda mucho mejor que el tan trillado: "voy a hacer pis").
En resumen, que en estos tiempos de tantas y tantas obligaciones (de las obligatorias y de las voluntarias), se está sometiendo a los pobres "tengo que", "debo" y "he de" a interminables horas extra de uso lingüístico. Es por tanto, menester usar más "menester".
(Tampoco puedo ocultar el especial cariño que le tengo a su derivado "Menesteroso":
-Falto, necesitado, que carece de una cosa o de muchas.
De ahí esa frase que en más de diez millones de ocasiones mis alumnos me han oído pronunciar: "A ver, ¿alguien le presta un folio a este pobre menesteroso?")
Etiquetas:
vocablos oxidados
lunes 14 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (y 7)
Todas las caras se quedaron boquiabiertas bajo el agradable sol dominical. Unos, por encontrarse con dos caballos cuando esperaban que tan solo apareciera uno bajo la tela, mientras que otros estaban simplemente impresionados porque daba la clara sensación de que aquellos bichos -en durísima y agónica pugna- iban a salir disparados del pedestal en cualquier momento.
El caso es que nadie aplaudía.
Como más o menos se esperaba todo aquello, el artista de fama mundial tomó el micrófono y rompió tan incómodo silencio.
"Hace unos meses, recibí el encargo por parte del patronato de este hipódromo de realizar una escultura del singular caballo "Greyfriar Abbott" en la cual se reflejara toda su legendaria grandeza. Y aquí la tienen. Sin duda, ninguno de ustedes esperaba encontrarlo acompañado, pero es que, al menos a mí, me resulta imposible concebir, y por tanto plasmar, tal grandeza si no es en compañía de su gran enemigo. Creo que jamás habríamos podido ver a "Greyfriar Abbott" en todo su mítico esplendor si "Perfid Albion" no hubiera estado allí, empujándolo, tirando de él, forzándolo a sacar todo lo que tenía dentro. En efecto, "Greyfriar Abbott" llegó a ser campeón de campeones gracias a que "Perfid Albion" lo derrotó y lo impulsó a dar el máximo de sí mismo. Según yo lo veo "Perfid Albion" fue el viento bajo los cascos que pertimitió a "Greyfrair Abbott" volar hasta lo más alto del Olimpo de los caballos de carreras".
(-Ya te dije yo que teníamos que contratar al otro, que era más barato y nada dado a estas gilipolleces).
(-¿Y ahora qué hacemos?)
(-Pues sonreír, aplaudir y comernos la mierda esta con patatas).
(-Hombre....Una mierda no es, que los caballos están clavados...)
(-¡Pero no es lo que queríamos, coño!)
Y así fue como aquel hipódromo inglés se convirtió en lugar de obligada peregrinación para miles y miles de amantes del arte deseosos de ver una de las obras cumbre de uno de los grandes de la escultura, por mucho que la mayoría de miembros del patronato se siguieran sintiendo profundamente decepcionados y estafados con la pieza escultórica.
Una escultura que, como todas las obras maestras, lleva una curiosidad aparejada: los dos caballos tienen sus cabezas totalmente igualadas, sin que una esté ni un milímetro por delante de la obra.
No es casual, de hecho el artista puso todo su empeño para lograrlo. A él no le quedaba las más mínima duda de que debía ser así.
El caso es que nadie aplaudía.
Como más o menos se esperaba todo aquello, el artista de fama mundial tomó el micrófono y rompió tan incómodo silencio.
"Hace unos meses, recibí el encargo por parte del patronato de este hipódromo de realizar una escultura del singular caballo "Greyfriar Abbott" en la cual se reflejara toda su legendaria grandeza. Y aquí la tienen. Sin duda, ninguno de ustedes esperaba encontrarlo acompañado, pero es que, al menos a mí, me resulta imposible concebir, y por tanto plasmar, tal grandeza si no es en compañía de su gran enemigo. Creo que jamás habríamos podido ver a "Greyfriar Abbott" en todo su mítico esplendor si "Perfid Albion" no hubiera estado allí, empujándolo, tirando de él, forzándolo a sacar todo lo que tenía dentro. En efecto, "Greyfriar Abbott" llegó a ser campeón de campeones gracias a que "Perfid Albion" lo derrotó y lo impulsó a dar el máximo de sí mismo. Según yo lo veo "Perfid Albion" fue el viento bajo los cascos que pertimitió a "Greyfrair Abbott" volar hasta lo más alto del Olimpo de los caballos de carreras".
(-Ya te dije yo que teníamos que contratar al otro, que era más barato y nada dado a estas gilipolleces).
(-¿Y ahora qué hacemos?)
(-Pues sonreír, aplaudir y comernos la mierda esta con patatas).
(-Hombre....Una mierda no es, que los caballos están clavados...)
(-¡Pero no es lo que queríamos, coño!)
Y así fue como aquel hipódromo inglés se convirtió en lugar de obligada peregrinación para miles y miles de amantes del arte deseosos de ver una de las obras cumbre de uno de los grandes de la escultura, por mucho que la mayoría de miembros del patronato se siguieran sintiendo profundamente decepcionados y estafados con la pieza escultórica.
Una escultura que, como todas las obras maestras, lleva una curiosidad aparejada: los dos caballos tienen sus cabezas totalmente igualadas, sin que una esté ni un milímetro por delante de la obra.
No es casual, de hecho el artista puso todo su empeño para lograrlo. A él no le quedaba las más mínima duda de que debía ser así.
Etiquetas:
relatos
domingo 13 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (6)
-¡Vaya, viendo una carrera, para variar!
-Mira, ven, que esta es especial. ¿Ves al 7, al del jockey amarillo? ¡Es "Straight Bingo", el último hijo de "Perfid Albion" antes de que lo retiraran de semental!
-Debe ser bueno, porque va a ganar.
-Sí, todos los hijos de "Perfid Albion" han sido buenos, en mayor o menor medida. En cambio, "Greyfriar Abbott" apenas produjo media docena de campeones. Al muy egoísta no le gustaba compartir con sus hijos toda su potencia y velocidad.
-Así que en eso "Perfid..."
-"Albion"
.Eso...pues que le ganó al otro en eso.
-Efectivamante, la cosa quedó en empate. Uno fue mejor en la pista, el otro en la yeguada.
-Tiene su poética, eso de que tus hijos derroten a los hijos de tu gran enemigo.
-Exacto. Las rivalidades hípicas se heredan.
-Por cierto, ¿cómo va la estatua?
-Casi terminada...Me está quedando mejor de lo que esperaba. ¿Sabes?, ¡me da cierta pena perderla! Si no fuera un encargo, me la quedaría.
-¡Es igual, la vas a ver más que si estuviera en casa, ahora que nos pasamos la vida en el hipódromo!
-Bueno, digamos que con todo esto he desarrollado una cierta afición por las carreras de caballos y que mi adorable mujercita es tan amable de acompañarme.
-¡Tu adorable mujercita es una tontaina que no debería consentirte tanto caprichito!
-Mira, ven, que esta es especial. ¿Ves al 7, al del jockey amarillo? ¡Es "Straight Bingo", el último hijo de "Perfid Albion" antes de que lo retiraran de semental!
-Debe ser bueno, porque va a ganar.
-Sí, todos los hijos de "Perfid Albion" han sido buenos, en mayor o menor medida. En cambio, "Greyfriar Abbott" apenas produjo media docena de campeones. Al muy egoísta no le gustaba compartir con sus hijos toda su potencia y velocidad.
-Así que en eso "Perfid..."
-"Albion"
.Eso...pues que le ganó al otro en eso.
-Efectivamante, la cosa quedó en empate. Uno fue mejor en la pista, el otro en la yeguada.
-Tiene su poética, eso de que tus hijos derroten a los hijos de tu gran enemigo.
-Exacto. Las rivalidades hípicas se heredan.
-Por cierto, ¿cómo va la estatua?
-Casi terminada...Me está quedando mejor de lo que esperaba. ¿Sabes?, ¡me da cierta pena perderla! Si no fuera un encargo, me la quedaría.
-¡Es igual, la vas a ver más que si estuviera en casa, ahora que nos pasamos la vida en el hipódromo!
-Bueno, digamos que con todo esto he desarrollado una cierta afición por las carreras de caballos y que mi adorable mujercita es tan amable de acompañarme.
-¡Tu adorable mujercita es una tontaina que no debería consentirte tanto caprichito!
Etiquetas:
relatos
sábado 12 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (5)
-Es como un gran señor. Se mueve con una clase a la que la lentitud causada por los años no ha hecho sino ganar en elegancia. La musculatura, aunque castigada por el paso del tiempo, sigue dando la impresión de ser poderosa, y capaz de competir a pleno rendimiento. Su mirada es altiva, como si fuera consciente de su propia grandeza, de que fue el único capaz de plantarle cara en las pistas al mejor. Sí, es imposible mirarle a los ojos sin sentir un tremendo respeto, sin sentirse pequeño y humilde. Pero, paradójicamente, transmite también una increíble dosis de ternura, de paz, como un dulce abuelito de esos que conceden caprichos y cuentan batallas de juventud. Da la sensación de que agradece la visita, de que le encantaría narrarte todas y cada una de sus carreras, de que lo haría si pudiera. Cuando le he dado unas zanahorias, se las ha tomado con el gusto parsimonioso del anciano al que se le concede un capricho inesperado, y -jugando- me ha lamido la mano como quien da las gracias de todo corazón. ¡Yo creo que hasta me ha sonreído! Y lo más gracioso ha sido cuando ha pasado cerca de él una joven y hermosa yegua. ¡Se ha puesto todo alterado y se quería ir a por ella! Sin duda, nuestro afable ancianito es también un viejo verde.
-Cariño, hablas de ese animal como si fuera una persona...
-Para mí, ya lo es.
-Me empiezas a preocupar. Termina ese encargo y olvídate de los caballos.
-Eso ya es imposible.
-¿No te das cuenta de que te estás obsesionando?
-Lo siento, querida, no hay arte sin obsesión. Ya lo sabes de otras veces. Recuerda cuando hice el busto del general.
-¿Cómo olvidarlo? Llegué a pensar que me ibas a poner los cuernos con aquel señor tan viejo y tan bigotudo.
-¡Claro, tonta! ¡No estés celosa, que yo nunca te dejaría por un caballo! Al menos, de momento...
-¡Imbécil!
-Cariño, hablas de ese animal como si fuera una persona...
-Para mí, ya lo es.
-Me empiezas a preocupar. Termina ese encargo y olvídate de los caballos.
-Eso ya es imposible.
-¿No te das cuenta de que te estás obsesionando?
-Lo siento, querida, no hay arte sin obsesión. Ya lo sabes de otras veces. Recuerda cuando hice el busto del general.
-¿Cómo olvidarlo? Llegué a pensar que me ibas a poner los cuernos con aquel señor tan viejo y tan bigotudo.
-¡Claro, tonta! ¡No estés celosa, que yo nunca te dejaría por un caballo! Al menos, de momento...
-¡Imbécil!
Etiquetas:
relatos
viernes 11 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (4)
-¿Se puede saber de dónde vienes a las 5 de la mañana?
-De entrevistarme con unos jockeys.
-¿A las 5 de la mañana?
-Esa gente tiene ese horario de oficina.
-¿Oficina?
-Quien dice oficina, dice club nocturno.
-Mira, creo que te estás tomando todo esto de la escultura del caballo demasiado a pecho.
-¡Tonterías! ¿Sabes que ninguno de los tres es capaz de ponerse de acuerdo? Uno dice que no se podía hacer nada, que "Greyfriar Abbott" era invencible; el otro dice que se equivocó en el monta de "Perfid Albion" en el Derby; el de más allá, que el "Arco del Triunfo" que él perdió estaba bien perdida, pero que "Perfid Albion" debió ganar el King George VI...
-¿Por qué no esculpes a ese dichoso bicho, cobras y te olvidas del tema?
-¡No puedo trabajar todavía! Mi misión es capturar en una obra toda la belleza, el esplendor y la leyenda de "Greyfriar Abbott", y para hacerlo, he de saberlo todo sobre "Perfid Albion". La grandeza del guerrero -de cualquier guerrero-, está definida por la grandeza de aquellos a quienes derrota.
-¿Qué haces?
-¿No lo ves llamar por teléfono?
-¿A quién?
-He conseguido el número de la finca donde vive "Perfid Albion". Ya está muy viejecito, pero está, y yo necesito conocerle.
-¡Por el amor de Dios, que son las cinco de la mañana! ¡Vas a despertar a esa pobre gente!
-¡Cómo se nota que no sabes nada de caballos, querida!
-De entrevistarme con unos jockeys.
-¿A las 5 de la mañana?
-Esa gente tiene ese horario de oficina.
-¿Oficina?
-Quien dice oficina, dice club nocturno.
-Mira, creo que te estás tomando todo esto de la escultura del caballo demasiado a pecho.
-¡Tonterías! ¿Sabes que ninguno de los tres es capaz de ponerse de acuerdo? Uno dice que no se podía hacer nada, que "Greyfriar Abbott" era invencible; el otro dice que se equivocó en el monta de "Perfid Albion" en el Derby; el de más allá, que el "Arco del Triunfo" que él perdió estaba bien perdida, pero que "Perfid Albion" debió ganar el King George VI...
-¿Por qué no esculpes a ese dichoso bicho, cobras y te olvidas del tema?
-¡No puedo trabajar todavía! Mi misión es capturar en una obra toda la belleza, el esplendor y la leyenda de "Greyfriar Abbott", y para hacerlo, he de saberlo todo sobre "Perfid Albion". La grandeza del guerrero -de cualquier guerrero-, está definida por la grandeza de aquellos a quienes derrota.
-¿Qué haces?
-¿No lo ves llamar por teléfono?
-¿A quién?
-He conseguido el número de la finca donde vive "Perfid Albion". Ya está muy viejecito, pero está, y yo necesito conocerle.
-¡Por el amor de Dios, que son las cinco de la mañana! ¡Vas a despertar a esa pobre gente!
-¡Cómo se nota que no sabes nada de caballos, querida!
Etiquetas:
relatos
jueves 10 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (3)
-¿Por qué no te acuestas ya, cariño?
-¡Ven, mira!
-¿Qué quieres que mire a las 2 de la mañana?
-Por un puñado de metros...Son los últimos metros donde "Greyfriar Abbott" siempre le gana a "Perfid Albion".
-¿Todavía sigues con las carreras de caballos?
-¡Observa!, ¿ves? ¡Hasta aquí van parejos, pero cuando queda nada se le va!
-Fascinante.
-¡Y en el Derby de Espson apenas le saca la cabeza!
-¡No me lo puedo creer!
-¡Parece que el pobre "Perfid Albion" da todo lo que tiene, pero no es suficiente!
-Pues por eso dicen que el otro es el mejor de la historia.
-¿Sabes que "Perfid Albion" ganó las tres carreras en que no se midió a "Greyfriar Abbott"?
-Sí, y también la primera vez que se enfrentaron, llevas unos días que no paras de repetirlo.
-Mira, mira...¿Tú crees que ese palo que le pega el jockey está bien dado?
-No tengo ni la más remota idea, ni tú tampoco. Te recuerdo que no entendemos de carreras de caballos, porque no nos gustan.
-¡Probaron con tres jinetes, pero no hubo manera! El del Derby fue Ronnie Kennethson...¡Yo creo que ese palo está muy mal dado! Mira, el caballo parece como que hace un gesto de protesta...
-Bueno, yo me voy a dormir, tú haz lo que te salga de las narices.
-¡Ven, mira!
-¿Qué quieres que mire a las 2 de la mañana?
-Por un puñado de metros...Son los últimos metros donde "Greyfriar Abbott" siempre le gana a "Perfid Albion".
-¿Todavía sigues con las carreras de caballos?
-¡Observa!, ¿ves? ¡Hasta aquí van parejos, pero cuando queda nada se le va!
-Fascinante.
-¡Y en el Derby de Espson apenas le saca la cabeza!
-¡No me lo puedo creer!
-¡Parece que el pobre "Perfid Albion" da todo lo que tiene, pero no es suficiente!
-Pues por eso dicen que el otro es el mejor de la historia.
-¿Sabes que "Perfid Albion" ganó las tres carreras en que no se midió a "Greyfriar Abbott"?
-Sí, y también la primera vez que se enfrentaron, llevas unos días que no paras de repetirlo.
-Mira, mira...¿Tú crees que ese palo que le pega el jockey está bien dado?
-No tengo ni la más remota idea, ni tú tampoco. Te recuerdo que no entendemos de carreras de caballos, porque no nos gustan.
-¡Probaron con tres jinetes, pero no hubo manera! El del Derby fue Ronnie Kennethson...¡Yo creo que ese palo está muy mal dado! Mira, el caballo parece como que hace un gesto de protesta...
-Bueno, yo me voy a dormir, tú haz lo que te salga de las narices.
Etiquetas:
relatos
miércoles 9 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (2)
-¡Sólo seis veces! ¿Te lo puedes creer?
-¿De qué me hablas?
-Del tal "Greyfriar Abott".
-¿De quién?
-¡Del caballo de de la escultura? ¡Sólo corrió seis veces en toda su vida!
-¿Pero no era tan bueno? ¡Que desperdicio!
-Según me dijo el tío del patronato del hipódromo, cuanto mejor es un caballo, menos corre. Este compitió lo justo para tener mucho valor como semental.
-¿Y con seis carreras le bastó para que digan que es el mejor?
-Aparentemente, eran las más importantes...2.000 Guineas, Derby de Epson...
-¡Esa es muy famosa!
-Sí, King George VI, Arco del Triunfo y Breeder's Cup Turf...¡Y ya está, a cubrir yeguas!
-Sólo he contado seis, me falta una.
-Ah, sí...La primera que corrió y la única que perdió...Eh...Washington Singer Stakes...Ahí le ganó un tal "Perfid Albion".
-¡Ya veo que te estás documentando muy bien!
-No se puede ser el mejor escultor del mundo sin conocer bien a tu modelo.
-¡Pues los dueños de ese "Perfid..."
-"Albion".
-Eso, que debían estar muy orgullosos de que su caballo le ganara al mejor de la historia.
-No sé si querrán pensar mucho en el tema. Según mis investigaciones, "Greyfriar Abbott" derrotó a "Perfid Albion" en cuatro de sus cinco victorias.
-Lo que viene siendo una revancha.
-En toda regla.
-¿De qué me hablas?
-Del tal "Greyfriar Abott".
-¿De quién?
-¡Del caballo de de la escultura? ¡Sólo corrió seis veces en toda su vida!
-¿Pero no era tan bueno? ¡Que desperdicio!
-Según me dijo el tío del patronato del hipódromo, cuanto mejor es un caballo, menos corre. Este compitió lo justo para tener mucho valor como semental.
-¿Y con seis carreras le bastó para que digan que es el mejor?
-Aparentemente, eran las más importantes...2.000 Guineas, Derby de Epson...
-¡Esa es muy famosa!
-Sí, King George VI, Arco del Triunfo y Breeder's Cup Turf...¡Y ya está, a cubrir yeguas!
-Sólo he contado seis, me falta una.
-Ah, sí...La primera que corrió y la única que perdió...Eh...Washington Singer Stakes...Ahí le ganó un tal "Perfid Albion".
-¡Ya veo que te estás documentando muy bien!
-No se puede ser el mejor escultor del mundo sin conocer bien a tu modelo.
-¡Pues los dueños de ese "Perfid..."
-"Albion".
-Eso, que debían estar muy orgullosos de que su caballo le ganara al mejor de la historia.
-No sé si querrán pensar mucho en el tema. Según mis investigaciones, "Greyfriar Abbott" derrotó a "Perfid Albion" en cuatro de sus cinco victorias.
-Lo que viene siendo una revancha.
-En toda regla.
Etiquetas:
relatos
martes 8 de marzo de 2011
El Viento Bajo los Cascos (1)
-¿Desde cuándo esculpes caballos, querido?
-Desde que me lo han encargado.
-Pero si creo que tú no has hecho un animal desde la escuela de arte.
-Sí, no son mis favoritos, pero esos señores del hipódromo pagan y el que paga elige. Y te recuerdo que los artistas, aunque seamos de prestigio internacional, también tenemos facturas.
-¿Por qué no se lo han encargado a un escultor especializado en caballos?
-Supongo que porque ninguno es mundialmente conocido como yo. Esos tipos quieren presumir de una escultura con firma y pedigrí.
-Pero...Te saldrá bien, ¿no?
-¡Pues claro, amor! ¡Te vuelvo a recordar que estás hablando con un artista de fama mundial!
-Ya, claro, claro...
-Todo lo que necesito ya me lo han enviado...Unos cuantos vídeos del modelo en acción y un buen puñado de fotos.
-¿No le puedes ir a visitar en persona...o sea, en animal?
-¡"Greyfriar Abbott" lleva meses muerto! ¿No te suena? ¡La tele dio la noticia! Ese caballo es para muchos el mejor que ha dado este país en décadas.
-¿Cómo dices que se llamaba?
-"Greyfiar Abbott"
-Sí, me suena algo, pero ya sabes que yo no sigo las carreras.
-Bueno, el caso es que yo voy a hacer la estatua de tamaño natural del caballito, los señores del hipódromo me van a pagar una cantidad indecente de pasta por ella, y tú y yo nos vamos a ir de crucero para celebrarlo.
-¡Así se habla, cariño!
-Desde que me lo han encargado.
-Pero si creo que tú no has hecho un animal desde la escuela de arte.
-Sí, no son mis favoritos, pero esos señores del hipódromo pagan y el que paga elige. Y te recuerdo que los artistas, aunque seamos de prestigio internacional, también tenemos facturas.
-¿Por qué no se lo han encargado a un escultor especializado en caballos?
-Supongo que porque ninguno es mundialmente conocido como yo. Esos tipos quieren presumir de una escultura con firma y pedigrí.
-Pero...Te saldrá bien, ¿no?
-¡Pues claro, amor! ¡Te vuelvo a recordar que estás hablando con un artista de fama mundial!
-Ya, claro, claro...
-Todo lo que necesito ya me lo han enviado...Unos cuantos vídeos del modelo en acción y un buen puñado de fotos.
-¿No le puedes ir a visitar en persona...o sea, en animal?
-¡"Greyfriar Abbott" lleva meses muerto! ¿No te suena? ¡La tele dio la noticia! Ese caballo es para muchos el mejor que ha dado este país en décadas.
-¿Cómo dices que se llamaba?
-"Greyfiar Abbott"
-Sí, me suena algo, pero ya sabes que yo no sigo las carreras.
-Bueno, el caso es que yo voy a hacer la estatua de tamaño natural del caballito, los señores del hipódromo me van a pagar una cantidad indecente de pasta por ella, y tú y yo nos vamos a ir de crucero para celebrarlo.
-¡Así se habla, cariño!
Etiquetas:
relatos
lunes 7 de marzo de 2011
Vocablos Fascinantes Cubiertos de Óxido: "Refacción".
Refacción: f. Alimento moderado que se toma para reparar las fuerzas.
¿De que estamos todos tan gorditos si no es de picar entre horas? Son por tanto más que frecuentes en nuestro día a día de hispanoparlantes las referencias a esa oscura e irresistible tentación que se nos pega en las carnes y la conciencia.
Mas, ¿qué palabra hemos de usar?
"Me voy a tomar un 'snack'". ¡No me jodas con el anglicismo! "Me voy a tomar un tentempié" ¡No me rejodas, que eso ya no lo dicen ni las más cursis ancianitas de la alta sociedad! "Me voy a tomar un refrigerio". ¡Vale, ya con ésta me rematas...
"Refacción" esa es la palabra. ¿La imaginan en los sobrios labios de un sobrecargo de Iberia pleno de aplomo? "Y durante el vuelo les será servida una refacción". ¡Qué bello, elegante e imperial suena!¡Este es el fin de los líneas aéreas de bajo coste! ¿Quién va a querer viajar sin su "refacción" correspondiente?
No me lo puede usted discutir, es una palabra pretérita plena de futuro, y dotada de un tremendo potencial para ponerse muy, muy de moda.
"Y tras la presentación del libro, habrá una pequeña refacción servida por..." ¡Con esto si que se les va a hacer la boca agua a los pedantes, y no con los canapés variados!
Por no hablar de lo fina y estilosa que quedaría en su día a día -profesional o personal-: "Ramiriega, si preguntan por mí, me estoy tomando una refacción" o "¡Vamos a parar en la próxima área de servicio, que es hora de pis y refacción!"
Por último, ya tan solo me resta invitarle a comenzar a utilizar esta palabra desde ya mismo (puesto que no puedo invitarle a la refacción en sí, como sería mi deseo). ¡Piluca lo va a flipar cuando le oiga!
¿De que estamos todos tan gorditos si no es de picar entre horas? Son por tanto más que frecuentes en nuestro día a día de hispanoparlantes las referencias a esa oscura e irresistible tentación que se nos pega en las carnes y la conciencia.
Mas, ¿qué palabra hemos de usar?
"Me voy a tomar un 'snack'". ¡No me jodas con el anglicismo! "Me voy a tomar un tentempié" ¡No me rejodas, que eso ya no lo dicen ni las más cursis ancianitas de la alta sociedad! "Me voy a tomar un refrigerio". ¡Vale, ya con ésta me rematas...
"Refacción" esa es la palabra. ¿La imaginan en los sobrios labios de un sobrecargo de Iberia pleno de aplomo? "Y durante el vuelo les será servida una refacción". ¡Qué bello, elegante e imperial suena!¡Este es el fin de los líneas aéreas de bajo coste! ¿Quién va a querer viajar sin su "refacción" correspondiente?
No me lo puede usted discutir, es una palabra pretérita plena de futuro, y dotada de un tremendo potencial para ponerse muy, muy de moda.
"Y tras la presentación del libro, habrá una pequeña refacción servida por..." ¡Con esto si que se les va a hacer la boca agua a los pedantes, y no con los canapés variados!
Por no hablar de lo fina y estilosa que quedaría en su día a día -profesional o personal-: "Ramiriega, si preguntan por mí, me estoy tomando una refacción" o "¡Vamos a parar en la próxima área de servicio, que es hora de pis y refacción!"
Por último, ya tan solo me resta invitarle a comenzar a utilizar esta palabra desde ya mismo (puesto que no puedo invitarle a la refacción en sí, como sería mi deseo). ¡Piluca lo va a flipar cuando le oiga!
Etiquetas:
vocablos oxidados
domingo 6 de marzo de 2011
Gracia del Río (Un Pueblo con Poco de Ambas): El Vergonzoso.
Fue, como todo, idea de Marcial. E Iván que no sabe decir que no.
Un semáforo, plantaron un semáforo en Gracia del Río. Allí, donde la gente siempre se apaña y todos se conocen.
El principal incentivo era que la Diputación se hacía cargo de los gastos, por esa manía de gastar por gastar y por llenar memorias de actividades que tienen los órganos públicos.
Para decidir el emplazamiento se habló con Pablo Percotaza, que había estado metido en temas de urbanismo y circulación en una importante capital, antes de mandarlo todo a la mierda y mudarse a Gracia del Río para poner un taller de bicicletas.
Y como era tan bueno en eso, en mandar a la mierda a la gente y a las cosas, pues no quiso saber nada del tema y a la mierda los mandó. Que decidir rutas de autobuses urbanos casi lo había arrastrado a la locura y no tenía intención de volver.
Total, que como no sabían qué hacer, hicieron lo que suelen en casos de absoluta desorientación: votar (y, de paso, quedaron como unos auténticos demócratas).
El caso es que, como sabios que son, los hombres y las mujeres de Gracia del Río decidieron poner su semáforo en el sitio donde menos interfiriera con el tráfico. Es decir, en mitad de la vía de menor tránsito del pueblo: "Calle de las Tetas de la Paqui" (nombre que también se decidiera en su día por referéndum popular. Es que "la Paqui" era mucha Paqui, de joven y ahora).
Al principio, la gente hacía por ir para allá con su coche, por aquello de la novedad. Pero ahora el semáforo, estropeado desde hace tiempo, se pasa el día en rojo sin que nadie se preocupe lo más mínimo de él.
El "Vergonzoso" le llaman, por aquello de que se pasa todo el día colorado.
Un semáforo, plantaron un semáforo en Gracia del Río. Allí, donde la gente siempre se apaña y todos se conocen.
El principal incentivo era que la Diputación se hacía cargo de los gastos, por esa manía de gastar por gastar y por llenar memorias de actividades que tienen los órganos públicos.
Para decidir el emplazamiento se habló con Pablo Percotaza, que había estado metido en temas de urbanismo y circulación en una importante capital, antes de mandarlo todo a la mierda y mudarse a Gracia del Río para poner un taller de bicicletas.
Y como era tan bueno en eso, en mandar a la mierda a la gente y a las cosas, pues no quiso saber nada del tema y a la mierda los mandó. Que decidir rutas de autobuses urbanos casi lo había arrastrado a la locura y no tenía intención de volver.
Total, que como no sabían qué hacer, hicieron lo que suelen en casos de absoluta desorientación: votar (y, de paso, quedaron como unos auténticos demócratas).
El caso es que, como sabios que son, los hombres y las mujeres de Gracia del Río decidieron poner su semáforo en el sitio donde menos interfiriera con el tráfico. Es decir, en mitad de la vía de menor tránsito del pueblo: "Calle de las Tetas de la Paqui" (nombre que también se decidiera en su día por referéndum popular. Es que "la Paqui" era mucha Paqui, de joven y ahora).
Al principio, la gente hacía por ir para allá con su coche, por aquello de la novedad. Pero ahora el semáforo, estropeado desde hace tiempo, se pasa el día en rojo sin que nadie se preocupe lo más mínimo de él.
El "Vergonzoso" le llaman, por aquello de que se pasa todo el día colorado.
Etiquetas:
gracia del rio
Viajes "Caribbean Chiquita Paradise".
Deje su viaje de placer (también su luna de miel) a nuestra empresa "Caribbean Chiquita Paradise". Visitará el Jardín del Edén en la tierra.Vuele en primera especial, duerma en camas de plumas de primera, deguste manjares de néctar en un bufé de primera, baile la música más actual en nuestra mítica sala de fiestas "La Palmerita Caribeña" , también de primera. Es el lugar ideal para agarrarse unas cuantas buenas tajadas de güisqui, ginebra, margarita y similares (de primera) ¡Ademas, aquí siempre se liga! (aunque frecuentemente se trate de una mujer nativa a la que la miseria empuja a meterse a experta y ardiente meretriz. Estas chicas tienen tarifas muy asequibles y hacen las marranadas más increíbles. Merece la pena, de verdad).
Participe en alguna de nuestras escapadas culturales: intrigantes pirámides mayas, ciudades milenarias plagadas de leyenda, alucinantes vistas desde paisajes naturales inigualables...¡A que se anima usted!
Y, finalmente, la guinda de la tarta: El Mar Caribe, la divina perla azul. Nade, y también bucee, en las más bellas playas de la tierra (privadas y exclusivas para nuestra clientela): aguas cálidas y cristalinas, arenas blancas bañadas de espuma, las inevitables palmeras gigantes y miles de peces que le regalan su impactante presencia. ¡A veces hasta se pueden admirar ballenas y delfines!
Una brillante experiencia para usted y su familia, pandilla, empresa...Hay paquetes de una semana desde mil libras esterlinas ¡Es tan asequible! ¡Deje de dudar, llame en este instante! !Nuestra pulsera será su llave para este sinfín de placeres!
(Se ruega encarecidamente a la clientela de viajes "Caribben Chiquita Paradise" que permanezca siempre en las áreas indicadas, y que jamás se aventuren a salir de la ciudad turística sin un guía de la empresa, ya que es difícil garantizar su seguridad fuera de la misma a causa de la gran cantidad de crueles delincuentes que pueblan nuestra bella isla. Además, y a fin de cuentas, resulta desagradable ver gente que se alimenta de tu basura, particularmente chavales, mujeres embarazadas y tercera edad).

El lipograma sin la "o" también ha salido bastante fluido. La próxima semana, !a por la "u"!
Participe en alguna de nuestras escapadas culturales: intrigantes pirámides mayas, ciudades milenarias plagadas de leyenda, alucinantes vistas desde paisajes naturales inigualables...¡A que se anima usted!
Y, finalmente, la guinda de la tarta: El Mar Caribe, la divina perla azul. Nade, y también bucee, en las más bellas playas de la tierra (privadas y exclusivas para nuestra clientela): aguas cálidas y cristalinas, arenas blancas bañadas de espuma, las inevitables palmeras gigantes y miles de peces que le regalan su impactante presencia. ¡A veces hasta se pueden admirar ballenas y delfines!
Una brillante experiencia para usted y su familia, pandilla, empresa...Hay paquetes de una semana desde mil libras esterlinas ¡Es tan asequible! ¡Deje de dudar, llame en este instante! !Nuestra pulsera será su llave para este sinfín de placeres!
(Se ruega encarecidamente a la clientela de viajes "Caribben Chiquita Paradise" que permanezca siempre en las áreas indicadas, y que jamás se aventuren a salir de la ciudad turística sin un guía de la empresa, ya que es difícil garantizar su seguridad fuera de la misma a causa de la gran cantidad de crueles delincuentes que pueblan nuestra bella isla. Además, y a fin de cuentas, resulta desagradable ver gente que se alimenta de tu basura, particularmente chavales, mujeres embarazadas y tercera edad).

El lipograma sin la "o" también ha salido bastante fluido. La próxima semana, !a por la "u"!
Etiquetas:
lipogramas
viernes 4 de marzo de 2011
Historias de un Colegio Imaginario que Jamás Existió: Manuel.
Manuel producía un surtido de sensaciones, y ninguna agradable. Sensaciones para los sentidos, la mente y el alma. Pero, insisto, ninguna agradable.
Era feo de físico, y no sólo por tener una cara bien poco agraciada cuajadita de granos (para colmo) y enmarcada por unas gafas bien poco favorecedoras, sino porque parecía tener solo dos gestos: uno de enfado permanente, y otro de bobo engreído. Remataba el calvario para la vista con unos andares a saltitos más propios de un pajarito que de un chaval de 15 años.
Manuel está aposentado en lo más hondo del pozo del fracaso escolar, y eso es lo que duele tanto a la mente: sus respuestas absurdas en los exámenes, y el estúpido engreimiento con que asegura que el día que se ponga a estudiar lo sacará. No esta esto tan claro...
Y duele al alma, y mucho, contemplar a ese chico, repetidor por partida doble, ignorado -acaso despreciado- por sus compañeros, y el aire de suficiencia con el que pretende hacer creer a todo el colegio (y a sí mismo), que le da igual no aprobar un examen o no tener un amigo.
Parece que su única verdadera preocupación son esos granos que le inundan todo el rostro. El farmacéutico le recomendó a su madre un producto en barrita, que se debe aplicar tres veces al día. Sin embargo, Manuel se unta el potingue compulsivamente, a todas horas, entre clase y clase, o en mitad de las mismas.
No parece que haga mucho efecto, pero el no pierde la esperanza.
Manuel está deseando cumplir los 16 para dejar el colegio y buscar su propio camino. Los estudios no son lo suyo. A él le atraen otras cosas mucho más.
Puede que si aprende a no ser arisco y pedante, se convierta en otro de tantos fracasados escolares que triunfan en la vida.
Era feo de físico, y no sólo por tener una cara bien poco agraciada cuajadita de granos (para colmo) y enmarcada por unas gafas bien poco favorecedoras, sino porque parecía tener solo dos gestos: uno de enfado permanente, y otro de bobo engreído. Remataba el calvario para la vista con unos andares a saltitos más propios de un pajarito que de un chaval de 15 años.
Manuel está aposentado en lo más hondo del pozo del fracaso escolar, y eso es lo que duele tanto a la mente: sus respuestas absurdas en los exámenes, y el estúpido engreimiento con que asegura que el día que se ponga a estudiar lo sacará. No esta esto tan claro...
Y duele al alma, y mucho, contemplar a ese chico, repetidor por partida doble, ignorado -acaso despreciado- por sus compañeros, y el aire de suficiencia con el que pretende hacer creer a todo el colegio (y a sí mismo), que le da igual no aprobar un examen o no tener un amigo.
Parece que su única verdadera preocupación son esos granos que le inundan todo el rostro. El farmacéutico le recomendó a su madre un producto en barrita, que se debe aplicar tres veces al día. Sin embargo, Manuel se unta el potingue compulsivamente, a todas horas, entre clase y clase, o en mitad de las mismas.
No parece que haga mucho efecto, pero el no pierde la esperanza.
Manuel está deseando cumplir los 16 para dejar el colegio y buscar su propio camino. Los estudios no son lo suyo. A él le atraen otras cosas mucho más.
Puede que si aprende a no ser arisco y pedante, se convierta en otro de tantos fracasados escolares que triunfan en la vida.
Etiquetas:
Un Colegio Imaginario
jueves 3 de marzo de 2011
Siete Vidas Tienen los Muy Perros.
En realidad, cualquier vida no es sino una sucesión, mezcla e imbricación (me encanta esta palabra) de multitud de vidas.
La primera vida que uno tiene es la vida familiar, la cual suele ser (por fortuna) perfectamente feliz en los tres primeros años de vida.
Pero entonces alguien decide que el niño debe dejar de ser tan feliz, y comienza (llorando) su vida escolar, nacimiento natural de la vida social (asesina confesa de la vida familiar en la adolescencia), no tan natural de la vida espiritual y antesala de la vida laboral. En estos tiempos corren, también es aquí donde comienza la vida sexual (lo siento, papás y mamás, pero es mejor que se hagan a la idea). También todos los chavales (y alguna que otra chavala) inician su vida deportiva. Para la vida artística, viceversa.
Entonces, primera bifurcación: algunos se decantan por la vida universitaria (más vida social y mucha más vida sexual), mientras que otros tiran por la vida laboral. Salvo en los casos de mayor pasión, aquí se acaba la vida deportiva (salvo el partidillo ocasional) y la artística.
En cualquier caso, no hay escapatoria, uno siempre termina naciendo a su vida laboral (recuerde que la universidad no es más que una buena excusa para empezar a currelar seis años más tarde).
Vida laboral: a hacer puñetas la vida social.(Y, para colmo, uno suele iniciar la dichosa vida vecinal).
Vida conyugal: a hacer puñetas la vida sexual (Y más vida vecinal). También se inicia ese apasionante camino que es la vida familiar al otro lado del libro de familia, o sea, de papá o mamá.
A todo esto, la vida espiritual se dejó totalmente aparcada al abandonar el colegio de curas. Hay quien la retoma de cuarentón (a menudo, por lo oriental) y quien, sin mayor complicación, pasa ampliamente del tema.
Y así uno sigue viviendo una vida que son múltiples vidas, hasta que un día, de viejecito, te das cuenta de que se te ha pasado la vida, y ni escribiste la novela, ni plantaste el árbol , ni tuviste un hijo (al menos, no como soñabas).
Y vas, y te mueres.
(¡A ver si igualas esto, Kafka!)
La primera vida que uno tiene es la vida familiar, la cual suele ser (por fortuna) perfectamente feliz en los tres primeros años de vida.
Pero entonces alguien decide que el niño debe dejar de ser tan feliz, y comienza (llorando) su vida escolar, nacimiento natural de la vida social (asesina confesa de la vida familiar en la adolescencia), no tan natural de la vida espiritual y antesala de la vida laboral. En estos tiempos corren, también es aquí donde comienza la vida sexual (lo siento, papás y mamás, pero es mejor que se hagan a la idea). También todos los chavales (y alguna que otra chavala) inician su vida deportiva. Para la vida artística, viceversa.
Entonces, primera bifurcación: algunos se decantan por la vida universitaria (más vida social y mucha más vida sexual), mientras que otros tiran por la vida laboral. Salvo en los casos de mayor pasión, aquí se acaba la vida deportiva (salvo el partidillo ocasional) y la artística.
En cualquier caso, no hay escapatoria, uno siempre termina naciendo a su vida laboral (recuerde que la universidad no es más que una buena excusa para empezar a currelar seis años más tarde).
Vida laboral: a hacer puñetas la vida social.(Y, para colmo, uno suele iniciar la dichosa vida vecinal).
Vida conyugal: a hacer puñetas la vida sexual (Y más vida vecinal). También se inicia ese apasionante camino que es la vida familiar al otro lado del libro de familia, o sea, de papá o mamá.
A todo esto, la vida espiritual se dejó totalmente aparcada al abandonar el colegio de curas. Hay quien la retoma de cuarentón (a menudo, por lo oriental) y quien, sin mayor complicación, pasa ampliamente del tema.
Y así uno sigue viviendo una vida que son múltiples vidas, hasta que un día, de viejecito, te das cuenta de que se te ha pasado la vida, y ni escribiste la novela, ni plantaste el árbol , ni tuviste un hijo (al menos, no como soñabas).
Y vas, y te mueres.
(¡A ver si igualas esto, Kafka!)
Etiquetas:
reflexiones
miércoles 2 de marzo de 2011
Primeros Auxilios de Mar, Río y Piscifactoría.
¿O es que acaso no tienen los pobres pececitos derecho a tener urgencias médicas como cualquier hijo de vecino?
Obviamente, no siempre es sencillo encontrar una ambulancia veterinaria a la orilla de un pantano un domingo a las 9 de la mañana (por no hablar de un helicóptero). Es por tanto conveniente conocer algunas de las técnicas básicas de auxilio a peces.
-En casos de ahogamiento, lo ideal es realizarle al animal el branquia a branquia, pero como uno no suele disponer de branquias, se puede sustituir por el boca a branquia. Aunque la solución ideal a problema es volver a tirar al pez al agua, que fuera se ahoga.
-Fracturas. De fácil diagnóstico, porque un pez lo único que se puede partir es la raspa. Escayolarlo es una opción, pero resulta absurda, porque un pez escayolado no flota, y un pez que flota, por mucho que se le cure la espalda, se muere de otras muchas cosas.
-Los problema dentales son poco comunes y de difícil tratamiento, aunque si usted le tiene mucho, mucho cariño a sus pirañas, y su dentista habitual es muy valiente y muy rápido, se puede usted plantear ponerles ortodoncia para que devoren vacas con una sonrisa bonita.
-Los peces también sufren del corazón, como los seres humanos. Aunque no tanto como nosotros, porque bajo el mar hay menos canales de televisión.
-Por último, son cada vez más frecuentes los problemas psicológicos entre los peces. Si piensa usted que su pez padece depresión, no dude en acudir con él a su terapeuta de confianza. Y que les haga un precio especial a los dos.
Confío haber contribuido con estos breves consejos a mejorar la saluda general del género pez.
(Es que yo soy muy confiado, sabe usted...)
Obviamente, no siempre es sencillo encontrar una ambulancia veterinaria a la orilla de un pantano un domingo a las 9 de la mañana (por no hablar de un helicóptero). Es por tanto conveniente conocer algunas de las técnicas básicas de auxilio a peces.
-En casos de ahogamiento, lo ideal es realizarle al animal el branquia a branquia, pero como uno no suele disponer de branquias, se puede sustituir por el boca a branquia. Aunque la solución ideal a problema es volver a tirar al pez al agua, que fuera se ahoga.
-Fracturas. De fácil diagnóstico, porque un pez lo único que se puede partir es la raspa. Escayolarlo es una opción, pero resulta absurda, porque un pez escayolado no flota, y un pez que flota, por mucho que se le cure la espalda, se muere de otras muchas cosas.
-Los problema dentales son poco comunes y de difícil tratamiento, aunque si usted le tiene mucho, mucho cariño a sus pirañas, y su dentista habitual es muy valiente y muy rápido, se puede usted plantear ponerles ortodoncia para que devoren vacas con una sonrisa bonita.
-Los peces también sufren del corazón, como los seres humanos. Aunque no tanto como nosotros, porque bajo el mar hay menos canales de televisión.
-Por último, son cada vez más frecuentes los problemas psicológicos entre los peces. Si piensa usted que su pez padece depresión, no dude en acudir con él a su terapeuta de confianza. Y que les haga un precio especial a los dos.
Confío haber contribuido con estos breves consejos a mejorar la saluda general del género pez.
(Es que yo soy muy confiado, sabe usted...)
Etiquetas:
monólogos
martes 1 de marzo de 2011
Adiós, Don Pepito. Adiós, Don José.
El perro callejero, que además de meón estaba rebelde del vientre, se hizo caca sobre los cadáveres de don Pepito y don José.
Don Pepito y don José forcejearon con la navaja y acabaron los dos acuchillados y muertos en el suelo.
Don Pepito, tras recuperarse del sorpresivo golpe a la mandíbula, sacó una navaja y amenazó con ella a don José.
Don José, juzgando que ya había recibido suficiente provocación, le soltó un puñetazo a don Pepito.
Don Pepito repitió: "¡Eres un gilipollas una y mil veces!"
Don José retó a don Pepito a que repitiera eso.
Don Pepito le dijo a don José que ahí el único gilipollas era él.
Don José mandó callar a don Pepito, diciéndole que dejara de decir gilipolleces.
Don Pepito creyó que la respuesta de don José no hacía sino confirmar su plan para humillarse con cómplice canino incluido.
Don José negó airado la acusación y le reprochó que le echara a él la culpa de su propia torpeza.
Don Pepito se extrañó de que don José defendiera tanto al perro, y comenzó a sospechar que le había hecho pis encima porque Don José le había entrenado para hacerlo.
Don José, indignado con la actitud de don Pepito, le reprochó su comportamiento con el pobre animal, que, al fin y al cabo, no lo había hecho a mala idea, sino siguiendo su instinto.
Preso de la furia, don Pepito se enfadó mucho con el dichoso perrito callejero y lo espantó a gritos.
Un perro callejero, sin nada mejor que hacer se hizo pis en la pierna de don Pepito a traición. Don José vio al perro levantar la pata, pero se pensó que don Pepito se había dado cuenta de la situación, así que no le avisó del peligro inminente.
Don Pepito y don José forcejearon con la navaja y acabaron los dos acuchillados y muertos en el suelo.
Don Pepito, tras recuperarse del sorpresivo golpe a la mandíbula, sacó una navaja y amenazó con ella a don José.
Don José, juzgando que ya había recibido suficiente provocación, le soltó un puñetazo a don Pepito.
Don Pepito repitió: "¡Eres un gilipollas una y mil veces!"
Don José retó a don Pepito a que repitiera eso.
Don Pepito le dijo a don José que ahí el único gilipollas era él.
Don José mandó callar a don Pepito, diciéndole que dejara de decir gilipolleces.
Don Pepito creyó que la respuesta de don José no hacía sino confirmar su plan para humillarse con cómplice canino incluido.
Don José negó airado la acusación y le reprochó que le echara a él la culpa de su propia torpeza.
Don Pepito se extrañó de que don José defendiera tanto al perro, y comenzó a sospechar que le había hecho pis encima porque Don José le había entrenado para hacerlo.
Don José, indignado con la actitud de don Pepito, le reprochó su comportamiento con el pobre animal, que, al fin y al cabo, no lo había hecho a mala idea, sino siguiendo su instinto.
Preso de la furia, don Pepito se enfadó mucho con el dichoso perrito callejero y lo espantó a gritos.
Un perro callejero, sin nada mejor que hacer se hizo pis en la pierna de don Pepito a traición. Don José vio al perro levantar la pata, pero se pensó que don Pepito se había dado cuenta de la situación, así que no le avisó del peligro inminente.
Etiquetas:
relatos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





