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viernes, 30 de abril de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Reencuentro.

-Estás más gordo.

-Y tú.

Ahí fueron poco originales. Cuando el último recuerdo que se tiene de un treintañero es de cuando esté aún no llegaba a los veinte, la diferencia de peso siempre es inevitable.

-¿Y qué es de tu vida?

-Me casé.

-¡No jodas!

-¡Todos los hicimos!

-Yo no.

-¡No jodas!

-¡Ya ves!...¿Y tienes críos?

-No...Sabes que nunca me gustaron los niños.

-No, no lo sabía. En el cole no hablábamos de esas cosas.

-Claro, es verdad....¿Y cómo es que no te has casado?

-Sabes que yo nunca fui de los que se casan.

-Cierto, lo decías mucho en clase...En realidad, lo decíamos todos, pero parece que tú eres el único que no ha cambiado de opinión.

-igual es que, simplemente, no he cambiado.

-¡Pues qué pena! ¡La vida es cambio, y el cambio evolución!

-Sí, quizás tengas razón.

-Bueno, que me tengo que ir. Un placer habernos vuelto a ver, ¡aunque haya sido de casualidad!

-Igualmente...Venga, nos vemos.

-Sí, eso, hasta la vista.

Se alejaron los dos corriendo cada uno por su lado, con la esperanza de que los bellos recuerdos de la niñez siguieran intactos, sin haberse visto afectos por tan absurdo e inoportuno reencuentro.

jueves, 29 de abril de 2010

La Delgada Línea de Cal.

¿Qué diferencia a un aficionado al deporte de un forofo?

Pues, posiblemente, que a los primeros la pasión se nos pasa como un dolor de cabeza y, cuando transcurren unas horas, te percatas de lo absurdo que fue todo. Las reacciones -propias y ajenas- te parecen patéticas y sonrojantes, y, en suma, te arrepientes de haber sido como te pusiste por culpa de un simple juego.

Esa es la delgada línea de cal que marca el final del país de los aficionados: que para nosotros el fútbol, más que locura, es una enajenación mental transitoria. No perdemos la facultad de tomar distancia, aplicar la Teoría de la Relatividad y concederle a un pasatiempo la importancia que un crucigrama sobre césped se merece. Y no más.

No obstante, reconozco que ese simple pasatiempo volverá a ser -para mí y para tantos- motivo de nerviosismo, sofoco y ronquera en uno y mil ratos más.

Porque a los aficionados, el fútbol nos da vida, pero, desde luego, jamás moriremos por él.

Eso se lo dejamos a los forofos.

miércoles, 28 de abril de 2010

Al Hilo de lo de Ayer...

Para los que tengan la desgracia de no vivir en Madrid, por aquí tenemos una televisión (bautizada, en alarde de originalidad, "Telemadrid") que, básicamente, se dedica a dar noticias, comentar noticias, hacer reportajes en los que nos enseñan lo felices que son los madrileños que se piran de Madrid (programas que a mí me parecen un acto de alta traición regional y lesa madrileñidad, pero para gustos los colores) y televisar fútbol.

A mí, sinceramente, salvo lo último, todo lo demás me interesa bien poco.

Pero a lo que voy, que hoy había un partido de esos con los que tanto disfrutas sufriendo (los futboleros somos una pandilla de "socio-masoquistas") y lo he tenido que seguir por la rudimentaria (radio en oreja y con imágenes que iban a saltitos) y todo porque, aparentemente, ha habido un sabotaje (causado por una potente señal de origen desconocido).

No sé si ha sido el Dr.No o los alienigenas, pero me temo que toca retractarse de lo que escribí ayer. Porque esto ha sido una conspiración y de las gordas...

James, espero que tomes cartas en el asunto, que vienen partidos importantes.

martes, 27 de abril de 2010

Conspira Hondo (Práctica de la Teoría de la Conspiración).

Norma número uno: la mayoría de los misterios tienen una sencilla solución, o, en otras palabras, los gatos suelen tener cuatro patas y siete vidas.

Luego están las ganas (o la necesidad) de cimentar razonamientos en casualidades (lo que engendra "razonamentiras"), de condimentar pruebas y hechos, de hacer investigaciones inversas (o sea, partir del culpable para buscar las pruebas)...En resumen, atar cabos para liberar a golfos (de la culpa).

No niego que en las más altas esferas y en los bloques más humildes haya amiguismo, manipulación y cultivos de mentira. No dudo de que muchos acontecimientos totalmente imprevistos estaban cuidadosamente planificados. Pero de ahí a ciertas cosas que se oyen y se leen...

¿Cómo saben lo que pasaba por la cabeza de alguien que nunca habló? ¿Cómo saben lo que se dijeron dos personas que se entrevistaron a solas? ¡Cuántas conspiraciones tejidas sobre planes nunca confesados o reuniones secretas al abrigo de las velas y los licores caros!

En resumen, que la Historia es más simple y sencilla que todo eso. Recuerden que, a menudo, la escribieron unos tipos tan simplones como usted y como yo.

John F. Kennedy, Lee H. Oswald, dos muertes y una lucrativa industria con décadas de existencia. ¡Prepárense, que para el 2013 -50 aniversario- seguro que se nos viene encima otro arreón!

lunes, 26 de abril de 2010

Jackson's Meadows School: El Colegio Más Pijo del Mundo.

Está decidido, tengo que fundar un colegio, el más pijo del mundo.

En Jackson's Meadows School, nuestros alumnos no llegan tarde porque se ha roto el Metro entre Cuatro Caminos y Canal, sino porque el tráfico aéreo en el aeropuerto de Barajas estaba muy congestionado.

En Jackson's Meadows School, nuestros alumnos no le comentan a sus papás cómo les ha ido el día, sino que dan una rueda de prensa a la salida del cole.

En Jackson's Meadows School, nuestro profesores de inglés son todos londinenses titulados y nuestros profesores de equitación son todos centauros (también titulados).

En Jackson's Meadows School, también se imparte la enseñanza del chino. Para garantizar que el profesorado fuera el más cualificado, durante el procesos de selección entrevistamos personalmente a todos los chinos del mundo.

En Jackson's Meadows School, hemos adquirido el Lago Victoria para impartir la asignatura de natación (elemental). El curso avanzado se imparte en el Océano Pacífico.

En Jackson's Meadows School, hasta la tienda de chuches de la esquina tiene 3 estrellas de la Guía Michelín.

En el aula de informática de Jackson's Meadows School, nuestros alumnos no abren una nueva ventana, sino que encienden otro ordenador.

En Jackson's Meadows School, realizamos excursiones al planeta Júpiter, (siempre y cuando no nos llueva).

En Jackson's Meadows School, los Valores son una piedra angular de nuestro proyecto educativo. De hecho nuestro lema es: "Tanto tienes, tanto vales".

Jackson's Meadows School, educación integral para cretinos integrales.

domingo, 25 de abril de 2010

Plan Anti-Droga Jackson.

Medidas concretas para acabar con las drogas (ilegales)

1-Dispensárserlas gratuitamente a los ancianos. De inmediato, los jóvenes comenzarán a pronunciar frases del tipo: "¿Cocaína? ¡No jodas, si eso es lo que toma mi abuelo!" El único problema es que los efectos producidos por dichas substancias en el organismo de señores de 80 años pueden resultar imprevisibles. Bueno, no tanto, lo más normal es que se queden en el sitio, pero nada es perfecto. Una alternativa es sustituir al abuelito por la mamá, pero la imagen de una señora haciendo punto de cruz al grito de "¡pin, pan, pin, pan, sube, sube, sube!" con música discotequera al fondo tampoco resulta tranquilizadora.

2-Hacer de "el aprecio, consumo y disfrute de cocaína, heroína, LSD y psicotrópicos varios" uno de los Objetivos Generales de la Educación Secundaria Obligatoria. Esto si que sería el tiro de gracia a las redes internacionales de narcotráfico.

3-Nombrar a Chuck Norris responsable del Plan Nacional Contra las Drogas. No iba a haber huevos ni para tan siquiera oler el tapón de un pegamento.

4-Crear un grupo especial de comandos de la policía que se infilitre en los baños de las discotecas con sacos de harina y lo ponga todo perdido. A ver quien es el guapo luego que puede distinguir para consumir.

5-Que la población se percate de que el consumo de drogas financia a gentuza que mata, viola y asesina sin la más mínima duda o remordimiento. Me temo que esto último es mucho pedir.

"Mi traficante fue a Colombia y todo lo que me trajo fue esta piojosa camiseta". En el fondo, todo el tema de las drogas nos cae hasta simpático.

sábado, 24 de abril de 2010

El "Ametralla-Niños".

El joven estudiante de periodismo volvió fijar los ojos en el monitor de su portátil, aunque se había prometido no hacerlo. En el fondo, se temía que era un morboso.

La foto dio la vuelta al mundo: el cadáver de un niño cosido a balazos -destrozado, de hecho- por proyectiles diseñados para tanques, mientras su hermano, de nombre David, llora desesperado abrazado a él. De fondo, un militar que intenta en vano consolar al crío. Los dos chavales huían del ataque al que estaba siendo sometida su aldea, convertida en improvisado cuartel de las fuerzas propias.

El joven estudiante de periodismo abrió el siguiente archivo, un vídeo. Había sido tomado durante aquel mismo ataque y mostraba, con no demasiada calidad, como una silueta en el cielo era alcanzada por una linea de humo y reventaba en mil pedazos. Era un misil abatiendo al helicóptero asesino y sus ocupantes. El joven periodista no pudo reprimir el comentario: "¡A la mierda, hijo de puta!"

La exclamación de odio y jubilo fue compartida por todo el planeta. Tras el incidente, quedaba bien claro quienes eran los buenos y quienes los malos de aquella guerra. Y, por eso, todo el mundo se alegró cuando ganó el bando correcto y nadie se preocupó de la suerte de los perdedores. Al fin y al cabo, eran un atajo de "ametralla-niños".

El joven estudiante de periodismo apartó la vista de la pantalla de su ordenador y contempló el pequeño monumento plantado en mitad de los árboles. Había sido levantado -justo en el lugar de su muerte- en honor a aquel "pequeño e inocente mártir por la Paz", en palabras del Secretario General de la ONU, una de las muchas personalidades que estuvo presente en la inauguración.

Sacó un par de fotos más y miró al cielo, como pidiendo inspiración divina para contar una historia mil veces contada de un modo original. Imposible. Se volvió al pueblo, a ver si entrevistando a alguno de los aldeanos sacaba algo en claro, aunque ese recurso -después de tantos años- también estaba más que exprimido. Comprobó que su billetera seguía en su sitio. En aquel lugar nadie hablaba del tema gratis. De hecho, no entrevistaba al único testigo directo de los hechos -el propio niño David, convertido ya en todo un hombre-, porque se le salía de presupuesto.

* * *

Finalmente, decidió abandonar el trabajo, pues los testimonios que se podía permitir venían de bocas ya demasiado mayores y con tendencia a irse por las ramas. Uno, por ejemplo, se había empeñado en contarle que un circo estaba de visita en el pueblo en el momento del ataque -acampado a las afueras de la ciudad-, el cual había sido enviado por el gobierno para entretener a las tropas y levantar el ánimo de la población. Desgraciadamente, para postre, el anciano le había insistido en que fotografiara un cartel del show, que tenía colgado de recuerdo en la pared.

Bueno, otra vez sería. Y con este sentimiento de tiempo y dinero perdidos, y una espinita clavada en el orgullo de periodista, se volvió a la capital.

* * *

Contra pronóstico, el joven estudiante de periodismo se volvió prestigioso y respetado. Le había llegado el momento de aprobar aquella asignatura pendiente, cuyo precio ya de sobra podía pagar. Lo haría esa misma noche, en directo y ante millones de televidentes. Sabía que David contaría la historia de siempre, pero, sin duda, una vez más le pondría a todo el país el corazón en la boca y los ojos llorosos. Además, aseguraba una buenísima cifra de audiencia.

-¿Ha llegado ya?

-Sí, está en la sala VIP.

-Genial, voy a bajar a saludarle.

Al abrir la puerta, encontraron al invitado visiblemente nervioso, presa del temblor, mientras que el televisor de la sala yacía, roto y humeante, en el suelo.

-¡Dios mío!, ¿qué ha pasado?

-Osos, echaban una cosa de osos, yo odio a los osos, no lo podía soportar-era lo único que alcanzaba a decir balbuceando.

La entrevista tuvo que ser cancelada por indisposición del invitado. Aquella noche, tampoco aprobaría la asignatura pendiente. "¡Macho, este tío tiene un trauma con los osos, y gordo!", le comentó enfadado su productor.

Cierto. Y llamativo, también.

* * *

Sentado ante la foto del cartel de aquel circo, el joven estudiante de periodismo convertido en estrella se preguntaba cómo había sido capaz de desarrollar una teoría tan disparata y por qué le costaba tanto no creer que fuera cierta.

"La Increíble Osita Barbie", rezaba en grandes letras de colorines el cartel. Gracias a la magia del departamento de producción de su programa, había podido contactar con el antiguo propietario del circo, con quien mantuvo una breve entrevista telefónica.

-Entonces, me dice usted que nadie del circo -ni persona ni animal- resultó herido durante el ataque.

-No, por suerte no, aunque el enemigo nos sobrevoló.

-Estaban ustedes cerca del sitio donde mataron al niño aquel, ¿verdad?

-No sé...No me acuerdo.

-Ya. ¿Y no se les fugaría ningún animal durante el ataque?

-¡Qué cosas más estúpidas me pregunta! ¡Mire, yo le admiro a usted mucho, pero por el bien de los dos, le voy a colgar ya mismo!

-Gracias, ha sido de gran ayuda.

-¡Váyase a la mierda!

No, jamás podría probar todo aquello, ni creía que le conviniera intentarlo. Ahora lo único que le quedaba era la sensación de que a aquel niño las balas le habían destrozado el cuerpo cuando ya estaba muerto, y que unos hombres acusados de matar a sangre fría, en realidad, habían salvado una vida. Pero, sobre todo, se le habían quitado todas las ganas de entrevistar al tal David.

De hecho, sentía ganas de vomitar.

viernes, 23 de abril de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Conciencia de Clase.

Conciencia, ese ser valiente y molesto que dice las verdades que nadie se atreve a decir a las personas que no se atreven a escuchar.

Pablito Bernal era la conciencia de su clase. Hablaba mucho, aunque casi siempre con los ojos en vez de con la boca.

Así, cuando algo era injusto, incorrecto o simplemente estaba mal, Pablito apuntaba con mirada al profesor y le decía con sus pupilas-como una orden, como un ruego-: "Tienes que hacer algo y lo sabes".

Nunca es cómodo o fácil seguir los dictados de la propia Conciencia, y menos en Educación. A menudo, la miradas de Pablito resultaban estériles.

Entonces, todo lo que le quedaba era negar ligerísimamente con la cabeza y, tras un suspiro de decepción resignada, volver a su tarea.

Aquello era lo más duro de superar para los profesores.

jueves, 22 de abril de 2010

Lo de los Nombres No Tiene Nombre.

Creo que la vida sería mucho más sencilla si las personas se limitaran a tener un solo nombre.

Pero, por desgracia, los padres se empecinan en poner a sus hijos nombres que utilizarán poco, o nada.

Así, nuestro amigo Rober, en realidad se llama Roberto María. El Roberto lo usa para el trabajo y el María sólo en las grandes ocasiones administrativas y ceremoniales.

¿No sería más sencillo haberle llamado Rober y ya está?

Y usted me dirá que Rober suena demasiado informal y que Roberto María suena mucho más regio e imperial.

No le falta razón, pero también reconozca el tremendo lío de apodos, diminutivos y similares que se acaba creando: Roberto María para el cura el día de la boda, Roberto en el trabajo, Rober para los amigos de la Universidad, Robertito para mi familia, Robito para los amigos del cole, Roro para los colegas del equipo de baloncesto...

En estos tiempos obsesionados por la normalización, tanta variedad -y el lío que genera- es absolutamente intolerable.

Por no hablar de los motes que no guardan ni la más mínima relación con el nombre original (mi nombre es Carlos Manuel, pero todo el mundo me conoce como "Mocha") o la manía de continuar las sagas familiares, que condena a un niño por toda la eternidad a ser "Manolito" o "Manolo hijo".

¡Intolerable tanto lío!

Mi propuesta concreta es que, hasta los 18 años, todos los niños y niñas sean reconocidos por un nombre provisional y que, llegada dicha edad, sea la propia persona quien elija el nombre por el que quiere ser conocido el resto de su vida, que será único y oficial a todos los efectos.

Así nos íbamos a quitar de un montón de complicaciones...

miércoles, 21 de abril de 2010

Len.

Len Bias es una de tantísimas deudas que las malditas drogas contrajeron con la Humanidad, deudas sabemos que nunca nos van a pagar.

Tenía talento, a raudales, para eso que tanto me gusta llamado baloncesto. Un talento que le llevó a ser una gran estrella del deporte universitario y a ser fichado por los Boston Celtics en junio de 1986.

Yo, por aquel entonces, estaba a puntito de cumplir 12 años. Jugaba al basket en los aros (cuando no estaban rotos por culpa de la brutalidad de los mayores) de un colegio de barrio. Era uno de tantos críos sedientos de ídolos con cuya imagen decorar nuestras paredes, carpetas y sueños.

Len estaba destinado a saciar esa sed: porque saltaba alto, porque machacaba a placer, porque metía muchos puntos.

La noticia no pasó de ser un breve en la sección deportiva del periódico, esa que yo devoraba a diario: Len Bias había muerto a causa de una sobredosis de cocaína, tan sólo 48 horas después de anunciarse su millonario fichaje por los Boston Celtics.

Cuando lo leí, yo no sabía quién era aquel tío, pero si lo habían fichado los Celtics de Larry Bird, debía ser muy bueno. Por desgracia, yo ya no iba a tener ocasión de comprobarlo.

Desde ese día, cuando alguien menciona a ese polvo blanco y malparido en mi presencias, a veces se me viene el nombre Len Bias. Entonces, maldigo a la puta cocaína por haberme robado un puñado de buenos ratos e ilusiones de adolescencia.

martes, 20 de abril de 2010

Aunque el Mono Se Vista de Seda (El Calcetín Siempre Se Le Termina Cayendo).

Hay dos tipos de hombres: los que saben cómo llevar un traje y los que, simplemente, no.

La cuestión no es tan sencilla como pudiera parecer a primera vista. No basta la costumbre -que hay algunos que lucen traje como su mono de trabajo diario y no terminan de hacerse a él-, ni el dinero -de hecho, cuanto más caro es un traje más caro es también llevarlo-.

Dicho lo cual, todo se resume en saber llevar los calcetines estando sentado. A los que no saben llevar el traje, por definición, siempre se les baja el calcetín y se les asoman esos cinco centímetros de piel y pelo.

Esa es, amigo mío, la derrota más absoluta de la elegancia: esa parcelita plantada de vellosidades lindando con tela negra enrollada. De hecho, es tal el espanto que produce el calcetín bajado a la sensibilidad humana, que ni tan siquiera a las caprichosas y malcriadas estrellas del balón se les permite ir por la vida "a calcetín caído". (Aunque, si quiere que le confiese la verdad, a mí una galopada por la banda con las medias subidas hasta la rodilla no me termina de gustar).

Mangas un pelín cortas, perneras un puntín largas, corbatas ajenas a la más elemental estética combinatoria, bolígrafos de falso dorado asomando por el bolsillo y relojes de la joyería tenderete de rastrillo con pasaporte falso de Rolex. Todos ellos, sin duda, torpedos en la línea de flotación de la más elemental elegancia.

Pero ningún desastre tan garrafal como ese calcetín bajado.

La solución al problema, a su alcance.

lunes, 19 de abril de 2010

Yo Pongo el Nombre, y Tú Todo lo Demás (Negro Destino).

Si pasara a la Historia de la Literatura (que me parece que voy a pasar, pero de largo), apuesto a que algún enclenque mozuelo de provincias -de esos de flequillo pedante y gafas feas- llegaría a la irrefutable conclusión de que "Daniel Jackson tenía uno o varios negros", e incluso escribiría su tesis doctoral sobre el particular. Sin duda, tales "negros" serían mis alumnos más talentosos, a los que obligaba a redactar sin descanso a cambio de mercedes en las notas o algo de dinero.

Pues no, amigo, todo el "Mundo Jackson" me lo he escrito yo solito, por mucho que te cueste creer que me saco -día tras día y vuelta a empezar- veinte líneas de la mollera (a veces, todo un parto estreñido).

Es más, siento poca simpatía por esos caciques de las letras que, desde sus altares de "yo soy un genio y a ver quién tiene las narices de negarlo", se aprovechan del trabajo ajeno y mal pagado para seguir manteniendo limpio y fijo su esplendor, continuar cebando a su cuenta corriente y cultivar su vagancia.

Y tampoco me caen muy bien los personajes públicos de campos diversos que un día deciden -por vanidad, pasta o capricho- que van a escribir un libro, y buscan ayuda ajena para suplir sus evidentes carencias de talento y tiempo. Eso sí, luego lo presentan ellos en persona y personaje (muchas veces, con una escasez de don de palabra que te hace dudar seriamente de que tengan el don de la escritura) y hasta los firman dedicados con afecto por millares en ferias y grandes almacenes a sus legiones de seguidores.

Así que ya ve, en eso de los "negros literarios", ni lo quiero para mí, ni toleraría serlo para otros.

¡Que cada mente y corazón aguante su pluma!

domingo, 18 de abril de 2010

Forofo con Perro.

El inspector Cañamaque se volvió a pasar la mano por la frente para intentar quitarse el sudor y la desesperación.

-A ver, recapitulemos: usted le prometió a su vecino del quinto que se quedaría con su perro -de raza Yorkshire Terrier- el domingo por la tarde, dado que él tenía que ir a una boda. Por desgracia, usted olvidó que a esa misma hora tenía una entrada para el fútbol. Se personó en el estadio acompañado del animal y lo coló con usted dentro.

-No, no le colé. Le saqué una entrada...Infantil, porque de perros no tenían en taquilla.

-Pero...¿Y no le pusieron pegas en el torno al entrar?

-¡Ah, es que no lo enseñé! Si me lo ven, no nos dejan pasar.

-¡Pues entonces lo coló!

-¡Pues no, el animal tenía su entrada!

-Bueno, es igual. El caso es que en el minuto 34 de la segunda parte, usted se pone en pie y, tras insultar gravemente al árbitro del encuentro -señor Villoque Díaz- toma...

-No fue al árbitro, sino al juez de línea. Le dije: "¡línea, eres un grandísimo cabrón!"

-Ya...al línea...Bueno...

-¡Comisario!

-¿Qué pasa, Soto?

-¿Usted sabe cómo se llama el línea?, lo digo por ponerlo en la declaración.

-Es igual, ponga juez de línea.

-Muy bien.

-Seguimos...Insulta al juez de línea, toma al perro y lo lanza al terreno de juego con la intención de alcanzar a dicho juez de línea.

-¡Sin conseguirlo, que conste!

-Sí, sí, sin conseguirlo...¿Usted se da cuenta de la gravedad de la situación?

-¡Como para no darse, tres jornadas y a seis puntos de la salvación! ¡Pero la culpa es de ese cabronazo de...!

-¡No me refiero a su equipo, señor! Me refiero a que ha arrojado usted a un ser vivo e indefenso con la intención de agredir a un hombre inocente.

-¡Ah, eso si que no! ¡Una leche inocente, que no era fuera de juego! ¡Vea la repetición si no me cree!

-Mire, el caso es que eso que ha hecho usted está muy feo y me voy a ocupar de que pague por sus actos.

-¡Pero si es que el perro me lo estaba pidiendo! ¡No vea como ladraba, más que yo!

-¿Está usted afirmado que el animal estaba siguiendo el partido?

-Lo afirmo, y siguiéndolo con pasión. Y que conste que el veterinario ha dicho que el perrito está fuera de peligro.

-Vale.

-Y que también conste que no era fuera de juego.

-¡Cómo vamos a poner eso!

-Es que claramente no lo era, señor comisario.

-¡Usted calle y mecanografíe, Soto!

sábado, 17 de abril de 2010

Un Docena de Chistes Malos, (Aunque Siempre Podría Ser Peor...)

1

-¿Qué piso, por favor?
-Mi pie, gilipollas.

2

-¿Me presta una cerilla?
-No, que me la devuelve usada.

3

-Mañana es la vista oral del juicio.
-A mí me divierte más la audición escrita.

4

-Han anulado mi matrimonio.
-No me extraña, después de que encontraran a tu mujer en posición incorrecta con el jardinero.

5

-¿Las ovejas cantan?
-Sí, baladas.

6

-¿De qué va llena la ballena?

7

-Los ligueros son excelentes estudiantes: siempre están por encima de la media.

8

-¿Dónde se sacó el cobre el carné conducir electricidad?

9

-Que me guarden rencor si quieren, pero que sepan que nunca pienso ir a recogerlo.

10

-Soy un aficionado muy susceptible, que el otro equipo nos intente meter gol me parece un comportamiento muy ofensivo.

11

-¿De qué se acusa exactamente al gato encerrado?

12

-En vez de partidas de nacimiento, sería más lógico que hubiera "llegadas".

viernes, 16 de abril de 2010

La Furia de Navarrea.

Los sorteos coperos tienen estas cosas: un equipo malucho de tercera fila contra el mejor equipo del país. Cierto era que había precedentes de victoria de David sobre Goliat, pero esa no iba a ser la ocasión.

En aquella localidad a medio camino entre el pueblo y la ciudad, no obstante, todos quedaron muy contentos tras el partido de ida: los directivos, porque habían metido a media comarca en el campo (pagando), y los niños y las chavalitas, porque habían visto de cerca a sus ídolos. El 0-4 fue sólo una anécdota.

Para el partido de vuelta, ningún jugador olvidó cargar su cámara.

-¡Id a cambiaros, coño, y dejad de haceros fotos!-les tuvo que decir su entrenador.

5-0. 10 minutos para el final. Tampoco estaba mal. Después de todo, con lo que costaba uno de aquellos tipos, se podía comprar varias veces todo su club. ¿A quién debía sacar? Sabia que unos minutos en aquel estadio tan grande, aunque estuviera tan vacío, eran todo un premio para cualquiera de sus suplentes. A ver...¡Navarrea, que el chavalín está trabajando muy bien últimamente!

Salvador Navarrea siempre se tomó las cosas muy en serio, y aquel partido no iba a ser menos. Fresco y esclavo de la ansiedad como estaba, saltó al campo como un exhalación y empezó a correr detrás del balón como un pollo sin cabeza.

Empezaron los murmullos de cierto cachondeo en los graderíos. El entrenador empezó a preguntarse si no se había precipitando lanzando a aquella cabra loca de 18 años a tan laureado césped. ¡Salva, Salva, tranqui, macho!

* * *

¡¡¡Gol, gol!!! El entrenador no pudo reprimir una sonrisa de sorpresa y alegría. Por lo menos, no se irían a casa con su casillero a cero, que no era poco. Si es que "el Keko" era un pedazo de futbolista. Podría jugar en Segunda perfectamente. ¡Lástima que fuera tan golfo!

Mientras sus compañeros se felicitaban con sonrisas parecidas a las de su entrenador; Navarrea, como un poseso, fue en busca del balón y, tras rescatarlo de la red, recorrió a máxima velocidad el camino hasta el punto central, donde depósitó la bola. Todo esto, ante la incredulidad de propios y extraños y la hilaridad del poco respetable presente.

Las imágenes del sprint de Navarrea, balón bajo en brazo, aparecieron en todos los telediarios del día siguiente. Los más benévolos, alabaron su pundonor con mucho más paternalismo que admiración; los más crueles (que de esos siempre hay más) se limitaron a burlarse de él.

No obstante, y por un par de días, Navarrea fue uno de tantos famosos ocasionales.

Luego, se le olvidó como a la mayoría

* * *

3-2. Por ese resultado se le escapó a aquel mejor equipo del país la Liga de Campeones ocho meses después.

Cuando aquella figura de talla mundial entró en la sala de prensa, su famosa sonrisa -esa que había vendido tantos refrescos- esta bien hundida bajo un manto de decepción y rabia.

-¿Qué ha fallado hoy? ¿Qué os ha faltado?

La gran figura miró al periodista con el rostro sin escribir y le contestó con una sinceridad de la que sólo es capaz un orgullo guerrero recién derrotado.

-Los cojones del chaval aquel de la Copa.

Dicho lo cual, se levantó y se fue a llorar en solitario y a gusto.

jueves, 15 de abril de 2010

Las Migajitas Solidarias.

La empresa Coca-Cola ha prometido donar 30 millones de dólares durante los próximos 5 años para crear infraestructuras que permitirán tener agua (limpia) a 2 millones de ciudadanos africanos.

Bonita iniciativa. Ya que no tienen dinero para consumir mi producto, por lo menos que no se mueran de sed.

La misma empresa, en ese mismo periodo de tiempo, va a ganar unos 30.000 millones de dólares (si mantiene el ritmo de negocio actual).

"¡Encima que van a dar de beber a 2 millones de africanos, les criticas!", me dirá alguno con un ataque de indignación aguda.

No, si me parece muy bien esta moda-manía que les ha entrado a las multinacionales de dar dinero para causas sociales.

Pero, por favor, que eso no nos haga olvidar que las empresas son lo que son y que su razón de ser es ganar dinero, y, que, en términos relativos, su "inversión solidaria" apenas les supone mayor esfuerzo que el que nosotros hacemos al darle una moneda al señor que nos abre la puerta del supermercado con una sonrisa.

Por tanto, que no se pongan tan orgullosos. Que lo suyo y lo nuestro no dejan de ser migajas.

Y que no vengan con el rollo de "nuestro granito de arena". No se lo admito a empresas que tienen camiones y camiones de tierra.

miércoles, 14 de abril de 2010

A los Pies de la Letra (Homeñaje).

Aparentemente, todo nace de que los monjes copistas eran unos vagos (en todas partes cueces habas -que no abades-, y más en los monasterios donde, como es bien sabido, todos los frailes han sido antes cocineros): en vez de poner dos enes, se le hacia a una la raya encima (vamos, como peinándola). "Virgulilla" se llamaba el invento, y de la mezcla de N y virgulilla nos nació la letra Ñ.

No es exclusiva del Español (de mote, "Castellano"), ya que también aparece -por ejemplo- en el alfabeto del "Wólof" (que se habla en Senegal), pero me atrevo a afirmar que para nadie significa tanto como para los hispano-hablantes.

Porque es el escudo de esa lengua común que tenemos por bandera, porque nos une y nos diferencia de otros idiomas y de otras culturas, y, en especial, porque nos permite decir: "¡Coño!" y quedarnos tan a gusto.

¡Lástima que, como con tantas otras cosas, a veces sólo la apreciemos en todo su valor cuando la tenemos lejos! (Si alguna vez ha intentado escribir un blog en Español desde un ordenador del Reino Unido, sabrá a qué me refiero).

Por eso, y por mil cosas más, ¡viva la "Ñ", sin duda, mucho más que una letra!

martes, 13 de abril de 2010

Manifestaciones, Manifiestos y Hacer Bulto en General.

Juntar a 100.000 personas una tarde es relativamente sencillo: basta con una causa justa en el momento justo. Entonces, las multitudes de anónimos y los puñados de famosos -atraídos por las cámaras de televisión como moscas a la miel(da)-, caminarán despacito, gritarán sus consignas y cantarán sus canciones.

¿Lograrán algo? Posiblemente no, más allá de pasar la tarde.

Juntar a 1.000 personas 100 tardes (sin fútbol de por medio) es muy, muy difícil: porque las causas, por muy justas que sean, se pasan de moda, aburren, como acaban aburriendo los juguetes de Reyes al segundo día.

Sin embargo, tengo la firme convicción (que puedo apoyar con datos objetivos) de que esas 1.000 personas que se reúnen 100 tardes son las que cambian el Mundo...a mejor.

No es fácil, insisto, pues las 99 primeras tardes parecerán una absoluta pérdida de tiempo, y a nadie le gusta perder en esta vida.

Sin embargo, la tarde 100 llegará.
José Couso. 7 años esperando Justicia. O, mejor dicho, peleando por ella.

lunes, 12 de abril de 2010

Un Reloj Se Confiesa (Cansado).

Permítame que me presente, soy un reloj de propaganda de una editorial que reside en el primer estante de una librería de cuarto.

Cuando me estaban fabricando, me creía que mi vida iba a ser otro cosa. Pero, yo, que tengo todo el tiempo del mundo en mis manecillas, no soy feliz.

Porque se me hace poco caso, y el poco caso que se me hace, es para quejarse porque voy muy deprisa, o porque corro demasiado lento. ¡Pero si voy siempre igualito!

Hubo quién hasta me pidió que no marcara las horas. ¡Como si lo hiciera por capricho o estuviera en mis manecillas elegir!

Y así es mi vida, pasar el 99% de mi existencia totalmente ignorado, dando vueltas a un circuito de docena en docena, como un burro de molino, y temiendo que un día se me agote la pila y nadie se moleste en cambiármela.

Fiel, preciso, implorando con mi ticktackeo una miradita de atención que llene mis engranajes de felicidad y que dé algo dé sentido un existencia como la mía, la más monótona que imaginar uno pueda.

Y todo lo que a menudo consigo es un: "¡Joder, ya son las 8!"

domingo, 11 de abril de 2010

Gabriel Johnson Mongat.

Gabriel Johnson Mongat nació en Barcelona y se siente muy barcelonés y muy de su barrio de L'Eixample, aunque ese apellido suyo tan raro le hace recordar que todos somos de todas partes y abominar del patriotismo descerebrado.

Quizás fue por eso de tener un apellido raro que le dio por aprender a hablar en él. Y así se gana ahora la vida.

Gabriel es del Barca, como toda su familia. De chico, escuchaba los partidos por la radio, pero desde que entró en la adolescencia, va con su padre al Camp Nou. Allí ha reído, crecido y, con disimulo, llorado de rabia. Sin embargo, no es nada de camisetas al campo, ni tan siquiera de bufandas. Él opina que los colores se llevan en el corazón y que la pasión empieza cuando se aparca el coche junto al estadio y termina cuando se dan las "bona nit" al llegar a casa.

Desde el año pasado, Gabriel "no pierde para alegrías", como él dice. También dice que se lo merece, después de años de no ganar para disgustos.

Dicen algunos cafres que yo -tan madrileño y tan del Madrid- tengo por deber odiar a Gabriel (iba a poner "piensan", pero "pensar" y "odiar" son incompatibles de necesidad), pero a mí no me da la gana.

Gabri me cae -o caería, si existiera- de lo más simpático (y, sospecho, yo a él también).

sábado, 10 de abril de 2010

De Cachondeo.

¿Nunca se ha preguntado por el origen de una de las palabras más amadas por el genero humano de españoles? Yo, sí. En concreto, esta misma tarde.

Pertinente investigación "rederedesiana" me indica que todo parece apuntar al río Cachón, que baña la bonita localidad de Zahara de los Atunes. (Provincia de Cádiz, ¿de dónde si no iba a venir el "cachondeo"?)

Hay teorías para todos los paladares, desde las más "sosas" (que a los niños les gustaba ir al río a jugar) a las más "picantitas" (que a los mayores les gustaba ir al río a jugar...y que había con quién en abundancia).

Sea como sea, el concepto del "cachondeo" pronto cruzó la fronteras gaditanas, andaluzas y llegó a toda España (a unos sitios más que a otros).

Incluso, hay quién opina que el cachondeo ha traspasado las fronteras patrias y ha llegado a toda Europa y resto del Mundo.

No les digo yo que no, pero me reconocerá que un japonés del mismo Tokio de cachondeo no termina de dominar el concepto, ni de ejecutar sus suertes con maestría.

En otras palabras, que para eso de "estar de cachondeo" los españoles somos únicos y con denominación de origen.

viernes, 9 de abril de 2010

Vellos de Narices.

Pocas labores alcanzan el nivel de callada abnegación que tiene la de los pelos de la nariz.

En silencio, día a noche, están ahí, protegiéndonos de los gérmenes y microbios que nos quieren hacer el desembarco de Normandía por la napia. Sin ellos, nuestra salud estaría en riesgo.

Y, ¿qué nos piden a cambio de tan crucial labor? Absolutamente nada.

Y, peor, ¿qué reciben en pago? Nuestra ignorancia o, en al caso de los que -valientes- asoman centinelas en primera línea de orificio, el desprecio y la ejecución sumarísima a manos de unas pinzas.

¿Cabe mayor demostración de sucia ingratitud? ¿Puede la Humanidad seguir mirándose a la cara en un espejo mientras no se lave tan seria afrenta?

(Y lo peor es que algunos en efecto lo harán, para quitarse los pelos de nariz).

(Dedicado a un señor dentista que estaba tan preocupado de los pelos de mi nariz que de no veía las caries de mi boca).

jueves, 8 de abril de 2010

Camino Hacia la Paz Universal: ¿Qué Tal Si Empezamos Dejándonos en Paz los Unos a los Otros?

Ya es oficial: el Planeta Tierra es un "Patio de Vecinos Global".

Todo el mundo lo sabe todo de todo el mundo -desde que el del quinto se ha comprado un coche hasta que el Rey es un Capitán General que está teniente-. Nadie es demasiado grande o demasiado pequeño como para que su vida no nos fascine tela.

Y necesitamos más, más, más información de lo ajeno. Nunca hay suficiente: desde la barra de nuestro bar de cabecera hasta miles de horas de televisión, nos cebamos con gusto de cotilleo.

¿Será, quizás, porque envidiamos y ansiamos la omnisciencia (léase, saberlo todo) de Dios? ¿Es por eso?

Y luego está la segunda, y vergonzosa, y dañina, parte: juzgar.

Nos creemos con el derecho de decidir qué está bien y qué esta mal, y hacemos de cualquier persona nuestro reo de crítica.

¿Será, quizás, porque envidiamos y ansiamos la capacidad de Juicio Universal de Dios?

No lo sé, pero lo que si le confirmo es que jugar a ser Dios nunca es una buena idea.

Sería todo mucho más sencillo, bonito y agradable si nos dejáramos en paz los unos a los otros. (De una maldita vez).

Yo, el primero que va a intentarlo (aunque no le prometo nada).

miércoles, 7 de abril de 2010

Si Eres el "Nuevo Alguien", Acabarás de "Viejo Don Nadie".

Las comparaciones son odiosas y, a menudo, te hacen odioso.

La lista de nombres que estaban "llamados a ser..." es larga, pero, ya se sabe "muchos son los llamados, pero pocos los elegidos". Es más, la experiencia dicta que los realmente grandes no fueron "el nuevo fulano", sino que destacaron por ser ellos mismos desde un principio. Porque la grandeza, por definición, no puede ser imitación de nada. Es original.

Así pues, tiembla si algún periodista decide que eres la reencarnación 30 años más joven de un afamado deportista, cantante o actor (o, ¿por qué no? ¡Político!), porque empezarán a exigirte que sigas todos sus pasos y alcances sus logros, con lo que no podrás seguir tu propio camino, que es el único que lleva al éxito.

(Ah, y por supuesto, el mismo periodista que te subió al pedestal te pondrá la soga al cuello y te dará la patada del olvido).

En conclusión, sé tú mismo y rechaza que te conviertan en una triste imitación de lo ajeno.

Dragan Ciric, "El Nuevo Mijatovic".

martes, 6 de abril de 2010

"Operación Meyba" (Esa Gente que Quiere Coger Fondo para Ponerse en Forma).

Como aves precursoras de Primavera, en Madrid aparecen los corredores de parque.

Me refiero a esos señores que deciden que este año van a lucir más atléticos que nunca en las costas españolas: se compran la equipación más cara que el Corte Inglés ofrecer pueda (reproductor musical con brazalete incluido), se la calzan (con la preceptiva cinta para el pelo y muñequera) y se lanzan a dar vueltas como pollos sin cabeza por el exterior del parque más cercano.

Obviamente, antes habrán dedicado unos minutos a hacer los reglamentarios estiramientos, siempre muy serios y mirando a la afición con descarado gesto de hacerse los interesantes (mención especial al momento "empujo el muro").

Si tiene un poco de tiempo, siéntese en un banco, ya que, si tiene un poco de paciencia, podrá apreciar como el ritmo de ferocidad contenida ("dándome caña pera dosificando") de los primeros pasos por meta va dando el relevo a un correteo cada vez más desgarbado, acompañado de una congestión creciente y unos resoplidos con angustioso gesto más que preocupantes.

No pasará mucho rato hasta que nuestro amigo, por puro instinto de supervivencia, se pare, pero, terco en no admitir su derrota, simulará hacer más ejercicios de estiramiento.

Mentira que se estira. Lo que pasa es que no puede más.

lunes, 5 de abril de 2010

Cuando la Sangre Era Negra (Pelis de Miedo en Blanco y Negro).

Hace años que ningún canal se digna ponerlas (también puede ser que yo no me digno a leer todas las programaciones de todos los canales a todas horas), por lo que muchos jóvenes de ahora no saben de su existencia.

Quizás sea mejor así, porque les producirían más carcajadas que gritos de terror.

Dicen que el miedo es libre y debe ser por eso que lo que asusta al gran público ha cambiado. Queremos más realismo, más probabilidad. ¿Monstruos de países remotos? ¡Si yo no voy a pisarlos! En cambio, que al carnicero de la esquina se le vaya la cabeza porque el Atleti de Madrid pierde la Copa del Rey y se líe a masacrar a la clientela, eso nos parece más cercano, posible y terrorífico.

Y también queremos realismo, mucho: primeros planos y sangre a borbollones (o borbotones) y con los globulos de colorines en tres dimensiones.

Pero, dado que ya quedó dicho que el miedo es libre, yo me quedo con esas películas inocentes y un tanto sobreactuadas en blanco y negro.

Ya sé que no dan miedo, pero es resulta que a mí, pasar miedo me da un montón de miedo.

domingo, 4 de abril de 2010

Tres Cosas Hay en la Vida.

Dice el tópico que todo ser humano debería escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo.

Lástima que el tópico olvide que los libros hay que leerlos, a los arboles hay que regarlos y a los hijos hay que educarlos.

Así pues, querido lector, antes de tirarse de cabeza a eso de tener una vida tópicamente plena, deténgase y hágase estas preguntas:

-¿Soy capaz de escribir un libro que merezca la pena leer?

-¿Estaré siempre ahí para cuidar de mi árbol?

-¿Seré protagonista de la educación de mi hijo?

Si todo el mundo siguiera este simple consejo, no tendríamos tantos kilómetros de estantería pública malgastados con libros que hace años que nadie saca, no habría árboles secos deprimiendo nuestro paisaje rural y no habría tanto adolescente energúmeno aterrorizando a las ancianitas por los parques.

Moraleja: un libro, un árbol y un hijo son compromisos firmes de amor eterno y desinteresado, no actos de capricho y egoísmo.

sábado, 3 de abril de 2010

Bautismos de Sangre.

Jack y Jake se conocieron durante el viaje en autobús al campamento militar. Ninguno lo quería admitir, pero sentían cierto miedo, y de la necesidad tan humana de tener un apoyo para hacer frente a ese miedo nació una amistad que fue creciendo durante el periodo de instrucción. Curiosa amistad, dado lo muy diferentes que eran.

Jack era un muchacho de campo, tradicional, patriota y creyente desde la cuna. Había aceptado la llamada de su país como un deber natural e ineludible con el que cumplir. Al miedo a la muerte lo combatía con su Fe, pero contra el miedo a tener que matar no encontraba armas.

Jake era un chavalote de ciudad, que había crecido silvestre por entre el asfalto. A él, eso de que le reclutaran para ir a la guerra le parecía hasta atractivo. Al fin y al cabo, lo única que iba a hacer era cambiar los callejones por la selva y los pandilleros por los guerrilleros (o de eso intentaba él autoconvencerse).

Eran inseparables, salvo los domingos por la mañana. Jack no faltaba nunca al servicio religioso, mientras que Jake -ateo convencido- aprovechaba para recuperar un poco de sueño o bajar al pueblo a tontear con las jovencitas locales. "¡Pídele a tu Dios balas y puntería!", y cosas parecidas le solía decir para tomarle el pelo y picarle, lo que lograba con suma facilidad.

Terminada la instrucción, el caprichoso destino (o, mejor dicho en este caso, los destinos) les llevaron a una separación forzosa. En mitad de una guerra era absurdo intentar mantener el contacto, por lo que ambos hicieron un pacto de amigos: se citaron para exactamente dentro de diez años a las diez de la mañana en la cafetería de la misma estación de autobuses donde se habían conocido. Si uno no se presentaba, el otra ya sabía cuál había sido su triste destino, pero, sin duda, con la larga que había sido ya la separación, la pérdida resultaría de seguro indolora.

* * *

Jack volvió a mirar nervioso su reloj. Todavía faltaban unos minutos y, de todos modos, Jake no solía ser puntual. Sí, hasta las diez y cuarto no empezaría preocuparse en serio. ¡Deberían haberse intercambiado direcciones en vez inventarse ese juego romántico y estúpido! En fin, en aquellos días eran dos niñatos tontos.

Palpó por enésima vez el bolsillo de la chaqueta para comprobar que el paquetito estaba todavía allí. Estaba. La caja que contenía la medalla, su medalla, la que le habían dado por matar personas. No se sentía orgulloso de ella, de hecho, planeaba tirarla en la primera papelera que encontrara, a ver si así se podía quitar un poco del asco y la vergüenza que le producía lo que había hecho para lograrla. Pero antes, ignoraba la razón, quería que Jake la viera.

Rememoró aquellos momentos: la oscuridad, la confusión, la locura, el miedo...los gritos: los del enemigo, los de sus compañeros, los suyos. "¡Comed balas, hijos de la gran puta!" Las detonaciones como patadas en la cara, la sangre salpicada...

"Ya está, tranquilízate". Se secó la lágrimas y volvió a centrar toda su atención en la puerta. Las diez, en su reloj de pulsera y en el de la estación, visible desde la ventana, la cual sonó por efecto de unos nudillos.

Aquellos diez años también habían sido muy largos para Jake, pero ese rostro tras el cristal, aunque avejentado en exceso, seguía siendo inconfundible. Jack se levantó y, como un niño en la mañana del Día de Reyes, salió corriendo en busca de su regalo.

-¡Jake, cacho cabrito, lo conseguiste! ¡Dame un abrazo!

-Lo conseguimos los dos.

* * *

Jack ya había retrasado el momento tan temido dos tazas de café, así que decidió no esperar una tercera.

-Sabes, amigo, hay algo que tengo...que quiero contarte. De lo que pasó en la guerra...Ya sé que son así...pero...

-¿Me estás pidiendo confesión, hijo?

A Jack le molestó el comentario.

-¡Ya sabes que ese tipo de bromas no me hacen ninguna gracia!

-¿Quién está de broma?

Jack se quedó como helado, al tiempo que en la cara de Jake se dibujaba una sonrisa de bondad guasona.

-Ya ves, Jack, yo también tengo algo que contarte. No eres el único al que le pasaron cosas importantes en la guerra.

viernes, 2 de abril de 2010

O te lees Esto (O No Sabrás Nada Sobre Hoteles)

Soy una persona de extremos hoteleros: he pernoctado en establecimientos de cierto nivel y en auténticos antros.

La duda que me asalta, cual Curro Jiménez, es si merece la pena pagar la diferencia.

Porque los hoteles más caros son todos igual. Vale, igual de buenos, pero iguales al fin y al teniente.

En cambio, ¡cómo olvidar esos hoteluchos que me dieron económico techo en el Reino Unido! Cada uno, con personalidad propia.

En uno, la ventana de mi habitación era la salida de incendios del edificio; en otro, me metieron en un antiguo almacén rehabilitado y en un tercero, tenía privilegiadas vistas (y, sobre todo, oídos) a una calle por donde sólo pasaban coches cuando estabas a puntito de coger el sueño.

Situaciones que, en el momento, son incómodas tirando a kafkiano oscuro, pero que luego, te acuerdas y te ríes. Y, en especial, hace de todos aquellos lugares algo inolvidable.

¿Son mejores los grandes hoteles, con sus camitas inmensas y confortables, su desayuno por lo bufé y su perfecta climatización?

La respuesta es sí. (¡No te fastidia!)

Una de las pocas pegas que les pongo a los hoteles caros: tú quieres un mapa de la ciudad, y vas a recepción a pedirlo. Te sacan uno precioso, que casi te dan ganas de enmarcarlo y, de repente y sin anestesia, la señorita le hace un circulo gordísimo a boli y te dice "el hotel está aquí".

jueves, 1 de abril de 2010

Diccionario Enciclópeo para Jóvenes de Hoy.

Agregado Naval: Contacto de una red social al que se conoció en la playa o durante un crucero.

Burlar: Biarjar en Arbión.

Crisantemo: Sensación de miedo que experimenta un guardameta justo antes de que el futbolista Cristiano Ronaldo lance una falta.

Dócil: Óncel más uno.

Epopeya: Momento del año en que se falta a clase con mayor regularidad.

Febril: Periodo de tiempo comprendido entre el 1 de Febrero y el 30 de Abril, muy propicio para viajes de estudios.

Grupa: Conjunto de mujeres o niñas.

Huraño: Periodo de tiempo de 365 días.

Impoluto: Obligación de vestir de negro.

Jornada: Conjunto de partidos de fútbol de la misma competición.

Kilo: 6.000 euros.

Lobotomía: Estudio de las diferentes partes que conforman el cuerpo de un lobo.

Mendrugo: Me alevanto temprano.

Navegante: Que utiliza Internet.

Ñoño: Palabra que se usa única y exclusivamente para hacer rimas torpes.

Original: Que no es producto de una copia ilegal.

Polinizar: Ganar el derecho a salir primero en un gran premio automovilístico.

Querubín: Modo en que llaman sus colegas a Querubo.

Raquítico: Propio de la rata.

Segar: Jugar a un vídeo-juego de la compañía "Sega".

Textualmente: Por mensaje de texto de móvil.

Universidad: Colegio para niños que ya no van al colegio.

Vaso: Tubo de cristal con un extremo cerrado.

Whisky: Razón de ser del hielo y la Coca-Cola.

X: Ch.

Yoda: El único ser mayor de 30 años al que merece la pena prestar algo de atención.

Zapatear: Votar al PSOE.

Dedicado a Coll. Seguimos sin olvidarte.