martes 31 de marzo de 2009

Estudiando la Carrera (El "Footing" y Usted).

Empecemos aclarando, de una vez por casi todas, que "footing" en inglés no existe. Los hijos de la Gran Bretaña en chándal lo llaman "jogging".

Dicho lo cual, es relativamente conocida la historia de que su inventor murió de un ataque al corazón. (Hoy mismo se lo he escuchado por la calle de pasada a uno de esos oficinistas doctores de la ley que, sin duda volviendo del sagrado café, convencía a los compañeros de turno de lo malo que es el deporte).

Mas, ¿quién se inventó eso de correr? Sin duda debió ser Adán. Aunque quizás no. Teniendo todo el tiempo del mundo, ¿qué necesidad tenía?

¿Se refería, acaso, al mítico Filípides? Es posible, pues la historia nos relata que, tras chuparse 42 kilómetros, cantó la victoria de Maratón y se murió de un patatús. (Ironías varias, morirse de anunciar un triunfo en las Guerras Médicas).

Pero no. La anécdota se refiera a James Fixx, autor del libro "The Complete Book of Running", que popularizó tela eso de salir a correr por la mañana. Y, sí, el hombre falleció a los 52 años después de su ruta diaria.

Lo que no se cuenta es que el padre de Fixx había muerto de lo mismo a los 42 y que el propio Fixx había vivido una juventud llena de excesos de todo tipo antes de recurrir al deporte. Así que, seguramente, correr no le mató, sino que le regaló algunos años de vida.

Con moderación, señores, con moderación.

lunes 30 de marzo de 2009

Por Favor, Diga "No" Si No Puede. (Comprometidos con el Compromiso).

Una lástima, un problema y puede que hasta una tragedia eso de que haya gente que no sabe que comprometerse implica un compromiso (y viceversa).

Saber cuándo y cómo decir "no" es de las primeras cosas que se deberían enseñar en el colegio. Porque si no puedes, no puedes. Tan sencillo como eso: "No puedo comprometerme. Lo siento".

Y ya está, y entonces buscamos a alguien que pueda hacerlo, y sabemos que se hará, y efectivamente, se hace. Y las cosas marchan, y el mundo rueda más engrasadito.

Cuando hay gente que sabe cuál es el momento de comprometerse y cuál el que no.

"No, si ya sé que te prometí acercarte a casa en mi coche a las 11, pero, hombre, ya ves cómo está la cosa...no sé si voy a poder..."

domingo 29 de marzo de 2009

Cuentos de Hadas que Terminan Regular: El Rey que Quería Roncar.

-¿Es que toda esa gente no tiene nada mejor que hacer un domingo por la mañana? Ir a dar un paseo al parque, coleccionar sellos...o, simplemente, quedarse durmiendo hasta tarde.

La primera de aquellas manifestaciones republicanas y dominicales ante palacio le causó cierta gracia al Rey, pero las siguientes le fueron irritando cada vez más. No le dejaban dormir con tanto grito megafonado, tanta charanga-protesta y tanto silbato.

-¡Democracia! ¡Tener que andar cada cuatro años simulando que te importan un pimiento porque si no luego no te votan! ¡Están locos! Además, ¿cómo diablos es posible que esa gente quiera decidir quién les debe gobernar, cuando ni siquiera son capaces de obrar con sabiduría a la hora de pasar una mañana de domingo? ¡Con lo bien que se está en la camita!

El Primer Ministro de aquel reino se limitaba a asentir con gesto serio, que es la misión de los primeros ministros de los reyes absolutistas, aunque sean de cuentos de hadas.

-¡Bueno, aconséjame, que para eso estás!-increpó el Rey a su segundo.

-Si lo que os molesta, mi señor, es que os despierten los domingos por la mañana, promulgad una ley que prohiba madrugar, a no ser que sea para trabajar.

-¿Puedo hace eso?

-Claro, mi señor, sois un rey absolutista, aunque sea de cuento de hadas.

La Ordenanza Real contra los Madrugones Ociosos entró en vigor ese mismo lunes, y se creo un cuerpo especial encargado de asegurar que se cumpliera a rajatabla.

La popularidad del Rey se multiplicó y el movimiento republicano resultó herido de muerte.

"¡Hay que fastidiarse lo fácil que es esta gente de contentar!", dicen que dijo el Primer Ministro con una sonrisa divertida y perpleja a partes iguales.

sábado 28 de marzo de 2009

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Leopoldo.

Al pobre Leopoldo ya no le quedan mejillas que poner. En su vida privada, en su trabajo, en su existencia...

Y, pese a esto, parece más preocupado de los demás que de sí mismo. En aquel colegio, no se puede poner un gesto de rabio o pena, ni clavar la mirada perdida en la nada, sin que Leopoldo de inmediato te pregunte qué te pasa.

Dicen las malas lenguas que se pelea con los problemas de los demás por miedo a plantarle cara a los propios: un amor de su vida que dejó de amarle, un hijo al que ve a sorbitos de fin de semana, unos alumnos cuyos cerebros se van con la música a otra parte mientras el intenta explicar lo que es una sinfonía y, en suma, una existencia que gira en círculos concéntricos que tienden a ninguna parte.

El entrañable padre Perales dijo un día de Leopoldo que debía ser lo que Jesús tenía en mente cuando creo el cristianismo. Al enterarse, él se limitó a sonreír forzado y nervioso.

Ni ser un poquito soberbio le sale.

viernes 27 de marzo de 2009

Hable como un Sofisticado Cosmopolita (y Sin Esfuerzo, Oiga).

En esta sociedad nuestra de cada día, hablar cosmopolita es más importante incluso que hablar inglés. Es un idioma especial, que transmite la sensación de que el hablante es persona de mundo; que ha vivido de todo y sabido disfrutar de lo bueno y salir indemne de lo malo; que se mueve con igual soltura en los manteles más exclusivos y en mitad de un sembrado; vamos, que no se besa porque no se llega.

Afortunadamente, chapurrearlo no es complicado. Basta con seguir estos simples consejos:

1-No hable, explique. Sea cual sea su interlocutor, está muy por debajo de su (de usted) nivel intelectual, y es su obligación moral darle las cosas sencillas y mascaditas. Empiece siempre sus intervenciones con el latiguillo "vamos a ver", acompañado de un suspiro de paciente resignación.

2-Jamás vuelva a llamar a una ciudad por su nombre en español. Nada de "Nueva York", "Londres" o "Pekín". "New York", "London" y "Beijing". Remate con la frase: "que por cierto, últimamente sólo vuelo allí por negocios".

3-Elimine totalmente los artículos de su vocabulario. "Gané set con revés de izquierda".

4-Tutee a discreción, a no ser que se las vea con uno de esos pobrecillos que se creen importantes porque alguien les trata de usted.

5-No vuelva a llamar a nadie por su nombre y apellido. Si es un personaje positivo, sólo el nombre ("Espero que Barack solucione lo de la crisis"); si es negativo, sólo el apellido ("Aquello fue el año que colgaron a Hussein"). Si lo conoce personalmente, use siempre el diminutivo.

6-Refiérase a cualquier ser humano del género masculino como "tipo", es especial si lo juzga desde su (de usted otra vez) alta silla de inapelable tribunal. Ejemplo: "Fulanito es un buen tipo", "Menganito es un tipo con las ideas claras" o "Zutanito es uno de esos tipos que le hacen falta a esta empresa".

7-Use todas las siglas que pueda. "Cuando hice el MBA en la UCM".

8-Diga muchos tacos. Sé que es una paradoja lingüística tamaño Goliath, pero las groserías al hablar quedan muy finas. Nada imprime más estilo y carácter que un "no me jodas" a tiempo.

9-Combine con maestra alquimia verbal la jerga con los tecnicismos. "A menos que instales el parche de actualización de registros de sistema de volcado de archivos de más de un giga, el bicho se te cuelga".

10-Ponga ese tonillo de tonto de exposición que sólo usted sabe.

Por último, le regalo un ejemplo práctico de un parrafito en perfecto "cosmopolita".

"¿Te has comprado bicho sin Blue-Ray? Vamos a ver, de aquí a nada DVD está obsoleto, pero no te preocupes, coño, que cuando baje a London con BA te traigo yo lo último que haya salido. Mira, igual próxima semana voy con Alvarito a ver a Rafa, que juega final de Masters. Me encanta Rafa, me parece un tipo que hace mucho por España. No como Zapatero ese de los cojones..."

jueves 26 de marzo de 2009

Los Auténticos "Ángeles de Charlie" (Los Pilotos de Vietnam del Norte).

Los "Charlies", los infames "Charlies". ¡Anda que no salen en pelis! Esas tenebrosas sombras de la muerte con fusil, pintoresco sombrero y chancletas. Expertos en aparecer de la nada para liquidar al entrañable sargento de raza negra, a Smith (que acaba de ser padre) y a McWills (a quien, obviamente, le quedan dos días para volverse a Villa Bonita, Texas).

Pero, más allá de los guerrilleros del Viet-Cong, auténticos vampiros de la gloria militar y cinematográfica en la victoria sobre el Títo Sam, también hubo un puñado de jóvenes con el suficiente valor como medirse a diario con la hasta entonces invicta aviación militar norteamericana: los pilotos de la Fuerza Aérea Popular de Vietnam.

Al mando de los cazas MiG proporcionados por sus aliados comunistas, los aviadores de Vietnam del Norte dieron una lección magistral de "guerrilla aérea" ante la muy superior en número aviación norteamericana. Su táctica consistía en atacar por sorpresa, efectuando una sola pasada sobre la formación enemiga y dándose a la fuga con igual celeridad. No les fue mal, puesto que las cifras oficiales de las autoridades yankees reconocen la pérdida de 90 aviones a manos de los MiGs vietnamitas. Por otra parte, esas mismas fuentes reclaman 196 victorias aéreas para sus pilotos. En otras palabras, que Estados Unidos admite que derribar dos aparatos enemigos le costaba la pérdida de uno.

En resumen que, ¿para cuándo la tan merecida película sobre esos hombres que interponían su vida entre sus compatriotas y las siempre tan canallas y absurdas bombas?

Tres de los más exitosos aviadores de Vietnam del Norte. De izquierda a derecha, Doc Soat, Ngan y Van Coc. Este último fue el piloto que más derribos obtuvo de toda la guerra, con 9. Ningún americano pasó de 5.

miércoles 25 de marzo de 2009

Propuestas Seguramente Absurdas y Totalmente Inviables de Reforma del Reglamento del Fútbol ("Las Enmiendas Balompédicas de Jackson").

1-Cambios de Árbitros: Me reconocerá que es tristemente habitual que un colegiado pierda totalmente los papeles, los nervios y la autoridad; y que el partido se le vaya del todo de las manos (y él es perfectamente consciente). ¿Por qué no ofrecerle la posibilidad de pedir el cambio? Que haya un árbitro suplente y evitemos así alargar una situación de desagradable agonía para el trencilla, y nociva para el juego y el espectáculo. A fin de cuentas, ¿no se sustituye también a un jugador que no tiene su tarde? Por otra parte, reconozco que los árbitros suelen ser tan soberbios que no creo que ninguno se acogiera a esta tabla de salvación.

2-Exenciones de fuera de juego: Esto implicaría que un jugador al que se le pite fuera de juego (y esté fuera del área) pudiera -por ejemplo, alzando una mano con tres dedos levantados- continuar jugando y, de marcar gol, que fuera válido. Se pueda conceder una por partido y equipo. Añadiría morbo, interés y polémica, esencialmente porque siempre habría jugadores que no conseguirían transformar la exención en gol, con lo que se discutiría sobre si tomo la decisión correcta o fue un chupón egoísta.

3-Goles de Valor Variable (con Decimales Incluidos): De modo parecido a lo que se hace en otros deportes, que los goles desde fuera del área valgan tres, los goles desde dentro del área valgan dos, los goles de penalty o en propia meta valgan uno y los balones que se estrellen en el palo contabilicen como medio gol. Los resultados de los partidos serían más justos y los árbitros tendrían menos presión, al perder las penas máximas algo de trascendencia. Además, después de un balón al poste se sigue jugando, por lo que puede haber ataques en que se anoten varios tantos.

Ya le digo, inviables, absurdas...pero inventarse este tipo de cosas como juego es divertido. Al fin y al cabo, ¿no es un juego el fútbol?

martes 24 de marzo de 2009

Campos de Concentración a la Española ("La Reconcentración de Weyler").

Valeriano Weyler, español pese al apellido (¡No es el único!). Capitán General de Cuba y artífice de la política de "Reconcentraciones" que estuvo en vigor allá entre 1896 y 1898.

¿En qué consistía el tema? Pues la idea era combatir a la insurgencia cubana confinando a la población civil en ciudades. Copio y pego textualmente la ley:

1. Todos los habitantes de las zonas rurales o de las áreas exteriores a la línea de ciudades fortificadas, serán concentrados dentro de las ciudades ocupadas por las tropas en el plazo de ocho días. Todo aquel que desobedezca esta orden o que sea encontrado fuera de las zonas prescritas, será considerado rebelde y juzgado como tal.
2. Queda absolutamente prohibido, sin permiso de la autoridad militar del punto de partida, sacar productos alimenticios de las ciudades y trasladarlos a otras, por mar o por tierra. Los violadores de estas normas serán juzgados y condenados en calidad de colaboradores de los rebeldes.
3. Se ordena a los propietarios de cabezas de ganado que las conduzcan a las ciudades o sus alrededores, donde pueden recibir la protección adecuada.

Resumiendo, aquello de "quitarle al agua al pez".

Obviamente, las "Reconcentraciones" no dieron el fruto deseado. Todo lo contrario. Los campesinos fueron arrancados de sus tierras -y las cosechas que eran su sustento- y arrastrados a ciudades-jaula-trampa donde no había ni alimentos ni vivienda ni sanidad ni na de na. Como es lógico, el avance de la guerra no hizo sino empeorar la ya de por sí crítica situación.

¿Víctimas? Pues sólo le comentaré que he estado navegando un poquillo en busca de información y la estimación más baja que he encontrado habla de 300.000 muertos.

Yo no se si hemos pedido perdón alguna vez a alguien por todo esto. Pero yo, por si acaso, y como humilde españolito de DNI raso, lo hago.

Así veía la prensa americana de la época al tal Weyler. (Por supuesto que hay fotos absolutamente espeluznantes de nuestro tema de hoy, pero me las ahorro porque no es mi estilo. En cualquier caso, ahí tiene usted el buscador de fotos de Google).

lunes 23 de marzo de 2009

Ambiente por Todo lo Alto. ("El Partido del Terremoto")

El estadio "Beaver", propiedad de la universidad de Pennsylvania State, es el de mayor capacidad del deporte universitario estadounidense: 106.201 espectadores. No estoy muy seguro de cuál es la instalación de mayor tamaño de la Universidad Complutense de Madrid, pero me temo que será algo más, digamos, "modesto".

Y esta mastodóntica edificación deportivo-académica no es una excepción; sino, más bien, la más grande de la regla. En efecto, una rápida investigación wikipédica sobre los estadios universitarios en Estados Unidos le mostrará que el número de campos con capacidad para, al menos, 50.000 espectadores supera los 60.

Además, una a eso que el público está formado por estudiantes medio fanáticos y borrachos del todo (o al revés), ex-alumnos y paisanos en general aún más fanáticos y aún mas borrachos, y los papás y las mamás de los jugadores (estos suelen estar sobrios, pero a fanatismo no les gana nadie...) y se hace usted una idea de los ambientazos que se deben montar.

Le remato con una anécdota. Cuando el 8 de Octubre de 1988 la Universidad de Louisiana State marcó el tanto ganador frente a Auburn, la celebración de los casi 80.000 espectadores que llenaban el "Tiger Stadium" fue registrada por un sismógrafo del departamento de Geología de la propia universidad. Aquel partido pasó a la leyenda como el "Earthquake Game" ("El Partido del Terremoto").

El Estadio de la Universidad de Michigan también supera las 100.000 personas.

domingo 22 de marzo de 2009

Cuentos de Hadas que Terminan Regular: El Farero y la Paloma.

El Farero se sentía triste y solo. Le pidió a su Hada Madrina un amigo, y, al instante, una paloma se posó en la mesa del Farero.

-¡Hola, soy tu nueva amiga, la Paloma!

-¡Habría preferido una persona!

Enfadada por una respuesta tan grosero, la Paloma levantó el vuelo y se marchó antes de que el Farero pudiera pedirle perdón. Él intentó reclamarle a su Hada Madrina, pero ésta estaba también muy ofendida e hizo oídos sordos a las quejas y las súplicas.

Desde ese día, el Farero se pregunta qué habrá sido de su amiga la Paloma. ¿Estará manchando estatuas de plaza en plaza? ¿Se habrá colocado de ayudante con algún mago de esos que viajan por provincias con los circos? ¡Ojalá lo supiera!

El Farero todavía tiene fe en que su amiga la Paloma volverá algún día. Porque los amigos de verdad, por mucho que se vayan, nunca se van del todo.

El Farero no está triste, porque lo que le hacía estarlo era no tener amigos; está nostálgico, porque echa de menos a su única amiga

La Paloma.

sábado 21 de marzo de 2009

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: "El Trestuestes".

Muchos padres se creían que se trataba de un mote, pero lo cierto era que "El Trestuestes" se apellidaba así. "José Luis Trestuestes Medina", para ser más precisos.

Con tan envenenada herencia, tener un buen sentido del humor era toda una necesidad, por puro instinto de supervivencia social. Y "El Trestuestes" lo tenía. El mejor y más agudo de todo el claustro de profesores. Y con diferencia.

Trestuestes, que también así le llamaban sus propios compañeros, siempre disparaba la ocurrencia que conseguía iluminar la mañana o la tarde, según se terciara. Suya fue, por ejemplo, la autoría del celebrado modismo "estar con el salvapantallas puesto" para referirse a la cara de aburrimiento insípido que ponían muchos alumnos en lo más soporífero de las pesadas clases.

Quizás ensordecidos por sus propias carcajadas, pocos se preocupaban de rascar en busca de quién se escondía realmente tras la nariz del payaso. Sólo Leopoldo se interesaba, de cuando en cuando, por los progresos de su solterón compañero en su romántica cruzada por encontrar pareja. Pero era inútil, con mal disimulada incomodidad ante el cerco personal, Trestuestes se sacaba algún chiste de la chascarrillera para cambiar rápidamente de conversación.

viernes 20 de marzo de 2009

Accesorios, pero Vitalmente Necesarios.

Hace ya unos cuantos años, un médico sin fronteras me explicó la ladina estratagema de los vendedores de armas de enésima muerte: "el fusil siempre es barato, lo caro son las municiones".

Es la misma estrategia que usan con nosotros, valientes peones de la feroz guerra del consumismo bañado en coltán. Y no lo digo sólo por los DVDs, CDs o juegos de consola, que, al fin y al cabo, cuando uno se pilla el cacharrito ya cuenta con que habrá que comprarle "munición".

Me refiero a todo el lote de fundas, cargadores, tarjetas de memoria, dispositivos de conexión, mandos especiales o suplementarios, adaptadores...sin los que nuestro aparato lo que es funcionar, funciona, sí, pero no es lo mismo...En palabras del genial publicista: "no se le saca todo el rendimiento"

Así que nada, para exprimir por completo el chisme, de cabeza a la piscina del "desencartera" extra. Que uno se gasta más dinero en lo opcional que lo esencial. Cosas del consumismo, supongo.

¡Hasta guitarras llevan ya los vídeo-juegos! Como alguien que vivió los añorados tiempos del Spectrum 48k, en los que tener un simple mando era todo un pequeño lujo, permítanme que me escandalice.

jueves 19 de marzo de 2009

¿Quién compra el Coltán? (Dime quién era).

El coltán. Le suena, ¿verdad? Sí, el mineral ese que hace falta para todos los cacharritos electrónicos de última generación y por el que la gente mata y muere en la República Democrática del Congo.

Puede encontrar información sobre él en las páginas web de los grandes de la electrónica. Noticias tranquilizadoras para su conciencia consumista:

-¿Coltán? Tampoco usamos tanto (menos de un gramos de nada por aparato) y se lo compramos a intermediarios que nos garantizan por escrito que no viene del Congo.

-Y esos intermediarios se llaman...

-¡No me sea usted tan curioso, amigo! Le digo yo que está limpio y basta.

¡Vaya!, según parece, el mineral de la República Democrática del Congo no lo compra nadie. Me pregunto, pues, quién paga a los más de 60.000 mineros (muchos niños) -datos de la agencia Bloomberg- que lo extraen a cambio de un jornal de 3 dólares. ¿Quién se gasta 180.000 dólares diarios para nada?

Imagen tomada de la edición on-line de un importante periódico de este país llamado España. En la misma página, al pie de la foto de los mineros cuya tragedia se denuncia, encontramos el anuncio de un teléfono móvil (del que he borrado la marca porque en esta entrada de hoy estoy insinuando lo que estoy insinuando y no me gustan las acusaciones concretas sin pruebas). En fin, que esto es ironía y lo demás son pamplinas con tomate.

miércoles 18 de marzo de 2009

Dias de Incognito (Llenos de horas de relleno).

¿Qué hizo usted el 23 de mayo de 2002? ¿Y el 2 septiembre de 1999?

Es triste (duro, si me apura) admitirlo, pero usted y yo hemos vivido miles días de los que no guardamos el más mínimo detalle distintivo. ¡Tantas y tantas horas, y tan iguales, que van cayendo a nuestro cerebro para forman ese heterogéneo conglomerado tragicómico y difuso (cada vez más) que conocemos como "recuerdos"!

De esto sólo se puede sacar una conclusión: disfrute del día de hoy. Seguramente, es lo único positivo y en claro que va usted a sacar de estas 24 horas. Porque, a lo mejor, eso que tan locos nos volvemos todos buscando no consiste en tener por sistema días y noches inolvidables, sino un jornada a jornada tranquilo, sencillo y...feliz (con perdón de la palabra).

Cada vez estoy más convencido que es mucho más sencillo de lo que nos quieren hacer creer.

martes 17 de marzo de 2009

Perdiendo el Tiempo (con Solemnidad, eso Sí).

El tiempo es un muro, franqueable -pero despacito-, que a menudo nos separa de nuestros objetivos. Es, por tanto, básico saber perder el tiempo; desarrollar esta destreza con el mimo y dedicación que cualquier arte demanda.

Aprendan de los maestros entre los maestros: los porteros de fútbol. Dominan a la perfección las diferentes suertes de esta disciplina: ese echar la prolongada, histriónica y superflua bronca a los centrales porque un contrario ha rematado a quemaguantes y a las nubes; esa "carrerrillus interruptus" al ir a sacar de puerta; esa lesión tras choque fortuito...

Aunque, las cosas hay que admitirlas, seguramente los verdaderos maestros entre los maestros son los maestros. Ese ir a buscar tiza por lo pausado, ese pasar lista aunque no haya un pupitre vacío, ese repaso innecesario de los tiempos verbales imperfectos...Todo con tal de que llegue la campana salvadora.

Ironía de la ironías. Los viejos, los que menos tiempo tienen en la recámara vital, no pierden el tiempo, sino que, directamente, se permiten el lujo de matarlo. Sin duda, un pre-venganza, puesto que, seguramente no dentro de mucho tiempo, será el propio tiempo quien los mate.

lunes 16 de marzo de 2009

¡No es Chungo ni na' lo de ser Lider! (El Principio de Lowry),

A menos que sea usted poseedor de unos más que respetables conocimientos de historia de la aeronáutica militar, el nombre de Norm Lowry le suena a chino (bueno, le suena a anglosajón, pero usted ya me entiende).

El comandante Norm Lowry fue un piloto con muy mala suerte. Tanta, que murió a los mandos de un reactor T-38 y se llevó consigo a otros tres hombres más. Lowry era el jefe de los "Thunderbirds" la patrulla acrobática de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Un aciago día de 1982, los mandos de su T-38 no respondieron correctamente y se estrelló, seguido del resto del equipo.

¿Tan malos pilotos eran? No, simplemente seguían ciegamente a su líder. El vuelo acrobático en formación es así. A veces, uno no sabe si está lejos o cerca de la tierra, o si está al derecho o del revés. Todo tu preocupación es clavar la mirada en el jefe y mantenerte pegado a él. Sin duda, uno de los más obesos ejemplos de la pesada carga que supone ser un líder: un equipo confía en ti hasta tal extremo que apuestan sus propias vidas a tu profesionalidad y pericia.

Afortunadamente, el guía sabe que lo que se hace y todo suele salir perfectamente bonito. Lamentablemente, hay veces que la técnica juega una cruel pasada.

Los malogrados aviadores del conocido como "Accidente del Diamante" (volaban en una formación así denominada). De izquierda a derecha, comandante Norm Lowry y capitanes Willie Mays, Joseph Peterson y Mark Melancon. Descansen en paz.

domingo 15 de marzo de 2009

Cuentos de Hadas que Terminan Regular: Curiosidad.

Las Hadas Madrinas son dulces y leales. Tanto, que hasta te van a ver a la cárcel si has tenido un traspiés con la justicia.

Aunque lo del muchacho era mucho más que un desliz. Se había manchado las manos de sangre; él, que lo había conseguido todo con la tinta.

No hacía un año, era un completo desconocido, y, de repente, una novela genial de un autor salido de la nada, una aclamación unánime desde China a Chile y la inmortalidad literaria. Pero a él todo aquello parecía darle igual. Recibía los premios con el mismo aire de indiferencia resignada del que coge propaganda a la puerta del metro.

Y, cuando la humanidad entera esperaba ávida el siguiente libro, él se compró una pistola de segunda mano, se presentó en una hamburguesería cualquiera y disparó indiscriminadamente hasta que se le agotaron las balas. No se resistió a la policía, no se defendió en el juicio, y volvió a sacar a pasear su gesto indiferente para recibir la noticia de que se pudriría entre rejas.

Los guardas de la cárcel decían que tenía empapelada su celda con los cheques en blanco con que los mercaderes de la carroña le tentaban a diario para que lo contara todo. Era inútil, no pensaba volver a juntar dos letras. Y tampoco concedía entrevistas ni recibía visitas. Nadie sabía por qué había hecho una excepción con aquella dulce ancianita.

-¿Por qué lo hiciste, hijo?

-¿El qué?

-¡Matar a toda esa gente!

-Curiosidad.-contestó ejerciendo una sonrisa por primera vez en mucho tiempo.

-¿Curiosidad?

-Sí, una mañana me levanté y me dio por preguntarme: "Si creara la mejor novela del siglo y luego hiciera una horrenda masacre, ¿por cuál de las dos cosas se me recordaría más?" Así que me puse a escribir...Siempre he sido un tipo muy curioso.

sábado 14 de marzo de 2009

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Manolo Aberco.

Resultaba muy complicado decidir si la naturaleza había sido tremendamente generosa o tremendamente cruel con Manolo Aberco.

El dicharachero José Luis Trestuestes, mago y señor del chascarrillo de sala de profesores, lo había comparado con un coche de motor potentísimo -pero que hacía un ruido insoportable-, y tenía una carrocería espantosa.

Ni mala uva ni razón le faltaban. El benjamín Manolo tenía el mejor coco de entre los tres hermanos Aberco. Ninguna tontería, teniendo en cuenta que tanto Nacho como Javi habían abandonado el centro con expedientes académicos de leyenda. Pero también era inevitable reconocer que Manolo era feo, mucho. Y, para darle la puntilla, poseía una voz rara, desagradable y gangosa. Debía ser por eso que hablaba sólo lo inevitablemente necesario, y lo hacia entrecortado y rehuyendo los ojos de su interlocutor.

Con el papel y el boli...ahí la cosa cambiaba. Jugando en un terreno donde estaba exento de sus pesadas taras físicas, esa maquina perfectamente engrasada de imaginar, pensar y sentir que tenía por cerebro liberaba todo su brutal potencial (y toda su frustración) en forma de explosiones atómicas de amarga creatividad.

Manolo Aberco no tenía muchos amigos, que dirían las piadosas lenguas eufemísticas. Se había intentado de todo (deporte, actividades extraescolares...) pero con nulo fruto. Bien cierto era que el resto de los niños no colaboraban demasiado, pero también era innegable que Manolo poco ponía de su parte. Simplemente, todo aquello no le interesaba. Quizás, porque era tremendamente inteligente.

O tremendamente tonto.

viernes 13 de marzo de 2009

Un Homenaje muy (pero que Muy) Serio.

La burla ingeniosa es la semilla de la buena comedia y, por tanto, detrás de todo gran payaso hay una persona que resulta el blanco inevitable de sus bromas.

Desde el clásico "Cara Blanca" -ese personaje serio, formal y sabiondo al que siempre le acaban tomando el pelo los payasos más, aparentemente, bobalicones- hasta la inmensa Margaret Dumond (medio-centro oscuro e vital de aquel "dream team" humorístico que tenía por tridente de ataque de risa a Groucho, Chico y Harpo), y pasando por el entrañable Gaby. Ahí estuvieron, dando el pie preciso para la gracia de turno, absolutamente indispensables, y recibiendo sólo aplausos de cortesía, mientras sus compañeros los recibían de adoración.

A todos esos "straight men" (que así los llaman en inglés), mi admiración y mi reconocimiento. El humor, el buen humor, el humor de verdad de la buena, jamás habría llegado a ninguna parte sin vosotros.

Gaby, esta vez, sólo Gaby. Sin Fofo, Fofito, Miliki ni Milikito.

jueves 12 de marzo de 2009

Ese Sucio Pasado que Todos Tenemos...

Debe ser por esa obsesión tan moderna de que todo sea rápido, fácil y aséptico que las hojas en sucio hace tiempo que desaparecieron de los pupitres de las colegios españoles. Desde bien chiquitos, e incluso durante los tan temidos exámenes, los niños y las niñas manipulan frenéticos las teclas de la Casio de rigor. Ya ninguno se pelea con sus cuentas utilizando como campo de tan singular batalla una hoja arrugada. Ahora, éstas sólo valen para que se las tiren los unos a los otros a la cabeza (lo que es, sin duda, un destino de lo más triste e indigno para tan venerables ancianas).

No consigo entender por qué las hojas en sucio han merecido el destierro, aunque me lo han intentado explicar en varias ocasiones. Debe ser porque yo siempre fui algo torpe para los números.

Tampoco consigo explicarme la razón de que los niños de ahora cada vez parezcan más vagos y lentos a la hora de razonar. Pero, una vez más, a mí siempre me ha costado mucho entender las cosas. Como, por otro ejemplo, por qué hay tanta gente que luego se queja de ciertas situaciones y realidades.

(Pero no me haga usted caso, querido lector. Que le reitero que yo nunca me entero de nada).

...Y esos dedos, tramposos y furtivos (que no te vea la "seño"), que de tantas dudas existenciales de suma y resta nos sacaron...

miércoles 11 de marzo de 2009

¿Quién se acuerda de los extras?

Aquí hay "oenegeses" hasta para proteger al ratón inalámbrico común de sobremesa, pero, por más que busco, no hallo que haya una que vele por los intereses de los extras de cine. ¡Crasa injusticia! ¡Ellos, que lo dieron todo a cambio de un bocadillo y refresco en aras de la majestuosidad cinematográfica!

Hace ya tiempo que se fueron los tiempos esplendorosos de las superproducciones de inspiración bíblica o las recreaciones de las grandes batallas por tierra y mar de la era napoleónica.

Ya no se contratan particulares a granel para disfrazarlos de centurión 6 (VI, por ser más exactos) o aguerrido cabo sin frase. Ahora todo lo hace el ordenadorcito de las narices. ¿Que quieres 20.000 espectadores vestidos de egipcios? Pulse F1. ¿Los mismísimos 100.000 Hijos de San Luis? Pulse F2.

Y, mientras, nuestro amigo el extra languidece nostálgico en su pisito del extrarradio, maldiciendo a la puñetera madre de George Lucas, al tiempo que repasa sus viejas películas. Pulsando con mimo ese botón del fotograma por fotograma, hasta llegar al preciso instante en que, a lo lejos, un soldado sarraceno atraviesa raudo el campo de batalla sin destino conocido. "¡Ese soy yo!", señala orgulloso(pringando, de paso, la pantalla de grasa), ante la incrédula mirada de su futuro yerno y la resignación sonrojada de sus esposa y su hija.

¡Amigo extra, no te olvidamos!

"¿Ves el tío de la derecha con cara de asco? Pues tres filas detrás..."

martes 10 de marzo de 2009

Justificaciones Injustificables (e Injustificadas).

¿Por qué razón nos pasamos la vida dando explicaciones a gente que ni las precisa ni nos la pide?

Ejemplo típico: Levantarse de la mesa y decir "voy al baño". ¿Acaso le importa al resto de comensales? ¿Es tal vez que nos creemos tan absolutamente encantadores que consideramos un deber moral garantizar a la mesa que nuestra ausencia será breve? ¿O quizás queremos sugerir que no se preocupen, que no nos vamos a marcar un "simpa"? Aunque peor es el "ahora vengo". Se supone que irás a algún sitio y en algún momento volverás, claro. Miré, ya puestos, tiremos por las bravas y detonemos un: "¡La madre que parió al cabrales! ¡Me voy pintando, que me lo hago, señores!"

También tenemos la versión oficinista. Ese levantarse y confesar al resto de congéneres chupatintas: "voy a hacer unas fotocopias". El 90% ni te ha oído, y los que sí, como mucho, emitirán un extraño sonido de oscuro significado.

No conviene olvidarse de la justificación de la torpeza o el infortunio ante completos desconocidos. Ese motorista tirado que afirma en voz convenientemente alta "¡esto es del jodío delco!", cada vez que un comando de urbanitas cruza por el semáforo, o el siempre entrañable señor que se te sienta al lado en el autobús y va detallando todas sus peripecias con el móvil ("¡Si es que no tengo cobertura! ¡Dichoso Vodafone!")

"¿Me puedes poner sopa? Es que judías ya comí ayer". Oportuna aclaración. De no haberla hecho, igual te habrían denunciado a la policía.

lunes 9 de marzo de 2009

Fútbol es (Sólo) Fútbol.

Desde que tengo uso de razón (o sea, desde que me gusta el fútbol) siempre me había sorprendido lo malo que parecía el portero que defendió la meta de Holanda en la final del 74. Creía que aquel tipo que ni se molestó en tirarse en el penalty o cuando el segundo gol le pasó razonablemente cerca (¡aunque vea que no llega, un portero siempre se tira por pura "vergüenza portera", leñe!), le había despojado a la "Naranja Mecánica" de un más que merecido mundial. ¡Pero si hasta jugó con el número 8! Jan Jongbloed se llamaba y se llama ese hombre. Y, sospecho, si le recordara aquella nefasta final, apenas le sacaría una sonrisa de indiferencia.

Jan Jongbloed sufrió en sus carnes la mayor de las maldiciones: ver morir a un hijo, de golpe y delante de sus impotentes ojos ojos. A Erik Jongbloed (portero como su padre) lo partió un rayo -literalmente-. Fue durante un partido de exhibición el 23 de septiembre de 1984. Y Jan estaba allí para verlo todo.

Sirva esta entrada de hoy para recordarnos que, cuando lo que te entristece es el fútbol, significa que eres feliz.

Homenaje al malogrado Erik Jongbloed. Descansa en paz, portero.

domingo 8 de marzo de 2009

Cuentos de Hadas que Terminan Regular: El Príncipe de los Estornudos.

El Príncipe de los Estornudos es el heredero del Reino de los Bostezos. No tiene novia, porque a él le gustaba la Princesita de los Suspiros, pero como ésta le ha dado diplomáticas calabazas sin compasión a todos los nobles del continente, nuestro Príncipe como que ni se molesta.

El Hada de las Sonrisas lleva años tratando de convencer al Príncipe para que se la juegue y lo intente, pero él resulta perezoso y cobarde, que, siendo como es del Reino de los Bostezos, lo lleva en la sangre azul. (¿O es que acaso te previenen los bostezos de su llegada?)

Tampoco es el Príncipe de los Estornudos muy diestro en eso de matar de dragones, aun cuando no escasean en sus dominios. Los tiene de todos los tipos y tamaños, pero le cuesta ponerse y, cuando lo hace, a lo más que llega es a darles algún que otro inofensivo sustillo.

Y poco más se puede contar del Príncipe de los Estornudos. Que, más que noble, nos ha salido noblote y, si me apura, hasta bobalicón y sosaina.

Pero es que, ni todas las rosas son rojas ni todos los príncipes son azules. Así es la vida, ¡qué le vamos a hacer!

sábado 7 de marzo de 2009

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: "El Nieto".

David Nieto pasó meticuloso y aburrido la página 138 del libro de Literatura y continuó leyendo lo más lento e hipnótico posible la biografía de Calderón de la Barca.

Los alumnos dormitaban, le pintaban un ridículo bigote al pobre don Pedro, miraban por la ventana con la esperanza de que al aburrimiento le diera por tirarse...los más aplicados se dedicaban a hacer otras asignaturas.

"El Nieto" era perfectamente consciente de todo eso. Hacia tiempo que le daba lo mismo. Hacia tiempo que sabía que la Literatura para todos aquellos alumnos era un rollo que se aprueba y se olvida. Al fin y al cabo, había cosas mucho más importantes en esta vida.

Lejos quedaban los días en que organizaba concursos de poesía que siempre ganaba alguno de los muy repipis hermanos Aberco, o aquella vez que montó "Luces de Bohemia" con los alumnos mayores. Un padre bastante cabrón comentó que la función había tenido muchas más sombras que luces. Aunque no le faltaba razón. Quizás fue por esto que "El Nieto" se pasó todo el trayecto de vuelta a casa llorando de incógnito en una esquinita del bus. Fue la penúltima vez que su quimérico ideal de difundir la cultura le costó un berrinche.

La bendita campana sonó, y profesor y alumnos sintieron el alivio del púgil grogui. David Nieto cerró el libro y se fue de la clase sin despedirse. En el fondo, aunque el jamás lo admitiría, le daba bastante rabia que la maldita ignorancia le hubiera ganado otro asalto más.

viernes 6 de marzo de 2009

¿Se quiere usted inquietar de verdad, de verdad? (Una idea que no dejará de torturarle...)

Quizás ya ha oído usted hablar del tema. Se le conoce como "El Experimento Milgram" (en honor a su creador, el psicólogo Stanley Milgram).

En esencia, se trata de hacer que un voluntario (que cree estar colaborando en una investigación sobre aprendizaje y castigo) se siente en una sala frente a unos controles, al tiempo que en otra habitación le están haciendo preguntas a un particular (que es un actor compinchado con Milgram). Por cada respuesta incorrecta, al voluntario en cuestión se le manda administrar una descarga eléctrica. Al instante, intensos gemidos de dolor llegan desde la habitación. Obviamente, son falsos, pero le recuerdo que se trata de un actor...

Al escuchar los gritos, la mayoría de los voluntarios dudaban sobre si continuar o no, pero, cuando una voz autoritaria les indicaba que siguieran y que estaban exentos de toda responsabilidad, el 65% de los participantes siguió "dando latigazos" hasta llegar al tope de los 450 voltios.

¿Inquietante? Más resulta que ninguno de los voluntarios que se negó a seguir con las descargas exigiera que la experiencia cesara en su totalidad o se interesara por el estado de la persona que había estado martirizando por lo eléctrico. Sí, muy Poncio Pilatos.

Conclusión: mucha gente es capaz de administrar dolor al prójimo si alguien se lo ordena con el suficiente grado de autoridad o/y se le libera de cualquier consecuencia negativa para ellos.

En fin, que ya le advertí que le iba a dejar mal cuerpo, así que ahora no se me queje...

Esquema del experimento.

jueves 5 de marzo de 2009

Viriato, no te resistas, macho.

¿Cuánta honrados ciudadanos hay en la actualidad que se ganan la vida gracias a los sangrientos invasores de antaño?

Porque, las cosas como son, si sus antepasados resistieron feroces la acometida del acero enemigo, ahora usted no tiene ni un misero circo romano o alcázar árabe que llevarse a la cartera del turista.

Así pues, si invaden, pues que invadan. Pero, eso sí, asegúrese que le edifican lo más posible (y, de paso, que le dejen gastronomía, que eso también interesa mucho para el tema del visitante).

Y si a esas hordas le da por esclavizar, "derecharse" de pernada o barrabasadas (simpática palabra ésta, y que se está perdiendo, por cierto) similares, aguante, que, amigo autóctono perdido, su sangre de hoy es el pan de sus descendientes lejanos.

Circo Romano de Mérida (¿esa caca es el circo?). Sí, un perfecto ejemplo de explotación "rígidofacial" de ruina en ruinas. Vamos, que aquí no corrió Ben-Hur ni cuando estaba en alevines.

miércoles 4 de marzo de 2009

Un Original Homenaje a Bob Dylan (y a la Falta de Originalidad).

¿Cuántas fotos de particulares haciendo muecas vaso ensombrillado en mano y con diversos grados de bronceado, tripa y borrachera tienen por pie "Piratas del Caribe"?

¿Cuántas cuentas de correo electrónico tienen por clave "clave"?

¿Cuántos poemas sin talento ni futuro se titulan "Mi Princesa"?

¿Cuántas bodas por lo civil son el escenario de un novio leyendo a Mario Benedetti con la voz entrecortada y la mano temblorosa en el atril?

¿Cuántos chavales del barrio tienen por apodo "El Chino"?

¿Cuántos céntimos pueblan el derroche entre los cojines de los tresillos?

¿Cuántos discursos memorables para aceptar un premio murieron inéditos en la papelera de un vestíbulo?

¿Cuántos libros de texto para adultos se pudren casi a estrenar en los cajones?

¿Cuántos blogs estériles llenán la Red de contaminación digital?

¿Cuántas veces juramos que ésta será la última vez?

La respuesta, mi amigo, va soplando por el viento.

martes 3 de marzo de 2009

Firme ante el Enemigo.

¿Qué se le pasará por la cabeza a un militar policondecorado cuando firma una rendición?

Quizás sienta asco, porque se metió en una guerra.

Quizás sienta envidia, porque no es el ganador que le restriega una mirada al otro lado de la mesa.

Quizás sienta rabia, porque no supo ganar.

Quizás sienta pena, por todos los que se fueron al Cielo y por todos los que se han quedado en el Infierno.

Quizás sienta vergüenza, porque él no murió.

Quizás sienta alivio, porque ya nadie más va a morir.

Quizás sienta miedo, porque su futuro es incierto.

Quizás, sencillamente, ya no sienta, porque las guerras vacían.

En una guerra no hay opción: o te matan o mueres.

lunes 2 de marzo de 2009

El Hombre que Tuvo una Revelador Ataque de Ansiedad en el Lavabo de la Oficina.

Salvador Galvín, auxiliar administrativo, llevaba más de dos horas atrincherado en el baño de la oficina. Ni las paternalistas recomendaciones de sus compañeros ni las severas amenazas de su inmediato superior habían conseguido meterle en razón para que saliera. No quedaba más remedio, se tira la puerta abajo y que Galvín cargue con la factura.

El brutal golpe de karate manchego contra la puerta de Sabino, el bestia oficial de administración, surtió el efecto deseado (con creces, de hecho). El panorama que se encontró la brigada cotilla que abarrotaba el aseo fue propio de los cuadros más dalinianos de Dalí:

Sentado en el frío baldosín, y acodado en la mismísima taza del inodoro, Salvador Galvín contemplaba embelesado sus propias inmundicias.

-¿Os habéis fijado que en las ciudades ya ni la caca resulta como es debido? ¡Si casi huele hasta bien! La que echaba en mi pueblo de crío si que apestaba en condiciones...

Y toda aquella gente no supo si darle por loco o darle la razón. Bueno, exceptuando, Sabino, que le dio un bofetón "a ver si se le quita así tanta tontería".

domingo 1 de marzo de 2009

Cuentos de Hadas que Terminan Regular: Arriba y Abajo.

Las almas nunca mueren solas, siempre hay dos personajes que se pasan a buscarlas. Para llevárselas a uno de los dos sitios que usted se imagina: arriba o abajo.

Hoy tocaba un cura, algo que siempre le resultaba particularmente divertido al representante de abajo. Le hacía mucha gracia la cara -curiosa mezcla de incredulidad y pánico- que más de un ministro del Señor en la tierra ponía al constatar que, después de todo, sus grandes verdades no eran mentira. Al de arriba, por su parte, ese mismo rostro le producía pena y rabia.

Y no se piense usted que aquellos dos seres se presentan con intención de juicio y condena. Muy al contrario, se limitan a proponer dos opciones. Arriba se está tranquilo (mucho), pero tampoco hay demasiado que hacer, salvo disfrutar de una paz infinita y eterna. Por contra, abajo se encuentra el parque temático de los Pecados Capitales.

Supongo que no hace falte decirle qué elige la gran mayoría del personal. Pero, como dice San Pedro, somos bien pocos por aquí pero, ¡y lo tranqulitos que estamos!