¿En qué consistía el tema? Pues la idea era combatir a la insurgencia cubana confinando a la población civil en ciudades. Copio y pego textualmente la ley:
1. Todos los habitantes de las zonas rurales o de las áreas exteriores a la línea de ciudades fortificadas, serán concentrados dentro de las ciudades ocupadas por las tropas en el plazo de ocho días. Todo aquel que desobedezca esta orden o que sea encontrado fuera de las zonas prescritas, será considerado rebelde y juzgado como tal.
2. Queda absolutamente prohibido, sin permiso de la autoridad militar del punto de partida, sacar productos alimenticios de las ciudades y trasladarlos a otras, por mar o por tierra. Los violadores de estas normas serán juzgados y condenados en calidad de colaboradores de los rebeldes.
3. Se ordena a los propietarios de cabezas de ganado que las conduzcan a las ciudades o sus alrededores, donde pueden recibir la protección adecuada.
Resumiendo, aquello de "quitarle al agua al pez".
Obviamente, las "Reconcentraciones" no dieron el fruto deseado. Todo lo contrario. Los campesinos fueron arrancados de sus tierras -y las cosechas que eran su sustento- y arrastrados a ciudades-jaula-trampa donde no había ni alimentos ni vivienda ni sanidad ni na de na. Como es lógico, el avance de la guerra no hizo sino empeorar la ya de por sí crítica situación.
¿Víctimas? Pues sólo le comentaré que he estado navegando un poquillo en busca de información y la estimación más baja que he encontrado habla de 300.000 muertos.
Yo no se si hemos pedido perdón alguna vez a alguien por todo esto. Pero yo, por si acaso, y como humilde españolito de DNI raso, lo hago.

Así veía la prensa americana de la época al tal Weyler. (Por supuesto que hay fotos absolutamente espeluznantes de nuestro tema de hoy, pero me las ahorro porque no es mi estilo. En cualquier caso, ahí tiene usted el buscador de fotos de Google).
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