El comandante Norm Lowry fue un piloto con muy mala suerte. Tanta, que murió a los mandos de un reactor T-38 y se llevó consigo a otros tres hombres más. Lowry era el jefe de los "Thunderbirds" la patrulla acrobática de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Un aciago día de 1982, los mandos de su T-38 no respondieron correctamente y se estrelló, seguido del resto del equipo.
¿Tan malos pilotos eran? No, simplemente seguían ciegamente a su líder. El vuelo acrobático en formación es así. A veces, uno no sabe si está lejos o cerca de la tierra, o si está al derecho o del revés. Todo tu preocupación es clavar la mirada en el jefe y mantenerte pegado a él. Sin duda, uno de los más obesos ejemplos de la pesada carga que supone ser un líder: un equipo confía en ti hasta tal extremo que apuestan sus propias vidas a tu profesionalidad y pericia.
Afortunadamente, el guía sabe que lo que se hace y todo suele salir perfectamente bonito. Lamentablemente, hay veces que la técnica juega una cruel pasada.

Los malogrados aviadores del conocido como "Accidente del Diamante" (volaban en una formación así denominada). De izquierda a derecha, comandante Norm Lowry y capitanes Willie Mays, Joseph Peterson y Mark Melancon. Descansen en paz.
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