-¿Puedo crear algo?
Zeus estaba un poco hasta los rayos de aquel tipo. No sabía de dónde demonios había salido, pero, si estaba allí con ellos, debía de ser una criatura mitológica de pleno derecho. En cualquier caso, menudo chasco de dios del Olimpo.
-¡Ya te he dicho que está todo creado, machote! Echa un vistazo, ¿no ves que no queda nada por hacer?
El pesado dios se asomó por una ranurita entre las nubes y se encogió de brazos.
-Me igual, yo quiero crear algo.
-¡Estoy harto de ti! Creo que lo mejor que puedo hacer es expulsarte del Olimpo y que nos dejes en paz de una vez.
-¡No puedes echarme por las buenas, esto es mitología griega y no se pueden hacer las cosas porque sí! ¡Tienes que ponerme una prueba!
-¿De veras? ¡Pues si prueba quieres, prueba vas a tener, y de crear, ya que tanta ilusión te hace: dale a los mortales humanos algo más inútil y pesado que tú, o te condenaré al destierro terrenal eterno!
El pesado dios asintió con una sonrisa y se lanzó Monte Olimpo abajo.
En un par de horas, ya estaba de vuelta.
-¡Ya está!
-¿Ya has terminado?
-Sí.
-¿Y qué has creado?
-Pues es una desagradable sensación por toda la piel del cuerpo que no se alivia hasta que uno pasa las uñas sobre ella. Lo he llamado "picor".
-¿Picor, y cómo es eso?
En ese mismo instante, un mosquito se posó sobre la pierna de Zeus y le recetó una picadura de categoría. Tras un par de días rasca que te rasca, Zeus citó al dios.
-Tu reto era darle a los mortales algo más inútil y pesado que tú si no quería ser expulsado del Olimpo.
-¿Y?
-Que después de probar esto que llamas "picor", o me das una solución y rapidito o te estrangulo con mis propias manos, pedazo de mamón.
-Bueno, supongo que eso significa que me puedo quedar por aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario