Buscar en Mundo Jackson

viernes, 30 de septiembre de 2011

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Desastre Literario, Mas Sólo en Apariencia..

Dicen que el buen profesor desea, de todo corazón, que sus alumnos lleguen a superarlo en su propia materia.

"El Nieto", si era sincero consigo mismo, debía de ser sólo regular, porque no terminaba de hacerle gracia que Conileta fuera ya por el cuatro libro publicado, y siempre con gran éxito de crítica y público. Aunque, para ser sinceros del todo, lo que realmente le dolía era la convicción de que aquel grandísimo escritor no había aprendido nada en sus clases de Literatura.

"¡Conileta, macho, ya sé que Unamuno no te apasiona, pero hazme un poquito de caso!" Eso le había dicho un día en clase. Ahora, en cruel y deliciosa ironía, los críticos comparaban los estilos de Miguel de Unamuno y José Ángel Conileta.

"¡Conileta, macho, que te pasas la vida en tu mundo!" ¿Cuántas veces le había dicho eso en clase? Ahora se sentía estúpido, pues era ese mismo mundo que él visitaba cuando leía los libros de su antiguo alumno.

"¿Otra vez de pellas, Conileta?" Sí, muchas mañanas, en vez tragarse sus aburridas clases, el chaval se había dedicado a vivir las aventuras callejeras que habían inspirado su libro "Las Mañanas Escupidas", Premio Planeta.

!Y lo peor de todo es que nunca había conseguido que aquel maldito chaval, que el Conileta de las narices le entregara una mísera redacción o estudiara para un cochino examen!

En resumen, que le había suspendido la Literatura a uno de los más destacados literatos en lengua castellana con vida. Es el tipo de cosas que te hacen sentir inútil y estúpido.

Y aun así, ahí estaba, en la cola de la Feria del Libro, para que su antiguo alumno le firmara su última obra. Durante años, había evitado el encuentro, pero había decidido que tenía que coger al toro por los cuernos, afrontar todo aquello.

-Hola.

-Buenos días.

-No te acuerdas de mí, ¿verdad? -Conileta puso cara de concentración- No te preocupes, han pasado muchos años.

-¡Joder, "El Nieto"!

-Sí, "El Nieto"-la vocecita era de de ilusión.

-¿Cómo le va ?¿Qué tal por el cole?

-Bien, bien, todo muy bien...Ya veo que me equivoqué contigo, que la Literatura, después de todo, era lo tuyo.

-¡No se crea, que cada libro me cuesta un mundo: siempre ando pidiéndole a la editorial que me den una semana más de plazo, y siempre acabo escribiendo la noche antes como un loco, y nunca me sale un novela de más de 200 páginas! ¡Tenía usted razón cuando me decía que era un vago!

Con una sonrisa en los labios, Conileta devolvió el libro firmado.

-¡A ver si te pasas algún día por el cole!

-Sí, tengo que ir, creo que le van a poner mi nombre al salón de actos.

-Eso dicen.

El marketing escolar tiene estas cosas.

"El Nieto" se tuvo que armar de valor para leer la dedicatoria

"A don David Nieto, para que sepa que le escuchaba mucho más de lo que él se piensa".

Quizás era una mentira piadosa, pero a él le daba igual.

No hay comentarios: