Tres a la mesa. Sin más testigos y sin acta. El mercader se dirigió a la persona que estaba a su izquierda.
-¿Con 30 aviones os vale?
-¿Cuánto nos cobras?
-1200 millones, incluyendo formación de personal de aire y tierra y repuestos garantizados durante 30 años.
-¡Joder, macho, los de mi gobierno no van a soltar tanta pasta ni borrachos!
El mercader giró hacia la derecha.
-Quizás si vosotros compráis una actualización de sistemas de los vuestros, y tras el oportuno y alarmante informe, en el país de nuestro amigo traguen con lo de comprar 30 unidades.
-Imposible. Tendría que ser al revés, primero ellos tienen que comprar 30, la prensa da la voz de alarma, histeria popular, a mis políticos les entra el miedo y me autorizan la actualización.
-Comprendo. Podemos recurrir al truco de 16 con una opción de 14 más.
-Sí, eso parece más factible.
-Y, por supuesto, se filtrarán los oportunos informes exagerando las capacidades de los nuevos aviones.
-Sí, eso siempre ayuda mucho.
El mercader se puso en pie.
-De acuerdo. Hecho entonces, señores. Vosotros anunciáis la compra, la prensa publica que los nuevos aviones desequilibran la balanza estratégica de la región, vosotros actualizáis sistemas para que no quedaros atrás y, por último, vosotros compráis más unidades.
Ambos generales asintieron, al tiempo que el mercader abandonaba la sala.
-Oye, lo que igual sería interesante es programar alguna escaramuza entre tus muchachos y los míos, que hace tiempo que tenemos la frontera muy tranquila.
-Estoy de acuerdo. Eso siempre ayuda a justificar el gasto.
-¿2 contra 2?
-Por ejemplo.
-Pero sin derribos, que estos aviones valen una pasta.
-Sin problema, montamos los misiles viejos.
-Bien, y así les damos salida.
-Exacto.
-Pues ya está. Venga esa mano, mi general.
-¡Aquí la tiene!
El mercader volvió, con una bandeja en las manos.
-Enhorabuena, señores. Sellemos este acuerdo como se merece.
-¡Venga esa coca!
-Y es de la buena, pura y directa de su país, mi general.
-¡Joder, esto me recuerda que me tengo que reunir con los traficantes para acordar cuantas toneladas les vamos a intervenir este año!
-¡Pues a ver si abrís un poco la mano, macho, que está carísima!
-Lo que tenéis que hacer es pillar menos, pero dándole más bombo mediático, hombre: nombres espectaculares para las operaciones, soldados con pasamontañas ante los fardos, dar los datos de coca aprehendida en kilos y no en toneladas...Todo eso.
-Se hará lo que se pueda, se hará lo que se pueda.
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