En el lejano planeta Ropley todas la personas tienen dos vidas. Esa es la única diferencia con este nuestro mundo. Pero, ¡menuda diferencia!
Hay, pues, dos tipos de personas: los bivitales y los monovitales, según las vidas que les resten. Este dato es estrictamente confidencial, y se guarda en archivos del gobierno. No obstante, también es muy complicado de ocultar, por no decir imposible, a familiares y amigos.
¿Cómo se muere, pues, en Ropley? Pues igual que en nuestro planeta, solo que, después de morir por primera vez, la persona despierta -como por arte de magia- sana de aquello que le causó la muerte. Por ejemplo, si un anciano fallece de un infarto, retorna con el corazón sano, pero el resto de su cuerpo igual de envejecido. Por tanto, no es raro que haya gente mayor que pierda sus dos vidas en cuestión de un par de años.
Por desgracia, la regeneración sólo es posible si el cuerpo queda completo después del fallecimiento, con lo que las víctimas de incendiós o explosiones pierden sus dos vidas de golpe. No obstante, hay unos minutos de margen, y si el S.U.R.C.E (Servicio Urgente de Reconstrucción Corporal de Emergencia) llega a tiempo y, por ejemplo, cosen la cabeza la cuerpo, la víctima puede disfrutar de su segunda vida.
Cuando uno se muere por primera vez en Ropley, hay una sensación de tensa amargura en el ambiente, en especial si el afectado es muy joven. Algunos dan consuelo, diciendo aquello de: "Todavía tienes toda una vida por delante", mientras que otros te reprochan: "¡Qué manera de desperdiciar una vida!".
El planteamiento que se hace mucha gente es, no obstante, ese mismo: vivir la primera vida al límite, y luego tomarse la segunda con más calma. También los hay que prefieren cuidarse desde jovencitos para asegurarse que llegarán a viejos.
Hubo una época en que sólo los bivitales iban a la guerra, siendo licenciados de inmediato si perdían su primera vida. Pero hubo que cambiarlo, porque muchos jóvenes se pegaban un tiro, renunciado a su primera vida a cambio de salir de allí.
También es complicado suicidarse en Ropley, porque después de quitarte la primera vida, se te envía a un centro especial de internamiento para evitar que remates la faena.
En lo referente a los asesinatos, hay encendidos debates sobre si la persona que te priva de tu primera vida debe ser tratada con la misma severidad que aquella que quita la segunda.
Como verá, Ropley es un sitio muy particular y complejo.
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