Mi consejo es simple: No. Porque cualquiera, incluso cualquier Maradona o Platini, puede fallar un penalty (de ordinario, en el peor momento eliminatorio).
Pero falle con coraje, con garra, que el portero se lleve un buen pelotazo o el balón acabe en los terrenos aledaños al campo.
Falle en suma, con dignidad. No permita que el portero ataje el disparo mansamente y le mire con un gesto medioasonrisado mezcla de sorpresa y sorna.
Por no hablar de la que le espera en el vestuario...

Sangre fría teatralizada para lograr que el portero se venza antes de que usted contacte con el cuero y sutil toque elevado por todo el centro del arco. ¿Se atreve?
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