Como ejemplo bien claro de lo anteriormente expuesto, Denilson anda (o andaba o anduvo) por la liga Vietnamita, pero ha decidido dejarlo por aquello de las lesiones. Todavía no ha cumplido los 32 años...
Sí, Denilson el del Betis, el que era mejor que los mejores. Y, también, Vietnam el de la guerra. Su club se llama Hai Phong Cement FC (en caso de que desee más información, contacte con el calvo del Canal +, que seguro que le puede recitar la alineación titular de carrerilla y facilitarle vídeos). Denilson estaba jugando allí al más puro estilo "destajo deportivo", cobrando a razón de 12.000 dólares por partido jugado y 5.000 por gol marcado.
A lo que voy con tan extensa introducción es que da un poco bastante de penilla ver dónde y cómo acaban sus carreras grandes estrellas de todos los tipos de pelotas y balones. Ya sé que la pasta es la pasta, y bien jugosa que está pero...¡que da pena, leñe!
Y el que me lo quiera negar, que se acuerde de Ralph Sampson. Megaestrella del baloncesto norteamericano de mediados de los ochenta y que terminó en 1992 dando con sus 224 centímetros de huesos en el Unicaja de Málaga, donde tan sólo tardaron 8 partidos en darle boleto (no se extrañe, en su último partido en España anotó.. ¡1 punto en 22 minutos en cancha!)
En fin, que la gloria es efímera, y la deportiva, la que más.

Aviso para navegantes (de habla portuguesa): Denilson le costó al Betis 3.500 millones de pesetas hace 11 años. Ahora, metía goles de a medio millón la unidad.
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