El proceso de transformación de estadio deportivo a templo costó 75 millonazos de dólares y fue costeado íntegramente por la iglesia, que, además, pagó al ayuntamiento de Houston un alquiler de 11 millones dólares por 30 años (supongo que, según está el ladrillo, la cosa es más o menos simbólica).
¿No tiene tiempo o dinero para ir a Houston? No se preocupe, puede ser testigo de los sermones del reverendo Osteen por televisión a lo largo y ancho de Estados Unidos, o en el resto del mundo (en Europa, por "God TV") .
O si lo suyo es la lectura, puede adquirir su libro "Your Best Life Now". Y no se sienta un bicho raro, que ya se han vendido más de cuatro millones de ejemplares desde su lanzamiento en 2004 (seguramente, ha ayudado mucho que esté traducido a 19 idiomas).
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