En la Pirámide de Jackson se escala lo malcriado y desagradecido que es un ser humano, tomando como referencia las condiciones que son necesarias para que pronuncie la frase "¡qué asco!" comiendo pescado. Lo de la pirámide se justifica porque la base es inmensa, y cada uno de los escalones va siendo cada vez más pequeño hasta llegar a una cúspide relativamente reducida. Veamos:
Cúspide: "Este pescado está bien y recién cocinado, pero es congelado y no de pincho. ¡Qué asco!"
Escalón 5: "Este pescado congelado está bien cocinado pero frío. ¡Qué asco!"
Escalón 4: "Este pescado congelado está mal cocinado y frío. ¡Qué asco!
Escalón 3: "Este pescado congelado está crudo. ¡Qué asco!"
Escalón 2: "Esta cabeza de pescado congelado está cruda. ¡Qué asco!"
Escalón 1: "Esta cabeza cruda de pescado congelado está podrida. ¡Qué asco!"
Base: "No hay pescado que comer, ni lo hubo, ni lo habrá".
¡Qué asco!

¿Dónde se encuentra usted?
No hay comentarios:
Publicar un comentario