Buscar en Mundo Jackson

miércoles, 4 de mayo de 2011

Los Casos de Woodchat Shrike: La Americana (10)

¿Ahorcar vacas? ¿Quién ahorca vacas? ¿Cómo se ahorca a una vaca?

En fin, los mejores no conocen excusas.

-Hola, buenas, ¿tendría usted un libro de anatomía de ganada vacuno?

-¿Ganado vacuno?

-Sí, vacas en concreto. Me interesa en especial que tenga un diagrama de cabeza y cuello...Y también saber cuánto suele pesar una vaca.

Normalmente, las bibliotecarias delgaduchas y con gafitas sólo tienen un gesto: neutro total, pero mi pregunta, como por arte de magia, le puso cara de sorpresa a aquella mujer.

-Mire en la estantería superior de ese pasillo.

-Gracias...Por cierto, ¿me podría prestar un lapicero y una hoja en sucio que no le valga?

Horas después, una infeliz vaca se encontraba -con los ojos vendados- de pie sobre el robusto tejado del granero del rancho de un tal Wally Vicks, tranquila de pura ignorancia del destino que le aguardaba inminente. A su lado, yo, y al cuello, una muy gruesa soga atada a un mástil en ese mismo tejado.

Ante la oscura curiosidad de todos aquellos particulares con sombrero tejano, le pegué un buen azote al animal, y éste empezó a avanza lentamente, ignorante de que delante tenía un vació fatal.

Al sentirse caer, animal emitió un mugido, pero cuando la cuerda paró la caída de modo brusco y letal, el bicho ya no dijo ni "mu". Estaba claro, yo tenía un don natural e instintivo para aquello. ¿Por qué no para la literatura o el fútbol? ¡Qué asco de vida!

-¡Diablos, caballero, la ha dejado usted lista para freír!

-¿Acaso no le dije que era el mejor?-terció el pequeño yankee.

-Sin duda, ese par de cabrones asesinos tienen mucha suerte.

Yo no podía estar más en desacuerdo.

No hay comentarios: