-Me alegro de que aplaudas nuestra convocatoria.
-¡Aplaudir es poco, vitoreo! ¡Nada nos detendrá! ¡Ya me hierve la sangre, compañero!
-¡Estupendo! Entonces, el 6 nos vemos.
-¿6 de qué?
-De diciembre.
-¡No jodas! ¿Quién ha elegido esa fecha?
-Pues yo...Es domingo y así podrá venir más gente.
-¡Pero qué clase de enano mental eres tú! ¡Ese fin de semana hay puente! ¡No voy a ir ni yo!
-Es que yo pensaba que dada la gravedad del problema en cuestión...
-¡Ay, majete! Que una cosa es una cosa y sacrificar un puentecito, otra muy diferente.
1 comentario:
No se crea usted, decida en serio acabar con el botellón y ya verá como miles de personas saldrán a defender sus derechos que "no pueden ser pisoteados". Eso sí en este país nadie hace nada por lo verdaderamente importante. Si trasladásemos solo algo como nuestra tasa de paro a cualquier país de Europa como Alemania, Reino Unido o Francia en esos países se producirían revueltas. La desobediencia civil frente al gobierno sería generalizada y el Palacio Presidencial estaría cercado por una muchedumbre con sogas y antorchas que no tardarían en asaltarlo con la intención de linchar al presidente. Poco antes de que el asalto tuviese éxito el encargado de seguridad se acercaría al presidente y le diría:
-Lo siento señor presidente, todo ha terminado. Aquí tiene mi pistola por si desea usarla antes de que lleguen, tengo entendido que es muy rápido.
Pero claro, en este país el presidente puede estar tranquilo porque la gente nunca hace nada. En este país no.
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