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domingo, 31 de enero de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Una Tarde Inolvidable.

-Hermano Valerio.

-Dime, Rosales.

-Que no puedo ir a lo del encuentro con el Papa del domingo por la tarde.

-¿Y eso?

-El partido.

-¡Pero si jugáis el sábado y en casa!

-No, ya no. Me han llamado del club, que me han convocado del primer equipo.

-¿Del primero, primero?

-Sí, del de primera. Jugamos con el Bilbao.

Las alegrías, no por esperadas, son menos alegrías. Estaba cantado que no tardarían en subir al chaval a jugar con los mayores.

-¡Enhorabuena, dame un abrazo, hombre!

El Hermano Valerio se admiró, una más de tantas, de la sangre fría de Rosales. Otro estaría dando botes de alegría gritando por las esquinas, pero él se lo tomaba con una calma y una naturalidad impropias de un chaval de 18 años y días. Quizás ése era el secreto de su éxito.

Aquel era un partido que no se habría perdido por nada del mundo, pero la visita del Papa era nada del mundo. El amplísimo patio del colegio iba a ser la sede del "Encuentro Papal con la Juventud" y era impensable que un miembro de la orden anfitriona se lo perdiera "por irse al fútbol". En fin, así era la vida religiosa.

-Bueno, Hermano, ya le contaré cómo me va.

-En esta ocasión, lo podre ver por la tele.

Rosales regaló una de sus serias sonrisas.

-¡Claro!

-¿Quieres que rece por ti?

-Sí, me va a hacer falta toda la ayuda de este mundo y del otro.

-Está bien, pediré a Dios que juegues como un diablo.

-¡Hombre, primero pída que me saquen!

Aquello estaba muy, muy mal, pero...¡qué coño, que era un chaval del colegio debutando en primera! El aparatito simulaba ser un audífono, pero, en realidad, era un receptor de radio. Vamos, un transistor de toda la vida. No era la primera vez que recurría a aquella maravilla de la ciencia que le había hecho de encargo hacía años un ex-alumno que dio con sus huesos en la Formación Profesional electrónica.

Y allí estaba él, todo serio con la sesuda mirada puesta en su Santidad y la oreja y el alma en la narración radiofónica.

¡A calentar, ha salido a calentar! El partido estaba decantado, así que la cosa pintaba bien. El Hermano Valerio tragó saliva y se revolvió nervioso en su asiento.

¡¡El mister lo ha llamado!! ¿Cuánto queda? Mirada rápida al reloj y rápido cálculo mental. Algo menos de diez minutos. ¡Vamos, chaval! Se agacho para santiguarse sin que ni el resto de religiosos ni el Papa en persona lo vieran.

No sabía si era porque el narrador era excepcional o porque era una escena que había contemplado cientos de veces, pero lo vio todo como si estuviera en tribuna. El balón al compañero, rápido desmarque, balón que vuelve de la pared, Rosales solo ante el guardameta. Control, vista al frente, ese amago que le parte las rodillas al potero, sutil toque, todo en apenas un segundo. Sí, lo estaba viendo, ahí estaba aquel mocoso que nunca se cansaba de perseguir una pelota por el patio.

Hay momentos en la vida, pocos -afortunadamente- en que todo da igual, en que ni el trabajo ni el futuro, ni tan siquiera la vida misma importan; en que todo lo que creemos sagrado se rinde ante el impulso de ser humano.

-¡¡¡Gooooooooooooooooooooooooooooooooool, goooooool de Rosales!!!

Sí, la verdad es que romper el silencio acorazado que preside las alocuciones del Papá de aquel modo resultaba bastante embarazoso, aunque quizás fue peor lo de abrazar efusivamente a la Reverenda Madre de las Claretianas que tenía sentada a su lado.

Pero no se arrepentía ni un milímetro.

sábado, 30 de enero de 2010

Erecciones Legislativas (O sea, que Se Pongan Más Duras las Penas).

No piensen que poner leyes más severas va a hacer que los jóvenes se lo piensen dos veces. Pero si es que ni tan siquiera piensan una, que se lo digo yo.

Y en lo que respecta a los adultos, tengo la firme convicción de que disuade mucho más una alta probabilidad de ser castigado que la dureza del castigo. Al fin y al cabo, aquí todos nos creemos muy listos y nunca nos van a pillar.

No cabe duda que hay que proteger a lo sociedad de tanto sujeto peligroso y canalla que anda suelto. Sí, es del todo indiscutible, pero que también incluyan en el lote a los que llevan traje, corbata y son doctor "honoris causa" (que, supongo, que el "honoris" no debió ser aplaudir bombardeos de esos que matan a civiles, por muy colaterales que sean).

Reformen, pues, la Ley, y que, para variar sea un poco justa, y no una partida de poker entre tahúres con toga y puñetas.

Reformen, sí, para que ningún asesino quede impune...Ninguno. Y apliquen la reforma.

(Ya, ya lo sé. Para según que casos, no conviene. O no se tienen los arrestos para que convenga).

El 3 de Julio de 1988, un navío militar de Estados Unidos (USS Vincennes) confundió al vuelo 655 de Iran Air con un caza F-14, le disparó un misil y lo derribó. 290 personas perdieron las vida. El Gobierno estadounidense dio por zanjado el asunto pagando 60 millones de dólares en indemnizaciones a las familias de las víctimas.

Pero todavía no ha emitido ninguna declaración oficial de disculpa.

Ningún miembro de la tripulación del USS Vincennes fue sancionado a causa del incidente.

viernes, 29 de enero de 2010

¿Y Si De Verdad Hubiera Hombres-Lobo?

¿Qué pasaría si, de la noche al desayuno, se descubriera, probara y constatara que hay hombres-lobo como los de las películas, matando por las calles de luna llena?

Lo primero que haría la oposición es culpar al gobierno. Bueno, lo segundo, que lo primero habría sido apresurarse en invertir en plata. (Aunque, por desgracia para ellos, la mayoría ya la habían comprado los gobernantes y todos los puntos de su círculo).

Surgirían empresas de "Control y Erradicación de Plagas Licantrópicas", que matarían hombres-lobo al por mayor, teniendo especial cuidado de dejar siempre a alguno vivo y coleando (en caso de que los hombres-lobo tengan cola, que nunca lo he sabido. Y hasta aquí llego, que nunca he sido dado a los chistes facilones).

Los científicos se maravillarían de tan sobresaliente mutación, y la aprovecharían para reafirmar sus teorías, sean las que fueren.

Se pondría muy de moda entre las niñas de toda barrio, condición y laca de uñas tener un novio hombre-lobo, porque son chungos y peligrosos (da igual que apesten a jaula descuidada, no paren de soltar pelo y te asesinen al descuartizamiento la noche menos pensada).

Más de una mamá también buscaría tener una aventurilla con un hombre-lobo, por aquello del morbo y la novedad.

La televisión se llenaría de programas en que hombres-lobo arrepentidos, con el gesto tras una pantalla y la voz distorsionada, darían su impactante y lobo-humano testimonio a cambio de un hermoso chequecito.

Surgiría una subespecia de hombres-lobo en las zonas más calurosas del Globo: los "licantropicales". (¡Qué malo, pero no lo he podido evitar!)

Algún dentista iba a tener curro para rato.

Aunque no tanto como algunos centros de depilación, que iban a tener que pedirle los cañones láser prestados a Darth Vader.

Y seguro que algún hombre-lobo se mudaba al quinto piso de mi casa y no me iba a dejar dormir en toda la noche con los dichosos aullidos.

jueves, 28 de enero de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: La Centinela Pasota.

-¿Qué te han dicho?

-No sé, supongo que lo de siempre, tampoco he estado muy atenta. ¡O sea, un tío que a lo único que ha llegado en su puta vida es a profesor de mala muerte, y tiene los cojones de querer darme consejos!

-Pero, ¿te van a cambiar de cole?

-Ni puta idea, ya te he dicho que estaba en mi mundo.

-¿Y tu padre que decía?

-Sus gilipolleces a voces de costumbre.

-Y si te echan de aquí, ¿dónde te van a llevar?

-¡Me suda el coño, tía!

-¡Joder, es que si te vas a otro sitio, ya no nos verás!

-¡Y una polla como una olla! ¡Me manden donde me manden, aquí estoy yo a la salida para vernos todos los días, y los fines de semana lo mismo!

-¡Siempre hermanas!

-¡Hermanas hasta la muerte!

* * *

-Yo creo que la entrevista ha sido muy positiva.

-Sin duda, Alfredo. Tu hija ha entendido perfectamente lo que se juega y estoy seguro de que vamos a ver un fuerte cambio de actitud inmediato y en todos los sentidos.

-Sí, era necesario ponerse firmes y hablar seriamente con ella.

-Efectivamente. Y, ya lo has visto, no se ha perdido ni una coma de todo lo que le hemos dicho. Ni parpadeaba.

(A J.D. Salinger, que tuvo, a su modo, la vida que a mí me gustaría tener, al mío).

miércoles, 27 de enero de 2010

Ensayos Sin Estreno. (De los Aparatos Eruditos a los Rudos Rugberos)

Ensayo es hacer de mentira algo que se tiene la intención de hacer de verdad. El objetivo es que, de tanto repetir lo mismo, nos acabe saliendo bien no por tener un talento natural, sino de puritito aburrimiento. En otras palabras, es el remedio natural más efectivo que se me ocurre contra los nervios.

(Por extensión, un "ensayo general" es aquel que se hace el día antes y que permite al director de la obra desesperarse por "lo verde que está todo esto").

También dice la RAE que un "ensayo" es: "Escrito en el cual un autor desarrolla sus ideas sin necesidad de mostrar el aparato erudito".

(A mí, como a usted, lo de "mostrar el aparato erudito" no nos termina de sonar bien ,apenas empieza, de hecho).

La relación entre practicar un espectáculo y desarrollar ideas sin mostrar el aparato erudito se me escapa, y todavía se me escapa más que pinta en todo esto jugar al rugby y posar el balón en la zona de marca enemiga, que, como usted sabe, también es un "ensayo".

Y, como se me escapa, lo que voy a hacer es perseguirla. En inglés, que es de donde viene el rugby y todos sus afluentes, al ensayo le llaman "try" (que es, más bien, un "intento") y se denomina así porque, en origen, conseguir un "try" lo único que permitía era "try at goal", es decir, intentar meter gol (o sea, chutar a palos).

Resuelto el entuerto, sólo me queda rogar a todos los comentaristas balompédicos del mundo mundial que dejen de decir "ensayo", cada vez que un lanzamiento se marcha por encima del larguero, porque eso, en todo caso, se parece a una "transformación".

Gracias por anticipado.

martes, 26 de enero de 2010

Por Mucho que lo Repitas, te Va a Dar lo Mismo. (¡Déjalo, que Vas a Romper el DVD!)

Visto con frialdad, ¿no le parece de los más inútil eso de la "moviola"?

Ya, ya sé que ver el fútbol sin pasión es imposible, o, mejor dicho, no tiene gracia verlo así.

Pero, insistiendo en tan utópico frialdad, ¿cuál será el origen de esa necesidad tan de forofo de saber si el gol fue legal o no, cuando sabemos que da igual, que subió al marcador y de ahí no lo baja nadie?

¿Consuelo? Ni el más mínimo, que saber que la derrota propia fue injusta no produce sino rabia y pataleta.

¿Morbosa curiosidad? Sí, puede que haya bastante de esto. Y también de esas ganas tan españolas de demostrar que uno tiene la razón (y que el árbitro se equivocó).

Pero, visto desde mis gafas, todo eso de la "moviola" sirve para dar a los entrenadores una balsa de excusas con la que mantener su puesto de trabajo a flote una semana más. ("Ya sabéis que no me gusta hablar de los árbitros pero...Ya lo habéis visto todos en la tele...¡Y es imposible ganar cuando se juega contra doce!")

Pero, sobre todo, la dichosa "moviola" (con su polémica de la mano) le sirve a un nutrido grupo de periodistas (con poca imaginación) para llenar horas y hojas de televisión, radio y prensa. Y, por extensión, le da de qué hablar a muchos señores carentes de nada mejor a lo que dedicar sus tertulias.

Pero, insisto, que si en el acta pone 1-0, 1-0 se queda. Y eso va a misa y al aperitivo de después.

Sí, vale, fue gol, ¡qué golazo, Michel! Pero Brasil 1-España 0.

lunes, 25 de enero de 2010

No Se Deje Aconsejar Fácilmente (Es un Consejo).

Como aconsejar es gratis, hay mucha gente que se pone generosa. Mas, ¡cuidado, amigo! Que tan peligroso es fiarse de quien uno no debe como no fiarse de nadie.

En mi caso concreto:

-Huyo despavorido y lleno de pavor (que viene a ser lo mismo) de los expertos y sus consejos. Como dijo el grandísimo (en tantos aspectos) Sir Peter Ustinov: "Cuando el mundo estalle en mil pedazos, la última voz en oírse será la de un experto diciendo que es absolutamente imposible que ocurra".

-Nunca veo nada que vaya avalado por la expresión "te vas a mear de risa" o "está que te cagas". Una persona que usa tales giro y yo no nos reímos de las mismas cosas.

-No aplico las inteligentes e ingeniosas soluciones a cuestiones trascendentales que propone por Internet un tipo que no sabe que hay que usar la diéresis o ignora cómo sacarla de un teclado normal.

-No me fío de que a una vecina de alguien le fue muy bien. Las vecinas son poco dadas a admitir en público que se equivocaron.

-Tampoco consumo productos o servicios acompañados por la coletilla: "pues precisamente un amigo mío se dedica a eso". Todos sabemos lo generosos que son los amiguetes a los que se les mandan clientes.

-No creo a los políticos. (Aunque voto, porque uno tiene el derecho inalienable de elegir quién quiere que le mienta).

Dicho lo cual, y en aplicación de lo anteriormente expuesto, no me haga usted ni puñetero caso.

domingo, 24 de enero de 2010

Una Imagen Vale Más que Mil Firmas.

La entrañable tienda de revelado de la esquina -esa que evolucionó de las 24 horas a una sola, esa que fue testigo involuntario de nuestras vacaciones- no ha sido la única víctima de la fotografía digital.

"Iker, una foto, por favor", echar mano al hombro, mientras se aleja con la otra el móvil lo más posible, flash, comprobar que ha salido sin soltar a la presa, "¡Gracias, Iker, suerte mañana en el partido!"

Cada vez se firman menos autógrafos, mola más hacerse la fotito. Antes, no se llevaba la cámara encima o menudo lío era saber si la dichosa instantánea salía o no salía.

Mola más hacerse la foto, insisto, porque se puede colgar en Internet o enviar a los amigos, que tanta satisfacción hay en tener el testimonio gráfico como en presumirlo.

Y el autógrafo...¡vaya usted a saber si es de verdad o de mentira! (que me dicen las malas lenguas que hay sueltos masajistas que se firman camisetas a destajo), pero la foto ahí está, prueba irrefutable de un encuentro único e inolvidable, y rutinario a la vez.

Yo, por mi parte, me sigo quedando con el autógrafo, que uno es de letras y nobleza obliga y porque creo firmemente que lo se escribe vale más que lo que se aparenta.

sábado, 23 de enero de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: "El Winchester".

"¡Mira, como el Víctor!", ese fue el comentario del gracioso de turno cuando Don José, en una de sus habituales rutas turísticas por los Cerros de Úbeda durante las explicaciones, mencionó que el fusil "Winchester" era de repetición.

Y el mote se le quedó.

"El Winchester" afirma rotundo, si se le pregunta, que lo de repetir le importó "una mierda". En realidad, a él todo le importa eso, "una mierda". El colegio, su familia, y el Sistema Solar en pleno.

Todo menos los amigos, claro está. Sigue conservando a los de su antiguo curso -los de toda la vida hasta que la repetición se cruzó-. Y ahora tiene otros en su nueva clase, sobre los que ejerce una cierta autoridad patriarcal, como el pionero que, aunque fuera sin éxito, ya recorrió la senda de ese curso. "¡Pues te vas a cagar cuando lleguemos a las integrales!"

Además, le va mucho mejor con estas chicas, atraídas por ese aire canalla que imprime el ser suspendedor habitual, y un año mayor.

"Pensándolo bien, no ha estado tal mal lo de repetir. Me lo estoy pasando que te cagas", le dijo un día a Leopoldo, su tutor, en entrevista personal.

No obstante, Leopoldo -observador que él es- ya se ha dado cuenta de que, alguna que otra vez, "el Winchester" lanza una mirada amarga y boba que se queda clavada en el infinito y emite un suspiro que nadie consigue oír.

viernes, 22 de enero de 2010

Palabras en Juego para Titulares Inminentes.

No es ningún secreto que sufro de una "ludoverbopatía" galopante, o sea, que me gusta más un juego de palabras que un tinte rubio a una señora de derechas (¿o debería decir de "demechas"?)

Ahí van algunos, de una actualidad tan rabiosa que echa espuma por la boca, en forma de titular de prensa:

"Robinson CruPSOE", ideal, sin duda, para destacar lo solo que parece que se está quedando el líder del partido en el poder.

"Y-ni-esta", reservado para cuando el Barcelona diga adiós a su última oportunidad de ganar un título. Dado el precedente del año anterior, resulta especialmente efectivo.

"Todo en Estados Unidos, Obama o va peor", ideal para los que no soportan al marido de Michelle.

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejercito rojo", cuando Brasil elimine a España del Mundial de Fútbol. Descuide, que ningún periódico se atreverá...

"Let-i Be", ya sólo por esto merecería la pena que los Príncipes de Asturias se entrevistaran con Paul McCartney.

"No saben hacer la "O", aunque no será por falta de canutos", inmejorable radiografía de un significativo grupo de esa juventud española.

"Calienta-mienten global", para los que dicen que lo del Cambio Climático es una patraña.

"Pintan copos: La Tierra nos pega un buen tute", para los que piensan que el Cambio Climático es cierto.

jueves, 21 de enero de 2010

Si No se Ríen de Ti, es que No Existes...(Su Señoría)

"Que hablen de uno, aunque sea mal". Gran verdad y mayor clave política y publicitaria.

Recordaban los creadores de la serie británica de sátira "Spitting Image" cómo las propias oficinas de prensa de algunos políticos les remitían cintas y fotografías de sus jefes. Tal era el éxito de la serie, que si no tenías muñeco, no existías en el panorama político.

Es la cuota más ingrata de las facturas de la fama. El tener que contemplar y consentir que deformen tu rostro, imiten tu voz, se burlen de tus derrotas, repitan hasta el basta tus palabras, agranden tus errores...Y todo, con una sonrisa, porque, después de todo, "¡hay que tener sentido del humor!" Además, lo que es peor, tus seres queridos también entrarán en el lote.

Sí, es parte del juego, y al que no le gusten las reglas, que no entre en el casino del poder y el dinero, esos bienes tan preciados concedidos al capricho de las multitudes anónimas. Multitudes que, como niños crueles, sienten la necesidad de burlarse de aquellos que salen en la tele y los periódicos.

Así que no se deprima porque le sacan un chiste, hágalo cuando (¡Cielo Santo!) los humoristas en bloque le destierren del repertorio de sus espectáculos.

Significa que está usted acabado, amigo.

miércoles, 20 de enero de 2010

A los que Pasan de las Zonas de Paso.

Lo siento, es superior a mí, me pone de los nervios la gente que se pone a charlar en las mismísimas puertas, ocupando todo el hueco con sus confidencias y revelaciones, y sin dejarte pasar.

Sí, me saca tan de quicio que me dan ganas de sacar de quicio a la propia puerta y darles un buen portazo (además de verdad) a los protagonistas de la fechoría.

Que ya sé que tienen algo nuevo que contarse (como en la canción de Perales) y que de la misma prisa no pueden irse a otro sitio, pero, por favor, piense usted en los demás que, manías que tenemos, queremos usar la puerta para entrar o salir.

¿Por qué no se van a una cafetería, que es donde la gente normal pone a la lengua a hacer gimnasia individual (y, en las discotecas, lucha libre)? O, por lo menos, que se sienten en unas sillitas y allí se cuenten lo que se tengan que hablar.

"¡Ay, perdona!", te dicen cuando se dan cuenta de la faena. Si yo les perdono, por supuesto, de mil amores y con la sincerad con que se dice por primera vez "te quiero" (¡releñe, qué cursi esto último!), pero, por favor, que no lo hagan más.

¡Que quiero pasar y no puedo!

martes, 19 de enero de 2010

¿Los Balones Botan o Votan?

Dicen que está feo mezclar política y deporte. Que digan lo que quieran, aquí lo hacemos todos.

Lo hacen los jugadores, cuando afirman tener eternas lealtades a regiones que hace un año ni conocían, cuando veneran símbolos con la pasión fingida que se le debe al mejor postor.

Lo hacen los políticos, aprovechando que es más fácil llenar de público un estadio ofreciendo un partido de fútbol que un mitin del partido. Así que se valen de que ya está allí toda esa gente para dejarse ver en el palco y, de paso, salir en la tele y arañar algún votete.

Lo hacen los políticos, recibiendo a los campeones por lo institucional (con camiseta personalizada incluida), con la aviesa intención de intentar succionarles un poco de ese aura de victoria y grandeza que tienen los campeones y, de paso, salir en la tele y arañar algún votete.

Los hacen los periodistas, cuando identifican a un equipos con las opiniones de su presidente o de una parte de su afición, y cuando relacionan las victorias con la legitimidad o no de esas opiniones.

Lo hacen los periodistas, cuando creen que una victoria o una derrota en el terreno de juego internacional pone el juego el orgullo patrio.

Lo hacen las aficiones, usando las gradas como diván de sus miedos y sus fobias, y como inodoro para toda la mierda que llevan dentro de sus cabezas.

Y, lo que es peor, a menudo hasta lo hacemos y usted y yo.

4 de Junio de 1977. La selección de Escocia gana a Inglaterra en Wembley. Y se lía la que se lía.

lunes, 18 de enero de 2010

La Prueba de Iluminación Educativa Jackson (P.I.E.J)

Un tal William Yeats dijo que "la Educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego". Es un frase que yo le tatuaría en la mollera a todos los personajes de este Circo del Esperpento que es mi negocio de la Educación.

Porque todos nos limitamos a poner a los niños en fila y, con la mirada aburrida y suspicaz, nos asomanos a su cubito, vemos lo que hay dentro y lo cuantificamos de 0 a 10 (con o sin decimales). "¡Hala, majete, ya puedes olvidarlo todo tranquilamente!"

¿No sería una genial locura examinar a las personas de 30, 40, 50 años...? No para dar o quitar títulos (¡esa maldita obsesión que tanto nos lastra! Estamos tan preocupados por certificar lo mucho que sabemos que nos olvidamos de aprender), sino para ver lo que aquellas semillas que se plantaron en un colegio han dado como verdadero fruto.

Un examen imprevisible y enigmático, sin más temario previo que todo el saber humano, porque en este ejercicio que propongo, tanta trampa hay en estudiar para prepararlo como en copiar.

¡Ojalá lo hicieran conmigo! Aunque fuera sólo como pequeño homenaje a todos aquellos maestros que me enseñaron lo bellas que eran las letras -las nuestras y las de fuera-, para poder demostrarles y agradecerles lo que ahora soy, o como tirón en las orejas para aquellos profesores de números que sólo sacaron de mí fríos aprobados huecos.

Nadie lo va hacer, aunque sería precioso que lo hicieran, para ver hasta qué punto las aulas del ayer encendieron llamas capaces de iluminar nuestros presentes.

domingo, 17 de enero de 2010

Hipos, Hipócritas, Hipotecas, Hipódromos, Hipocondriacos, Hipopótamos...: Diferentes Hipótesis.

¿Cómo será posible que cuatro letritas de nada den juego tan dispar en el diccionario? ¡No hay manera de deducir qué leches significa una palabra que empieza de tal modo! No como ese "hiper" que nos sugiere "a lo bestia" o "infra", que nos lleva de cabeza que "la cosa va más bien cortita".

Resultado, que hubo época de inocencia en que me creía que una "hipoteca" era una cuadra de caballos.

Pues resulta que el lío nace de que aquel "hipo griego" era tanto "bajo" como "caballo". Por lo que "hipoteca" significa "bajo deposito" (en realidad, bajo un pufo del carajo con el banco") o "hipocondría", "bajo el cartílago" (al parecer, por la costumbre de tocarse mucho el cuerpo al quejarse de dolores varios); mientras que, por su parte, el "hipopótamo" es "caballo de río".

¿Y el "hipo a secas"? Pues, según la RAE, onomatopéyico. (O, si quiere otra teoría mas cogidita por los pelos, porque el ruido que uno hace se parece al relinchar de un caballo).

¿Y el "hipócrita"? Pues del griego "hypokrisis", que significaba "fingir" o "actuar".

sábado, 16 de enero de 2010

Once Metros Hasta el Foso.

"La lotería de los penaltis. ¡Menuda mierda jugarse la temporada a cara o cruz!", fue la sarta de tópicos angustiados que se le pasó por la cabeza al bravo defensa central Oriol Foncugat, alias "El Foncu", alias "La Pantera de Cadaqués" cuando el colegiado, danés por más señas, suspiró el pitido final.

El entrenador, un tipo muy organizado y con corbata, se acercó a sus hombres y les comunicó un orden de lanzadores que se había entretenido (como buen entrenador) en confeccionar durante los últimos y cobardes minutos de la prórroga. "El Foncu" ocupaba el número 11, incluso detrás del portero. Aunque la noticia no le sorprendió lo más mínimo, no pudo evitar respirarse un alivio.

Muy en su papel, abrazadito con todos sus compañeros, y cantando aciertos y resoplando con taco fallos, pasó los diez primeros lanzamientos. 4-4. Tocaba seguir un poquito. Su corazón de león ampurdanés estaba a punto de reventar.

"¡16 penaltis tirados y nada! ¿Dónde se ha visto eso? ¡Es una locura!", por la mente del zaguero empezaba a rondar una más que inquietante idea: "¡No me jodas que me va a tocar tirar a mí! ¡Que yo no he tirado un penalti en mi puta vida!"

Los servicios de documentación echaban humo en busca de precedentes, al tiempo que los comentarista simpáticos y chillones se regocijaban de que aquella final pareciera negarse a decantarse de un lado u otro. 18 lanzamientos y nada.

Walter Granados, portero porteño de pura cepa estereotípica argentina, se clavó bajo los palos y miró fijamente al defensa contrario. Este tío lo va a tirar fuerte y a la grada.

No, flojito y por el centro. Granados recogió el balón de la red admirado de la inconsciente sangre fría de aquel fulano. En fin, tocaba lanzar.

La cara de "El Foncu" era las obras completas de Neruda cuando la cámara le enfocó durante un par de segundos. Él siempre se había considerado un competidor brutal, un tío para el que su club y la victoria estaban por encima de la salud, e incluso de la propia vida. Pero le aterraba la idea de tener que tirar el penalti, de fallarlo, de ser el que la cagó a la postre. Cierto era que otros cuatro compañeros habían errado, pero la gente nunca se acuerdo de eso, la historia siempre graba el nombre del último, del que mandó el chut decisivo a la grada. Él era defensa, defensa cerrado, y nadie le echaría en cara no meter el penalti, pero...incluso así, no quería ser recordado como el hombre que falló. No estaba preparado para ello, nunca se le había pasado por la mente verse ante el balón de la verdad...

"¡Ojalá lo falles, argentino!", dijo entre dientes. Sabía que eso le convertía en un traidor y que ni la afición ni él mismo perdonarían tal comentario. Pero le daba igual, ya habría tiempo para los remordimientos más adelante. En ese momento, todo su deseo era que su compañero marrara y, con ello, quedar exento del horrible trance.

Flojito y por el centro. El orgullo herido de un porteño no se habría dado por satisfecho con ninguna otra solución. Lamentablemente, el portero enemigo no pareció darse cuenta de un detalle tan evidente.

Cabizbajo, animado por sus compañeros con palmadas y aplausos cargados de mal disimulado pánico, "El Foncu" se fue en busca de su destino.

"¡Eres un cabrón que cuando te coja en el vestuario te mato!", fue lo único que acertó a balbucear cuando se cruzo con su compañero guardameta.

viernes, 15 de enero de 2010

Historias Imaginarias de un Colegio que Jamás Existió: Llorar,Reír, Tal Vez Pasar del Tema...

-¡Es genial, es genial!

Manzano se carcajeaba con su cuidado estilo de dandy de las aulas.

-Quizá lo ha hecho para tomarme el pelo, el chaval es así-abogó del Diablo Leopoldo con su timidez habitual.

-¡El chaval es lo más bruto que ha parido madre, compañero!

-Hombre, la palabra tampoco es la más común del mundo...

-¡Que no lo defiendas, que es un zoquete de cuna que zoquete se morirá!

En eso entró Trestuestes, y Manzano se lanzó a contarle el chascarrillo. Le iba a encantar.

-Jose, ¿sabes la ultima de Ríos? Le ha preguntado Leopoldo qué era "colofón" y le ha soltado que una compañía de telefonía móvil...¡Qué crack!

Jose Luis Trestuestes se unió a la carcajada. No cabía duda de que la ignorancia de aquel muchacho era para escribir páginas y páginas de la antología del humor.

Luego, de camino a casa, Trestuestes se preguntó si los arquitectos se reirían cuando un edificio que han hecho no tiene más que grietas.

Llegó a la conclusión de que posiblemente no.

jueves, 14 de enero de 2010

Ante la Duda, Vístete de Tía ( Ese Gran Truco de los Humoristas Sin Ideas).

Hay algo feo y oscuro en lo más oscuro y feo de la mente humana que hace que gran parte de la población se muera de risa cuando un hombre se disfraza de mujer. (Curiosamente, el revés no hace nada gracia, como mucho resulta simpático o, si me apura el afeitado, hasta puede quedar elegante).

Así que esos que se ganan la vida haciendo reír y no se han levantado con el pie creativo y ganas de complicarse la vida, ya saben lo que tienen que hacer: peluca, vestido estampado, torpe maquillaje y voz de pito.

Todos, o casi todos, lo han hecho. Grandes y pequeños, clásicos y rockeros. Y no es que me parezca mal, pero sí me da la sensación de que hace que se resienta el resto de la actuación. ¿Para qué trabajarse un guión bien trabajado con sus chistes de calidad si es verme andar en tacones y ya se matan de risa? Pues tienen razón.

"Con faldas y a lo loco", sin duda la más honrosa excepción, y la que confirma la regla, de todo esto que cuento hoy. Pocos guiones tan trabajados y tan mimaditos al centímetro como el de esta película, que hasta las carcajadas del público tenía previstas (de modo que no hubiera diálogo durante unos segundos después de cada chiste). Y, como remate de la faena, esa maravilla de la genialidad en estado puro que tiene por final. "Nadie es perfecto".

Pero tú, casi, Billy Wilder.

miércoles, 13 de enero de 2010

El Difícil Arte de Corregir Con Corrección.

Errar es humano (herrar también, aunque menos común, a no ser que se trabaje con caballos).

Y por ser humano, a menudo se hace en público, entre el cual siempre hay un tipo que se percata de la metedura de pata. Dicho particular se ve ante una tremenda disyuntiva:

¿Rescato al prójimo de su "erradura" o no? Si lo hago, conseguiré que no vuelva a caer, lo cual es una buena acción. Lo malo del tema es que da la impresión de que eres un borde y un maleducado. (Técnicamente, más maleducado es el que se equivoca). Conclusión, no corrijo y en paz.

En alguna parte leí que los alumnos chinos dan las gracias cuando lo corrigen. En eso son sabios, porque saben que los que lo hacen no persigue más que volverles mejores. Por tanto, sea humilde y ejerza de ello al aceptar la correcciones.

Pero, por otro lado, si toca corregir, sea delicado y sutil (evite lo de "¡pero qué burro que eres, macho!")

En cualquier caso, no discuto que la corrección es una medicina que siempre se presenta en forma de supositorio.

martes, 12 de enero de 2010

La Clase Turista del Arca de Noe: Las Mantis y sus Religiones.

Es una lástima que una familia bicheja tan variada y fascinante se vea reducida, en la cultura general, a una anécdota de alcoba: lo de la decapitación postcoital.

En efecto, si usted dice "Mantis Religiosa", de inmediato se nos viene a la cabeza: "el insecto ese tan verde y tan feo, y de las patas tan raras que se come al macho después de copular".

Pues sepa usted que el célebre tajo en pago del casquete no es común cuando la Mantis está en libertad (aunque sí lo resulta en cautividad).

Pero, más allá del cotilleo, las diferentes Mantis (que no sólo las hay verdes y simplonas) ofrecen algunas de las imágenes más impactantes, imaginativas, inquietantes y fascinadoras de toda la naturaleza, como sacadas de la mejor inspiración (o la peor pesadilla) del mismísimo Steven Spielberg.

A las pruebas gráficas me envío una carta (o sea, me remito):

Mantis Flor del Diablo.

Mantis Cardo.

Mantis Orquídea Malaya.

Curioso que hasta en esto haya tantas religiones y tan diferentes y bellas...Pero, en esencia, todos son lo mismo.

lunes, 11 de enero de 2010

Charlas y Charlatanes.

Desengáñese, una charla no le cambia la vida a nadie. Eso sólo pasa en las películas. Puede que le haga pensar de camino de casa en el Metro, lo cual no tiene mérito, porque entre estación y estacíón una ocupa la cabeza en cualquier cosa. Pero, le reitero, para cuando se levante al día siguiente, el hechizo ya habrá pasado.

¿Por qué será, entonces, que hay gente que se gana la vida (y la gana por goleada) dando charlas? Pues porque son, como todos los elementos decorativos, algo inútil de una tremenda utilidad.

Tomemos, por ejemplo, la Educación Vial. En teoría, una parte del saber que la juventud debe mamar de las tetas del Sistema Educativo (¡toma frase!), pero que, en la práctica, no encuentra su sitio entre tanta ecuación y tanto complemento agente. Solución, se llama al Ayuntamiento, nos envían a un par de policías y en dos horas solucionan el tema. Nosotros lo podemos en nuestra Memoria de Actividades, ellos lo ponen en la suya y así documentamos todos que hacemos "Educación Vial".

¿Resultado? Móntese en un coche donde un chaval de veinte años esté al volante. Yo lo hice, siendo conductor un sujeto que se había tragado charlas de Educación Vial en mi presencia, y el paseíto todavía me produce pesadillas los jueves alternos.

Lo mismo aplicable a las charlas de prevención de la violencia, el alcoholismo...

Pero, además de su innegable poder para justificar que "hacemos algo", las charlas también visten mucho. Que una inauguración de curso académico o cierre de convención empresarial sin su "ponente estrella" siempre queda como soso, sin cuerpo.

Así que invitamos a un ex-presidente de algo, que nos diga cuatro chorradas (pero muy bien dichas, eso sí), le hacemos una foto con el logo de la empresa, le soplamos el cheque obeso y todos contentos. Él con su pasta, nosotros con nuestro prestigio.

(¡La envidia que me dan esos tipos que se llevan -tirando muy por lo bajito- 300 eurazos por hablar una horilla! ¿Se me nota mucho?)

domingo, 10 de enero de 2010

La Teoría de la Relatividad (Relativamente) Bien Explicada.

Me parece injusto, cómico y molesto (a partes iguales, aunque sean tan difícil siendo tres) eso de llamar "cobarde" a un torero. Si usted ha visto a un bicho res bravo a media o corta distancia, me reconocerá que alguien que se encierra con un cornúpeta está por encima de la media en lo que respecta al valor.

"¡Qué cobarde para tratarse de un torero!", eso sí es justo y preciso (aunque admito que queda largo y resulta muy pesado de decir).

Lo mismo también es aplicable a los deportistas, que dudo que alguien haya jugado en Primera División de algo sin estar bien por encima de la media en su actividad.

En eso consiste la Teoría de la Relatividad, que ni nada ni nadie es bueno o malo, todo depende de con qué se le compare.

Que nada ni nadie es normal, todo depende de dónde o con quién se encuentre. Aprenda esta lección y ya tendrá medio aprobado el curso de "Aprender a Ser Respetuoso".

¿Quién es alto, bajo, flaco, gordo...?

sábado, 9 de enero de 2010

La Prensa que Piensa como Usted (Es la Única que lo Hace).

Todos el mundo está convencido de que, a los titulares de los demás periódicos, el que yo leo les ganaba con los suplentes.

Porque mi periódico es serio, documentado y valiente, y los demás son panfletos que mienten más que escriben, y escriben menos que ocultan.

Los demás periodistas son una pandilla de golfos interesados, mientras que los míos son imparciales, (o parciales del lado de la verdad, la justicia y el orden).

Por mi parte, yo creo que el que se cree -palabra por palabra- todo lo que lee en un periódico, acabará siendo un analfabeto.

Por mi parte, me parece que no leemos el periódico para enterarnos de cosas que son ciertas, porque nosotros ya de sobra sabemos lo que es mentira y lo que no. Lo leemos, simplemente, para que nos lo confirmen.

Por mi parte, sólo me resta decirle que es imposible que usted compre el periódico, pues, en el fondo, ya están todos comprados.

viernes, 8 de enero de 2010

Máquinas de Tragar (¡Qué Perras!)

El título de hoy me ha salido picarón semiesquina a grosero, juego de palabras de ración incluido.

Máquinas tragaperras: no hay bar de España que no tenga una de ellas, al igual que no hay español que no haya probado suerte (algunos, sólo la vuelta del café, otros, en cambio, se pegan sesiones de varias horas).

Me gustaban más las de antes, antes. Esas de Recreativos Franco (5.000 pelas de "especial" con los pajaritos de banda sonora original), con sus cerezas, sus sandías y ese logotipo tan raro, pero tan codiciado. Esas sencillitas que todo el mundo entendía, porque lo único que había que hacer era darle al botón rojo (eso sí, leñazos plenos de virilidad), o, como mucho, jugar los "avances".

A las de ahora jamás me atrevería a jugar, tan grandes, con tantas pantallas, tantas luces, y tantos botones. Me falta valor, sí, para arriesgarme a meter un euro (o lo que cueste) y que eso empiece a pitar y a emitir exóticos destellos, y que el camarero me chille alarmado: "¡Chaval, pulsa ruleta o pierdes el bonus!" y yo no saber a qué ruleta se refiere o qué es eso del bonus.

Ahora que caigo, las maquinas tragaperra sólo me parecieron divertidas cuando era ilegal que yo jugase a ellas. Fue cumplir los 18 y perderse el hechizo.

Yo es que, le confieso, siempre he sido más bien poco jugador. Debe ser "ludoapatía".

jueves, 7 de enero de 2010

Los Carrillos de Santiago (y de Juan, y de Sara...)

Yo, bruto que es uno, me creía que Talión era un juez bíblico, o una localidad del mismo Israel donde eran todavía más brutos que yo. Pero resulta que no, que lo de la "Ley del Talión" viene del latín "talis" (igual, semejante).

Pues a mí me da "talis", no me gusta eso de "ojo por ojo, diente por diente", por mucho que los que invocan este principio legal de dudosa legalidad (generalmente, a grito pelado) digan que está en la Biblia. Y razón no les falta, porque la cosa sale (y por triplicado) en el Antiguo Testameto.

Lo que pasa es que luego vino el Nuevo Testamento (la versión 2.0 de la Palabra de Dios).

"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda". (Mateo 5, 38-42).

Así que, ya ve, la próxima vez que alguien le afirme categórico y aplomado que es "católico practicante", hágale revisión de mejillas, a ver cómo andan de señales de dedos. Igual así hace usted que se le pongan muy coloradas al fulano en cuestión.

miércoles, 6 de enero de 2010

"Óldago a Pales" (Los Chinos Dominarán el Mus).

No sé la cifra exacta (puede que sea cero) de chinos que saben jugar al mus. Lo único cierto es que nunca he visto a ninguno dándole al tema, enfrascados como están en sus prósperos negocios.

Puede que un juego tan español nunca se haga popular entre una gente tan china. O puede que sí.

Puede que les entre el vicio y, siendo como son estos señores de perfeccionistas obsesivos, practicarán horas y años hasta convertirse en auténticas máquinas, en los ases de los cuatro reyes. En suma, en jugadores invencibles.

¿Conseguiría usted sonsacar una mínima pista de qué cartas lleva del rostro inescrutable de un nieto de Shangai? ¿Le pillaría aunque fuera una mínima seña?

Invencibles, sí, pero también jugadores muy sosos. Pues, prácticos como son por naturaleza los chinos, las partidas serán meteóricas y mecánicas. Nada de bromas, nada de chistes o fanfarronadas. Nada de perder el tiempo, sólo jugar, jugar, jugar...Ganar, ganar, ganar...El único consuelo serán las dificultades que el vocabulario específico del tema les generará ("óldago", "amalaco", "coltal", "tleinta y una con pales"...) y que, sin duda, regalará más de una sonrisa que disimular.

Resumiendo, que ignoro qué pasará con el tema, pero si la próxima vez que va a cenar al chino del barrio, ve al encargado con la de Fournier (o similar) en la mano, échese a temblar.

martes, 5 de enero de 2010

El Dilema de Tandey (¿Merece un Soldado Alemán Herido Morir?)

Henry Tandey fue el soldado británico más condecorado de toda la Primera Guerra Mundial. (No está mal).

También fue el protagonista de una curiosísima anécdota, una de ésas en que la realidad y la leyenda se mezclan, se funden, se casan y se van a vivir a un adosado. Veamos cómo es:

Tandey afirmaba que, durante la batalla de Marcoing (28 de septiembre de 1918), se encontró en su punto de mira con un soldado alemán. Se disponía a abrir fuego, pero se dio cuenta de que el fulano iba cojeando, y no tuvo estómago (lo cual le honra, es bien sabido que las guerras curten mucho las tripas). El "indultat", que se había percatado de la situación, se limitó a mirarle con cara de susto cerrado y hacer una inclinación de cabeza en señal de gratitud.

A raíz de su popularidad como soldado plurilaureado, una foto de Tandey llevando en brazos a un compañero herido durante la batalla de Ypres se hizo muy popular, y sirvió de inspiración al pintor italiano Fortunino Matania para uno de sus cuadros. Adolf Hitler se agenció una copia de dicho cuadro en 1937.

Durante la visita del primer ministro británico Chamberlain a Munich en 1938 (con el fin de evitar la Segunda Guerra Mundial. Visita de éxito digamos...limitado que te cagas), Hitler le mostró la obra en cuestión y le confesó que en ella había reconocido aquel rostro que le había perdonado la vida.

La leyenda termina diciendo que Chamberlain en persona telefoneó a Tandey para transmitirle las gracias del bigotudo teutón, y que Tandey se pasó el resto de su vida con un cabreo de gorila.

¿Verdad o ficción? Lo único documentado es:

-Que Tandey luchó en Marcoing y que el regimiento de Hitler también deambulaba por el sector.

-Que Hitler solicitó y obtuvo una foto del cuadro (hay una nota de agradecimiento de parte de su ayudante Weidmann al regimiento británico que poseía el original).

-En lo referente a la conversación entre Chamberlain y Hitler (y el posterior telefonazo) el sobrino de Tandey (Mr. William Whateley) afirma haber estado presente mientras se producía la llamada y que su tío se lo contó todo.

Pero, bromas y veras aparte, ¿habría usted disparado de saber todo lo que vendría después..?

El famoso cuadro.

lunes, 4 de enero de 2010

El Sutil Arte de la Traducción Periodística.

Leo con sorpresa esto en la versión internetística del diario Marca:

David Beckham aseguró que le hubiera gustado "no dejar nunca el Manchester United" y no haberse ido al Real Madrid pero según el jugador del Milan "no dependía sólo" de su voluntad. "Fui al Real Madrid y en el último año sí que ganamos algo, por lo que disfrute esa temporada, pero me hubiera gustado quedarme en el Manchester United para el resto de mi carrera".

Alarmado, por aquello de ser merengón y beckhámfilo a una misma vez, visito la BBC y escucho la susodicha en entrevista radiofónica. En ella, Beckham afirma literalmente:

"I would have loved to have stayed at Manchester United my whole career and never have gone anywhere else but it just wasn't meant to be. I went to Real Madrid and in the last year was successful there so I enjoyed that time".

Lo que yo traduzco al español (y la Universidad Complutense de Madrid certifica que algo sé del tema) como:

"Me habría encantado haberme quedado en el Manchester United toda mi carrera y nunca haberme ido a ninguna otra parte, pero no pudo ser. Me fui al Real Madrid y el último año allí fue un éxito, así que disfruté de aquella época".

Observe algunos detalles:

1-Uso de las comillas en:

David Beckham aseguró que le hubiera gustado "no dejar nunca el Manchester United" y no haberse ido al Real Madrid.

Se reservan para "no dejar nunca el Manchester United", que es lo único que realmente dijo Beckham, mientras que el resto de la oración es una mera deducción del redactor. Resultado, la jugosísima frase: "David Beckham aseguró que le hubiera gustado no haberse ido al Real Madrid".

2-Traducción del giro: "It just wasn't meant to be", que se suele utilizar cuando un deseo no se cumple por circunstancias que escapan a nuestro control. O sea, "No pudo ser". "No dependía sólo de su voluntad", no es una traducción totalmente incorrecta, pero parece insinuar que hubo manos mafiosonas y negras por medio.

3-Por último, en "Fui al Real Madrid y en el último año sí que ganamos algo, por lo que disfrute esa temporada, pero me hubiera gustado quedarme en el Manchester United para el resto de mi carrera", aparte de rebajar "fue un éxito" a "ganamos algo", hace una curiosa colocación de las frases. Es cierto que Beckham dijo todo eso, pero en orden inverso, y en los idiomas el orden de los factores sí que puede alterar el producto.

En fin, que se alegra uno de saber idiomas.

domingo, 3 de enero de 2010

La Decisión de Santa Claus, un Cuento Navideño Envenenado.

-Papá, ¿podré pedir a Santa Claus todo lo que yo quiera?

El gobernador James P. Perkins tomó a su pecoso unigénito sobre las rodillas y le recetó un caluroso abrazo.

-¿Has sido bueno, Jimbo?

-Sabes que sí, papá. Siempre hago lo que me dicen mamá y la maestra, me como toda la comida y rezo todas las noches.

-Entonces, dile a la señora Kenns lo que deseas y ella escribirá la carta para que se la hagamos llegar a Santa.

-¡Gracias, Papi!

El gobernador Perkins sonreía embobado mientras contemplaba como su niño salía correteando por el pasillo, llamando a voces a la señora Kenns, su secretaria personal. No cabía duda de que lo estaba malcriando, pero, ¿cómo resistirse a los deseos de aquella bendición que les había llegado a su esposa y a él cuando casi habían perdido toda esperanza de ser padres? Sí, no había nada en el mundo que le pudiera negar a su príncipe.

Una hora después, la señora Kenns tocó sombría la puerta del despacho y asomó la cabeza.

-¿Tiene un segundo, señor Gobernador?

-Sí, ¿qué ocurre?

-Es sobre la carta a Santa Claus de su hijo.

-¡Ha, estupendo! Déjela ahí, por favor, mañana mismo me acercaré al centro comercial con mi mujer.

-Creo que debe echarle un ojo, señor.

-Ha pedido demasiadas cosas, ¿no? Bueno, habrá que seleccionar, debe aprender que no se puede tener todo en esta vida.

-No, se trata de una de las peticiones...la última, la que el niño me ha pedido que subraye.-dijo la secretaria entregándole el folio a su jefe.

-¿Qué es? ¡Ha, ya sé, el dichoso mono de verdad! Pues eso si que no podrá ser porque...

El gesto relajado y feliz del Gobernador se quebró como un espejo, y su semblante se torno serio y agrio.

-¿Cómo se ha enterado de esto?

La señora Kenns se encogió de hombros. Eso no era responsabilidad suya.

-¡La madre que los parió, les tengo dicho que supervisen al niño cuando está viendo la televisión! En fin, como dije antes, siempre hay regalos que no se pueden recibir...

La señora Kenns se limitó a asentir y abandonar el despacho en silencio. Ella ya había cumplido con su deber.

Mientras, el Gobernador James P. Perkins arrugó la carta a Santa Claus de su hijo y la tiró con desprecio a la papelera, la misma a la que había arrojado el resto de peticiones de clemencia para Walter Hollis.

"Que no maten a ese señor de la cárcel. Decía que lo sentía mucho y que le pedía perdón a Dios todos los días".

¡Qué sabía ese mocoso de mierda de la vida!

sábado, 2 de enero de 2010

¿El Mejor Caballo de la Historia?

En estos días de machacones records deportivos, yo también les traigo uno.

La protagonista se llamaba "Kincsem" y era húngara de nacimiento. Y no, no intenten hacer memoria para recordar si era de raquetazo diestro o zurdo, o en qué Juegos Olímpicos brilló.

"Kincsem" era una yegua. Por resultados, la mejor de la historia, pues venció en todas y cada una de las 54 carreras en que corrió. Ningún otro atleta equino puede presumir de tan aplastante hoja de servicios.

Entre 1876 y 1879, "Kincsem" fue la más brillante estrella de los hipódromos centro-europeos, con una legión de fans de toda clase social y condición (incluido el Emperador Francisco). Y, por descontando, todo un orgullo nacional Austro-Húngaro, llorado en bloque tras su temprana muerte a los 13 años.

Si viaja usted a Budapest (seguramente, en el paquete que también incluye Viena y Praga), quizás saque un ratito para conocer el hipódromo que lleva su nombre y donde tiene una estatua a tamaño real.

La gran pregunta es si "Kincsem" habría podido con los grandes purasangres norteamericanos o ingleses del siglo XX. Nunca lo sabremos. No obstante, esto nos recuerda que los resultados siempre tienen que verse en contexto.

viernes, 1 de enero de 2010

Te Tomo la Palabra (Al Asalto).

Gorronear es el arte de combinar la tacañería con el descaro.

(Más de lo segundo que de lo primero).

Y cuando es una patata frita o una película en DVD...Bueno, pase. El problema es cuando el ladrillo entra en juego.

"¡Oye, y si alguna vez vais a Madrid, ni se os ocurra meteros en un hotel, os venís a mi casa! Esta es mi dirección", es algo que se dice el último día de las vacaciones de verano por quedar como un señor. En el 95% de los casos, se puede hacer con total tranquilidad, porque esa gente no va a parar por tu ciudad, o, si lo hace, se irán a un hotel, aplicando las mismas normas de cortesía elemental por las que tú los invitaste.

El otro 5% tocará al telefonillo, confirmando que las señas coinciden con las garabateadas en la arrugada servilleta del chiringuito. (Por supuesto, no han telefoneado para avisar -aunque también les diste el número-. Hay que pillar al enemigo desprevenido y sin posibilidad de buscar refugio en una excusa. Gorronería elemental).

-¿Sí?

-¿Manolo?

-Sí, ¿quién es?

-Pepín, el de la playa. Ábreme, anda.

-¿Pepín?

-Sí, que es que estoy aquí con Sara y los niños, que hemos venido a pasar el fin de semana. Abre.

¿Y qué se puede hacer? Darle al botoncito, meterles con calzador en el propio domicilio, enseñarles monumentos, invitarles a comer...

-¡Pues nada, muchas gracias, joder! ¡Que hemos estado muy a gusto!

-Nada, Pepín, un placer. Que ya sabes dónde tienes tu casa.

-¡Y tú la tuya, macho! ¡A ver cuando te vienes por Albacete, coño!

Es el momento de cambiar de domicilio y de lugar de veraneo. ¿No le parece?

Por supuesto, lo anteriormente expuesto también es aplicable a los chaletes y la tan peligrosa frase "¡joder, pues os acercáis un día y os lo enseño!" La broma le puede costar una comida segura, con muchas posibilidades de alojamiento y desayuno.