Buscar en Mundo Jackson

domingo, 14 de agosto de 2011

¿Cuánto Tarda un Famoso en Recorrer 100 metros? (Rostros Célebres Sueltos por las Aceras).

Entreviste a cualquier famoso y no tardará en respaldar alguna de sus afirmaciones con eso tan tópico de: "precisamente el otro día me paró un señor por la calle y me dijo..."

Por tanto, es lógico deducir que cualquier persona suficientemente famosa es abordada constantemente por particulares mientras ejerce su sagrado derecho de ser peatón. Debe ser muy duro, sin duda, eso de tardar media hora en recorrer una manzana.

Tan duro es, que muchos famosos intentan evitar ser reconocidos, generalmente luciendo un gorro chillón, enormes gafas de sol y ropa a la última moda. En otras palabras, llevan un look llamativo para, presuntamente, intentar no llamar la atención. Y, por supuesto, bajo las gafas de sol, siempre se adivina ese gesto agrio de "sí, soy yo, por favor, no me para para pedirme un autógrafo o contarme su vida"

Por mi parte, y en consonancia con lo que parece su deseo, las pocas veces que me mis pasos se han cruzado con los de una cara conocida, he actuado como si no los hubiera reconocido, para alivio de la mayoría y, me temo decepción de alguno.

Porque digan lo que digan, hay famosos a los que, en el fondo, les encanta eso de los reconozcan por la calle, les paren y les digan cosas, aunque no se acuerden su nombre y los llamen como el personaje que interpretaron en una serie (o incluso puede que les confundan con otro).

Y es que a lo que más teme una persona cuya principal fuente de ingresos es la popularidad es a la vuelta al anonimato, o sea, que ese ser caprichoso y etéreo llamado "el Gran Público" te retire su favor y te devuelva de una patada al cuarto del olvido. antesala del inmenso club de  los rostros que pasan desapercibidos.

Cuando el famoso sospecha, barrunta, huele, presiente que puede estar llegando ese día, el más feroz de los pánicos se apodera de él, y hace el tipo de locuras y estupideces de cualquier ser que lucha desesperadamente por su propia existencia.

Y si no me cree, encienda la tele o abra un revista.

No hay comentarios: