(-Pues yo le cronometré la segunda vez que pasó por la recta, y no hizo mal tiempo, jefe).
(-Calla, Manolín, no seas cabrón).
(-Pero si usted se reía más que yo).
-¿Se puede, Don Azarías?
-¡Hombre, Montaneda, pasa, pasa! Ya veo que no guardas rencor por cambiar de preparador.
-Esas cosas son normales en el mundillo...¿Cómo estamos?
¡Jodido, muy jodido, Montaneda!
-Es que la caída fue fuerte, de hecho, tuve usted suerte de no hacerse más.
-¡Menudo mamonazo el jamelgo ese! Se lo voy a vender a una carnicería.
-De eso precisamente veníamos a hablarle, Don Azarías. Que resulta que un señor inglés le vio correr el otro día y está interesado.
-¡Pues nada, se lo regalo para que se lo meta por el culo!
* * *
-¿y cuánto dices que le dan al dueño del ganador?
-Pues como medio millón de euros.
-¡Será hijo puta, pero si aquí no hacía nada!
-Ya, pero es que uno nunca sabe cómo van a evolucionar los caballos, y también está el cambio de clima, de alimentación, de métodos de entrenamiento...No es el primer caballo que en liso no hace nada, pero que es un super-campeón en carreras de vallas.
-¡Mírale, ahí está, la madre que lo parió!
-Y ése que está a su lado sonriendo es el tipo al que se lo regalaste. Precisamente hoy lo contaba como anécdota en un periódico inglés.
-"Thanks, Yokel"...¿Le ha cambiado el nombre?
-Sí.
-¿Y qué significa eso?
-"Gracias, Paleto"
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