-¡Joder, Alvarito, 8 carreras, 4 hipódromos, 3 jockeys...si hasta he cambiado de preparador, y lo mejor que ha hecho es un penúltimo, y por corta cabeza! Cuando no es el jockey, es la pista, cuando no es la pista, es que ha pasado mala noche o ha tenido mal viaje...¡No se yo si este caballo es tan bueno como decían...!
-Lo que pasa es que "Don Álvaro" es mucho caballo para la mierda de jockeys que hay por aquí...¡No tienen huevos para darle, porque no sabrían hacerse con él, y prefieren llevarle sujeto! ¡Un tío con huevos es lo que necesitas!
-¡Un tío con huevos!
-Exacto. ¿Quién lo monta hoy?
-Un tal Atilano Zarzejo.
-¿Zarzejo? ¡No me jodas, Azarías! ¡Un cagón, con éste te va a pasar lo de todos lo días! Y es una pena, joder, que el potro está precioso...Mira por ahí lo traen.
-Un tío con huevos...¡Aúpame, Alvarito!
-¿Cómo?
-¡Que me aupes, coño, que les voy a demostrar a todos estos cómo monta un español de verdad, con sangre en las venas!
-No sabía que supieras montar a caballo.
-En el pueblo una vez me subí en un burro, no puede ser muy diferente. Es sólo cuestión de raza, pundonor y lo que hay que tener.
-Nada, nada, como quieras.
-Señoras y señores, les recuerdo que quedan breves minutos para el inicio de esta segunda carrera...Un momento, parece que uno de los caballos participantes se ha escapado y corre sin control por la pista...No se distingue muy bien, pero aparentemente alguien va montado en él...Montado por decir algo, señores, porque realmente va tumbado, agarrado como puede a la silla...Y al revés, por cierto, observamos cómo su rostro se encuentra pegado a la grupa del caballo...
-¡So, so, so...Para, cabrón, que te pares, coño!
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