Buscar en Mundo Jackson

jueves, 16 de abril de 2009

Pero...¿Qué Leñes Conservan en los Conservatorios? (Con la Música a Esta Parte).

Siempre me ha parecido un tanto raro el nombre de las escuelas oficiales de música y danza. "Conservatorio". Suena más a palabra fina para nevera o congelador. (De hecho, de crío hice la infantil deducción de que se llamaban así porque allá estaban como en "conserva" unos señores y unas señoras muy viejecitos y muy serios, cuya única función en este mundo era examinar de violín, piano o sardana).

En realidad, los conservatorios nacen en Nápoles (Italia) en el siglo XVI. En principio, eran residencias, regentadas por religiosos, para niños huérfanos (para "conservarlos" o "guardarlos" de la calle y sus peligros) donde no se enseñaba ni una nota de música, sino un oficio. Los primeros fueron "Santa Maria di Loreto", "Sant Onofrio a Capuana", "la Pietà dei Turchini" y "I Poveri di Gesù Cristo".

Con el tiempo, se decidió instruir a los niños para que acompañaran musicalmente en las celebraciones religiosas, y la cosa salió tan bien que aquellos orfanatos acabaron convertidos en prestigiosas escuelas de música, donde incluso ingresaban chavales con posibles (que, lógicamente, pagaban para estudiar). No obstante, el primitivo nombre se conservó (muy propio).

El resto, como dijo aquel, es historia. Historia de la música, se entiende.

No hay comentarios: