Dicho lo cual, veamos un ejemplo práctico:
Cuando a un español el frío le chafa unas vacaciones, dice algo así como: "¡Hay que fastidiarse el frío que hace para ser esta época del año!" Acto seguido, se enfada y se va al hotel a seguir enfadado.
Puesto en la misma situación, un inglés dirá: "Now, it's unseasonably cold!" Se encoje de brazos y, con esa sonrisa irónica marca de la casa, se va al hotel para coger una chaquetita y salir a dar un paseo. Al fin y al cabo, decidir o cambiar el clima no está en su mano, y lo mejor que se puede hacer es tomarse las cosas con "resignacción" (o sea, con resignación activa).
(Basado en un hecho real. En concreto, mi reacción y la de un inglés cuando los dos perdidos un tren en la estación de Swindon por cuestión -literalmente- de segundos. A los dos nos tocó esperar una hora, pero creo que a mí se me hizo más larga. Al menos, aprendí una lección, lo que es uno de los principales objetivos de cualquier viajero).
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