-¿Para qué? ¡Sólo lo vemos nosotros!
-Pero a mí me gustaba más cuando estaba todo limpito y cada cosa en su sitio.
-¡Pues ordénalo tú mismo!
-¿Para qué? Para el día siguiente ya estaría igual.
-Mira, lo que tu realmente echas tu de menos es...
-¡Calla!
-Lo que todos echamos de menos, aunque algunos no queráis admitirlo.
-¡No se lo merece! Nunca volvió visitarnos y hace meses que no escribe.
-Seguro que está muy ocupada.
-Sí, las princesas tienen muchas obligaciones.
-¡Pues como cumpla todas como esta...!
-Sí, su deber era venir a vernos.
-Nos lo prometió.
-Desengañaos, se ha olvidado de nosotros.
-¡Gruñón, te voy a calzar una...!
-¡Quietos los dos! ¡Venga, vamos a la mina! ¡Estoy harto de tener todos los días este estúpido numerito!
No hay comentarios:
Publicar un comentario